Moda 

Zapatos, accesorios: los diseñadores visten a los discapacitados

Hace cuatro años, amputada su pierna derecha luego de un cáncer óseo, Jerris Madison, fotógrafo de moda habituado al glamour y a las Fashion Week, trataba de acostumbrarse a llevar una prótesis de "barra de titanio" toda su vida.

Zapatos, accesorios: los diseñadores visten a los discapacitados
Diseñadores visten a los discapacitados (VEA EL VIDEO)

Pero en 2016, los diseñadores de una pequeña empresa canadiense, Alleles, que habían visto una foto suya con su prótesis en Instagram, le enviaron uno de sus oculta-prótesis "cool" para que lo probara.

"Cuando abrí la caja, creí que había llegado Navidad", relató a la AFP Madison, de 45 años. "Antes la gente me miraba y sabía que tenía una amputación. Me molestaba. Ahora me ven como si fuera arte ambulante. Eso me devolvió la confianza".

Madison no es la única persona discapacitada cuya vida mejoró en los últimos años gracias a nuevos productos que son a la vez chic y adaptados a las necesidades de los usuarios.

"Hay una explosión de diseños que son muy funcionales y estéticamente deseables para la gente que tiene todo tipo de dificultades", señala Cara McCarty, curadora de una nueva exposición en el museo Cooper Hewitt de diseño, que presenta hasta setiembre una veintena de productos emblemáticos de esta evolución.

Además de los oculta prótesis de Alleles, que tienen el aspecto de tatuajes gigantes, vendidos a partir de 375 dólares, la exposición presenta zapatos deportivos Nike "FlyEase", concebidos a solicitud de un estudiante afectado por parálisis cerebral, que se calzan como pantuflas gracias a un tirador que se abre por detrás.

Producir "para todo el mundo" 
Para muchos, estos productos, explica Caroline Baumann, directora del museo, la apuesta es seducir más allá del público discapacitado, gracias a su practicidad.

Cuando los diseñadores de Target concibieron el anorak "pensaban en el niño autista que tiene dificultades para ponerse una chaqueta, pero lo que vieron fue que todo tipo de gente la compra: incluso yo querría ese anorak para mi hijo de tres años, porque es una lucha cotidiana ponerle su parka", afirma.

Convicción que comparte Keith Kirkland, un exCalvin Klein que co-creó la pulsera GPS vibratoria "Wayband".

Si bien la pulsera es probada con no videntes, afirma, la idea es que su comercialización a fines de 2018 sirva para "cualquiera que no quiera tener que mirar su teléfono para orientarse".

El precio, 299 dólares, podría así bajar, ya que "la razón por la cual esos productos son caros, es que deben amortizar sus costos en un pequeño mercado", dice Kirkland.

Estos diseñadores apuestan también al envejecimiento esperado de la población, que se acompaña de múltiples personas con discapacidad.
"Una persona de cada tres a partir de los 62 años tiene problemas de visión y esta población debe duplicarse de aquí a 2060", subraya Kirkland, que evalúa hoy el mercado estadounidense de productos tecnológicos para gente con problemas visuales en unos 2.800 millones de dólares.

Según Matt Kroeker, cuya pequeña empresa canadiense Top & Derby creó el bastón que no cae, es necesario crear "productos que la gente quiera usar", no solamente funcionales.

Sin embargo, pese a su apariencia seductora, muchos de esos nuevos productos no se encuentran en las tiendas y son vendidos solamente por internet.

"Los mayores obstáculos actualmente, es que la gente quiere esos productos, pero las empresas que pueden ponerlos en el mercado son muy reticentes", dice Matt Kroeker. "Piensan que la gente no está realmente interesada (...) Intentamos cambiar eso".

Jerris Madison también espera "contribuir a cambiar las mentalidades", mostrando al mundo sus oculta prótesis de última moda a través de Instagram.

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