Con ejercicios vocales y respiratorios puede mejorarSE volumen, tono y timbre

Cuando la voz desaparece

Así como cada vez es más común estar preocupado de la apariencia física, un número creciente de personas también ha puesto atención a su forma de hablar y a la importancia de la voz como carta de presentación. Para ellos, la llamada "estética vocal" es el camino.

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Comer sano, hablar regularmente y hacer deporte mejora la capacidad pulmonar.

Se trata de una serie de intervenciones y ejercicios que ayudan a mejorar el volumen, el tono y el timbre de voz. "Está principalmente relacionado con personas que utilizan su voz a nivel profesional —locutores, cantantes, profesores, médicos—, pero cualquier interesado en mejorar su voz puede recurrir a esto", explica Zulema Vivanco, directora de la Escuela de Fonoaudiología de la Universidad Andrés Bello (Santiago de Chile).

Para quienes la voz es parte fundamental de su trabajo, una mínima complicación "puede significar consecuencias negativas. Estas personas necesitan manejarse en elementos de prevención y cuidado", agrega la especialista, quien reconoce que hay una mayor preocupación de la gente por este tema.

"Consultan más; en eso los medios de comunicación han tenido un gran impacto. Incluso personajes públicos contratan fonoaudiólogos como parte de su equipo de asesores de imagen", precisa.

Norman Hogkyan, director del Centro de Salud Vocal de la Universidad de Michigan, estudió el tema en profundidad. "La gente olvida que la voz requiere de un cuidado permanente", explica. "Por eso, incluso quienes no tienen problemas vocales deberían cuidar su voz".

El trabajo en la consulta consiste en lograr un volumen adecuado al hablar —que no genere un esfuerzo—, un tono acorde con el sexo y edad de la persona, y un timbre de voz ameno. "El tono de voz adecuado se puede calcular a través de las notas del teclado; hay una apreciación subjetiva del profesional, pero se hace en acuerdo con el paciente".

Otro punto esencial es el ritmo del habla, es decir, el número de palabras que dice la persona en un minuto.

"Un habla muy acelerada puede generar un discurso ininteligible", explica Vivanco. Los ejercicios vocales y respiratorios también son útiles. Aprender a manejar y coordinar la respiración ayuda a un mejor tono y volumen, una voz menos monótona y más agradable para quien escucha y que no signifique un esfuerzo para la persona.

Tal como la frecuencia y perseverancia del ejercicio físico ayuda a mantener músculos definidos, en este caso mantener una voz también requiere de persistencia. "A la segunda sesión —de una hora, aproximadamente— ya se notan avances", indica el experto de la Universidad de Michigan, "pero es necesario realizar ejercicios de manera cotidiana, varias veces al día".

Lo anterior también implica una serie de cuidados, enfatizan los expertos: evitar hábitos nocivos como el tabaquismo, ambientes muy contaminados (con exceso de polvo, muy secos o ruidosos); ingerir suficiente líquido todos los días y mantener una dieta balanceada. Asimismo, es aconsejable no forzar la voz, gritar o hablar de manera prolongada; en tal caso, después de una jornada de mucho uso de la voz, conviene realizar un reposo vocal.

Finalmente, de cara al paso de los años, llevar una alimentación sana, no fumar, hablar regularmente y practicar ejercicio para tener una adecuada capacidad pulmonar son algunas de las pautas que se deben seguir antes de llegar a la tercera edad para prevenir la pérdida de la capacidad vocal.

Si el daño se produce otra de las opciones es echar mano de la cirugía. La intervención se realiza con anestesia local y consiste en infiltrar grasa, con la que se da volumen a las cuerdas vocales y se aumenta la potencia de la voz.

SABER MÁS

“Si la pérdida de voz es alta exige una cirugía”


 “Este tipo de cirugía aun no es muy frecuente, quizá por desconocimiento pero empieza ya a existir demanda por parte de personas activas, a las que el problema les produce aislamiento o les afecta en su calidad de vida”.

 “Con la edad se produce una atrofia muscular generalizada, que afecta también a las cuerdas vocales, y que hace que se pierda potencia vocal. Cuando la pérdida es “notable” hay que echar mano de la cirugía”.

Ignacio Cobeta: Jefe del Servicio de otorrinolaringología del Hospital Ramón y Cajal de Madrid.

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