Ciencia

Tres parapléjicos volvieron a caminar tras implante

Se les colocó electrodos; dieron pasos sin recibir estímulos de forma continua.

Hombre en silla de ruedas. Foto: Wikimedia Commons
Foto: Wikimedia Commons

Tres personas parapléjicas, que tenían sus músculos paralizados desde hacía más de cuatro años, volvieron a caminar en Suiza, luego de que se les implantaran electrodos en la zona lumbar de la médula espinal. Aunque estudios anteriores mostraron la posibilidad de que personas que no podían caminar volvieran a dar algunos pasos con la ayuda de caminadores, nunca habían logrado que fuera sin estimulación continua de los electrodos.

"Nadie había demostrado antes la posibilidad de moverse o caminar después de parar la estimulación en la persona", aseguró a la AFP Jocelyne Bloch, neurocirujana del Hospital Universitario de Lausana, Suiza (CHUV), quien fue la encargada de colocar los implantes que consistían en 16 electrodos conectados a un estimulador. La investigación, publicada en la revista Nature y Nature Neurociencia, fue realizada por el Hospital Universitario junto con la Escuela Politécnica Federal de Lausana (EPFL).

Para el especialista estadounidense de la Universidad de Washington en Seattle, Chet Moritz, el hecho significa un "paso de gigante" en la investigación sobre las lesiones en la médula espinal, según escribió en una editorial de la revista Nature. "Es una prueba sólida de que el cerebro y la médula espinal pueden restablecer conexiones naturales", sostuvo Moritz.

A la estimulación epidural a nivel lumbar por debajo de la lesión se sumó un entrenamiento físico intensivo con arnés para los tres pacientes.

En el caso de David Mzee de 28 y oriundo de Zúrich (Suiza), quedó paralítico luego de sufrir un accidente deportivo en el años 2010. En tanto, el holandés Gert-Jan Oskam de 35 años fue víctima de un accidente de bicicleta en China en 2011 mientras que el suizo Sebastian Tobler de 47 años —el más grave de los tres— también sufrió un accidente con una bicicleta de montaña en el año 2013.

Entrenamiento duro.

Según explicó la neurocirujana Jocelyne Bloch, luego de entre 3 a 5 meses de entrenamiento con estimulación "aparece una cierta recuperación neurológica". "La estimulación está dirigida a la zona medular que controla los músculos de los miembros inferiores activados cuando se camina", dijo Bloch.

De acuerdo a Grégoire Courtine, el experto que lideró la investigación, esa programación y localización de la estimulación eléctrica "son esenciales para la capacidad del paciente de efectuar un movimiento voluntario", aseguró.

La experiencia incluye dos fases: en la primera, la estimulación permite una activación de los músculos y aumenta la resistencia en el entrenamiento. En una segunda fase, se empieza a ver una recuperación neurológica, es decir, que ciertos movimientos se han vuelto posibles sin estimulación, según explicó la neurocirujana.

Foto: Shutterstock
Foto: Shutterstock

A diferencia de dos estudios similares presentados en septiembre por otros dos grupos científicos de EE. UU., el equipo suizo no estimula la médula espinal de manera continua, sino que, gracias a sensores en los pies de los pacientes, un programa informático envía pulsos eléctricos que intentan facilitar los movimientos voluntarios residuales imitando las señales eléctricas naturales del cerebro, informó El País de Madrid.

Los electrodos están conectados por un cable al neuroestimulador, colocado en el abdomen bajo la piel. Un reloj con reconocimiento de voz permite al paciente activar o desactivar su estimulador.

"Uno de ellos ha logrado caminar más de 2 km con estimulación en laboratorio tras meses de entrenamiento. Actualmente sigue siendo capaz de hacerlo", precisa la neurocirujana.

Independencia.

Para los pacientes el nuevo descubrimiento les ha permitido ser más autónomos. "Pronto podré hacer una barbacoa de pie", contó Gert-Jan, quien puede recorrer pequeñas distancias, incluso sin estimulación.

El suizo David Mzee recuperó el control de los músculos de su pierna izquierda, totalmente paralizada, y mejoró los de la derecha. Aunque la silla de ruedas sigue siendo el medio de transporte más eficaz, ya puede realizar algunos pasos sin asistencia.

El paciente que se encuentra con la lesión más grave, Sebastian Tobler de 47 años, necesitó tres meses adicionales: hoy puede caminar en el laboratorio con estimulación y ha construido un triciclo para parapléjicos que le permite trasladarse. El vehículo cuenta con cuatro pedales: dos en las manos que al activarse mueven también los pedales de los pies, haciendo que los músculos realicen el mismo movimiento que harían si sus piernas funcionaran.

¿Pueden progresar aún más? "Por supuesto, pero esto implica entrenarse sin parar", dice Jocelyne Bloch sobre Tobler.

"Nunca olvidaré cuando me puse de pie"

No es la primera vez que una persona parapléjica puede volver a caminar. Dos pacientes de un programa experimental de rehabilitación de Kentucky, en Estados Unidos, pudieron volver a hacerlo gracias a la estimulación eléctrica de su columna vertebral. Y otros dos se levantan o se sientan, según nuevos resultados.

Los logros fueron publicados en septiembre en el New England Journal of Medicine. "Los cuatro participantes no pueden hacer estas acciones cuando la estimulación se detiene", habían aclarado los autores del experimento en su momento, algo que difiere del descubrimiento al que llegaron los investigadores de Suiza, tras probar el método primero en ratones en 2014 y luego en monos en 2016. Los investigadores no entienden completamente los mecanismos de la rehabilitación, pero sugieren que ambos pacientes pudieron caminar nuevamente porque, aunque estaban completamente paralizados, habían mantenido algunas sensaciones por debajo del nivel de su lesión.

Foto: Shutterstock
Foto: Shutterstock

"La columna vertebral puede volver a aprender a caminar independientemente", dijo Susan Harkema, directora del centro de investigación, al canal NBC. "Podemos entrenarla para que funcione nuevamente, a pesar de la lesión que la ha desconectado del cerebro". Kelly Thomas, una de las dos pacientes del programa, evocó una experiencia inolvidable.

"Nunca olvidaré el primer día en que pude caminar sola, fue un momento inolvidable de mi rehabilitación. Estaba caminando con la ayuda de un terapeuta y al minuto siguiente me lancé y continué por mi cuenta", contó Thomas en un comunicado.

Ahora vive en su casa, donde, gracias a un andador, se mueve de habitación en habitación e incluso sale a la calle.

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