SALUD

La sepsis: el “asesino silencioso” que mata más personas que el cáncer

También se la conoce como septicemia y es una enfermedad difícil de detectar, por lo que demanda estar alerta ante infecciones de todo tipo.

Sepsis
Se lo llama el "asesino silencioso" porque es muy complicada de detectar.

Infección y falla de órganos es igual a sepsis. Así podría resumirse, según el médico internista Gastón Burghi, una enfermedad que muchos califican de “asesino silencioso” y que mata al año muchas más personas que el cáncer: 11 millones según un estudio de la Universidad de Washington.

La enfermedad también es conocida como septicemia, pero según explicó el especialista –profesor agregado en medicina intensiva–, “es una palabra que no debería existir; es más de uso pero no es real”.

Lo más correcto es llamarla sepsis y definirla como “una infección grave que genera una respuesta del organismo, una respuesta inflamatoria exagerada; y eso lleva a que fallen órganos, dijo Burghi.

Lo que se conocía como septicemia eran infecciones en las cuales las bacterias pasaban a la sangre y generaban estos cuadros. “Ahora ya no se llama así, sino que es una sepsis que puede ser bacteriénica o no bacteriénica. Bacteriénica es cuando las bacterias se encuentran en la sangre. En la mayor parte de los casos, las bacterias no están en la sangre y hay un foco infeccioso que genera la falla de órganos”, añadió.

Alta mortalidad en todo el mundo

Según el estudio de la Universidad de Washington, hay 49 millones de casos de sepsis al año de los cuales fallecen 11 millones. “El diagnóstico precoz es fundamental para combatir esta enfermedad, pero incluso con diagnóstico precoz, en el mundo desarrollado, donde hay mejor acceso a la asistencia, la mortalidad igual es alta”, explicó Gastón Burghi. En los estudios hechos en Latinoamérica, como el de Mauricio Bertullo en nuestro país hace dos años, publicado por la Revista Médica del Uruguay, o el de Flavia Machado en Brasil hace tres años, la mortalidad ronda el 50%. “Lo que está claramente establecido es que cuanto más órganos fallen y cuando más severa sea esa falla, mayor es la mortalidad. En eso después juegan una cantidad de cosas: el estado de inmunocompetencia del enfermo, la precocidad de la consulta, el uso de antibióticos apropiados, el diagnóstico precoz del foco infeccioso, el tratamiento quirúrgico. No creo que haya un solo factor que influya en la mortalidad”, destacó.

Síntomas.

El nombre de “asesino silencioso” responde a que es una enfermedad difícil de detectar. Sus síntomas no son específicos; los que sí son específicos son los que muestran la existencia de la infección en sí misma. “Si es un foco respiratorio, por ejemplo, va a aparecer tos, expectoración, fiebre, dificultad en la respiración; más los síntomas de la falla de órganos”, describió Burghi.

Para simplificar la detección de la sepsis se ha establecido por consenso una estrategia rápida de diagnóstico. “Si el paciente está con alteración del nivel de conciencia, con una frecuencia respiratoria elevada o con la presión arterial baja, son tres elementos de alerta que deben rápidamente llevar al médico a ir a buscar más elementos. Lo más importante son los síntomas de infección sumados a estas tres cosas”, explicó el médico a El País.

Burghi señaló que el médico tiene que tener siempre la sospecha de que cualquier cuadro infeccioso grave puede ser una sepsis y tratar de identificarla lo más precozmente posible. “Ese es uno de los pilares para el diagnóstico precoz de la sepsis; hay que buscar si no hay ya falla de órganos o elementos incipientes de falla de órganos”, dijo.

A veces pasa que hay focos infecciosos que son difíciles o hasta imposibles de diagnosticar. “Hay muchos casos en los que pensamos que son sepsis, pero nunca logramos identificar cuál es el foco que generó la infección. Pero en la mayor parte de los casos se lo identifica claramente”, apuntó.

Una vez que se sospecha la presencia de sepsis, existe lo que se llama la “hora de oro” en la que se debe actuar rápidamente para, en primer lugar, hacer cultivos orientados a los focos que el profesional cree que pueden ser los causantes de la infección para obtener el microorganismo y después optimizar el tratamiento antimicrobiano. “Se deben tomar algunas medidas sanguíneas y lo otro es el uso de antibióticos”, señaló el especialista.

