Que Internet es como una gigantesca Tristán Narvaja virtual no es, a esta altura, sorpresa para nadie. Sin embargo, dos por tres aparecen a la venta objetos que uno nunca pensaba encontrar, o que tal vez ni siquiera intentó buscar.
Un caso así es el objeto que Washington Fagúndez ofrece en el portal "El que busca encuentra". Este uruguayo se cruzó hace un tiempo con un " siderito meteorito de hierro " y afirma que ha realizado los análisis correspondientes para garantizar su veracidad.
Fagúndez explicó a EL PAÍS digital que desde hace cinco años se dedica a vender cuchillos antiguos de oro y plata y otras rarezas en la web. Este trabajo lo ha llevado a visitar Argentina, Brasil y Chile en su búsqueda de elementos para comprar y luego revender. "Es uno de los artículos más raros que tengo", aseguró.
¿Cómo llegó hasta el? Fagúndez contó que su anterior dueño era una señora que estaba vendiendo cosas de su marido —ya fallecido— quien tenía una colección muy variada e inusual. El llego hasta la mujer en busca de cuchillos y se enfrentó a la oferta de comprar el meteorito.
"Tenía una colección como de cinco piedras. Una de ellas pesaba nueve kilos, otra cinco; la que yo compré pesa casi cuatro", comentó.
El hombre primero quiso confirmar que era realmente un meteorito lo que le estaban ofreciendo. Concurrió una vez más pero en compañía de un amigo que, explicó, trabaja con metales. "Los meteoritos tienen una configuración especial. Le hicimos un análisis y llegamos a confirmar que realmente lo era. Tiene unos patrones especiales que no pueden ser falsificados". Con humor, Fagúndez dijo que se había convertido en "un especialista".
Al entender que la certeza estaba de su lado, arregló un precio con la mujer y se convirtió en el orgulloso propietario de algo que en algún momento de la historia cayó desde el cielo. "Quise comprar más, pero ya los había vendido".
En su poder, llegaron más análisis. "Lo cortamos y le hicimos un tratamiento químico y apareció una vez más la huella típica del meteorito". El vendedor afirmó que tiene un 95% de hierro y el resto es otro tipo de metales que cualquier químico fácilmente puede identificar.
ORIGEN Y PRECIO. La mujer no estaba segura de la procedencia del trozo espacial. Fagúndez estima que puede ser argentino o eventualmente de Estados Unidos, pero su dinero está apostado en el vecino país.
Indudablemente, el precio que pide no es menor. Son US$ 10.500 dólares. Fagúndez aclara que es un estimativo, que es negociable. "Todo artículo es negociable, más entre uruguayos que son quienes se especializan en el regateo". Sin dudas apunta además a que pueda recibir una oferta del exterior.
En la página web donde lo ofrece todavía no hay ofertas; sin embargo eso no le preocupa. "Una oferta implica una opción de compra. En general primero se entra en un diálogo de pregunta y respuesta y recién al final se llega a un acuerdo económico si ambas partes están de acuerdo con el precio", explicó Fagúndez.
En base a su experiencia como vendedor digital, dijo que nunca hay un comprador "liso y llano" sino que siempre se da una negociación previa.
Además, antes de conocerse personalmente con el comprador, primero se asesora sobre quién es la persona interesada. Pide referencias que pueda cotejar y así contar con referencias.
Por último, aclaró que se aseguró tener un papel de la compra donde estableció junto a la anterior dueña que ella le vendía el extraño artículo. "Es un papel afirmando que ella me lo vendía. Puso su firma, la cédula y el día que se realizó la transacción", finalizó.