“En esa primera hora el paciente debería tener sus cultivos de sangre realizados y los estudios de expectoración si se considera que el foco es respiratorio o de orina si es urinario y haber iniciado antibióticos empíricamente orientados al foco que nosotros planteamos”, agregó.

El intensivista apuntó que sería importante que todos los médicos logren diagnosticar la sepsis: que “cualquier médico que se enfrente a un enfermo con una infección tenga la capacidad de discriminar si está ante una infección grave o no; si el paciente está séptico o no lo está”.

En la práctica, los profesionales que se enfrentan con mayor frecuencia con estos cuadros son los intensivistas, pero también ocurre con los internistas y con todos los médicos que trabajan en emergencia hospitalaria o puerta de emergencia. También los cirujanos.

Tratamiento.

La sepsis es una infección que se acompaña de falla de órganos; por lo tanto, el tratamiento va a tener varios aspectos.

Por un lado está el tratamiento de la infección, que puede ser solo con antibióticos o antivirales o también con cirugía. “A veces hay focos infecciosos que hay que ir a operar; es fundamental operar los focos que son operables”, destacó Burghi.

Por otro lado, está el tratamiento para la falla de órganos: de acuerdo al órgano que falle, va a ser el tratamiento a aplicar. “Cuando el enfermo está con insuficiencia respiratoria severa, muchas veces hay que intubarlo y conectarlo a respiración mecánica invasiva. Si el paciente está con la presión baja, con alteraciones de la circulación, va a necesitar drogas para subir esa presión y mejorar esa disponibilidad circulatoria. Si fallan los riñones, va a ir variando el tratamiento pero puede llegar al tratamiento de sustitución, con hemodiálisis, por ejemplo”, detalló el especialista.

Generalmente, los órganos fallan de forma gradual y no todos fallan de la misma forma ni con la misma intensidad. Eso también va a variar el tratamiento.

“No todos los pacientes con insuficiencia respiratoria van a ser intubados ni todos los pacientes con insuficiencia renal van a necesitar diálisis. Es un abanico de posibilidades”, agregó Burghi.

Uruguay tiene más sepsis por comunidad

A la sepsis se la puede dividir en dos tipos: la que se origina en la comunidad y la que se genera en la asistencia.
La primera puede darse porque, por ejemplo, enfermamos de neumonía y eso termina en sepsis. En Uruguay estas situaciones representan alrededor del 60% de los casos que se registran de esta enfermedad.
La sepsis que se genera en la asistencia es la que deriva de las infecciones que se contraen dentro de un centro hospitalario. Puede afectar a pacientes internados o a personas que están en contacto con ellos.
Estas dos formas de sepsis hacen que sea difícil definir cómo es la situación de Uruguay respecto a la enfermedad. “Seguramente los países más desarrollados, con mejor acceso a la salud y con más usos de dispositivos, presenten más sepsis vinculada a los cuidados de la salud, mientras que países más pobres tengan más el otro tipo de sepsis, la de origen comunitario”, explicó el intensivista Gastón Burghi.
“En comparación con otros países, Uruguay está muy bien en el sentido de que nosotros no tenemos las situaciones de los países de extrema pobreza, como ser agentes infecciosos intestinales que causan diarrea y eventualmente sepsis, u otra cantidad de enfermedades de alta mortalidad”, agregó. “Es difícil decir si estamos bien o estamos mal, lo que siempre tenemos que pensar es que tenemos cosas a mejorar”, dijo.
Para saber más sobre el tema, el Instituto Latinoamericano de Sepsis, del que Burghi forma parte, evalúa realizar un estudio para conocer la situación de la sepsis en la región. Actualmente se está discutiendo la metodología a aplicar y habrá una reunión en mayo para afinar detalles. “Creo que la aplicación del estudio en el terreno se dará a mitad o fines de este año o sino a principios del próximo”, estimó el especialista.

Sepsis en Uruguay según estudio de 2016

Se presenta como una patología con elevada mortalidad y formas severas. Predomina en población envejecida y con compromiso inmunitario.

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