TECNOLOGÍA

Salir a comer sin esperar mesa

Nuevas apps del rubro gastronómico cambian el modelo de reserva típico y sustituyen la libreta de los mozos.

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App Tengo Mesa. Foto: Marcelo Bonjour.

Una lapicera y una libreta. Con esos elementos anotaban los pedidos los mozos de la mayoría de los bares y restaurantes del país. Las aplicaciones en tabletas y celulares transforman la forma de trabajar de los empleados y también la forma en que los clientes —algunos ya los llaman usuarios— acceden a los servicios gastronómicos. E-Resto y TengoMesa son los ejemplos más nuevos de esta nueva era.

TengoMesa está disponible desde hace casi tres meses. Su función es suplantar la (casera) llamada telefónica para reservar una mesa por una reserva vía celular.

Los desarrolladores intentaron darle un valor agregado a la experiencia del usuario a través de cómo ofrece la lista de restaurantes, pubs o bares. Por eso, no aparecen categorizados según la geografía ni por orden alfabético. "Queremos que la gente lo elija por la experiencia o la emoción que quiere tener", cuenta Javier López, quien creó la app (disponible para iOS y Android), junto a Martín Barbot y Nicolás Salazar.

La categoría "Acaramelados" ofrece restaurantes que están pensados para parejas que deseen un clima más cálido e "íntimo", confiesa López. También están aquellos pensados para quienes solo quieren comer picadas y tragos, para merendar o aquellos que busquen una reunión después del horario de oficina.

Luego de elegir el local, el sistema pide que se escoja el día (como mínimo se exige que sea con un día de anticipación), la hora, cuántos adultos irán y el motivo (cumpleaños, despedida, reunión o cena romántica).

Por el lado de los comerciantes, les permite acceder a un panel de gestión donde reciben estas reservas, donde pueden confirmarlas o desecharlas. "Queremos darle una herramienta para que se modernicen", cuenta López.

Hasta ahora, hay 60 bares de Montevideo que se sumaron a esta iniciativa y, según los creadores de la app, piensan que se anotarán más en el futuro. "Ya estamos viendo cómo expandirnos a otras partes del país y el exterior", dice López. En el poco tiempo que llevan funcionando ya se han hecho 200 reservas a través de la aplicación, de las cuales los desarrolladores les cobran a los bares un porcentaje por haberles hecho llegar un nuevo cliente.

E-Resto piensa más en la gestión del restaurante, bar o café. "Es para llevar un control detallado de los movimientos que se hacen", cuenta a El País Martín Hashimoto, uno de los encargados de este proyecto.

La idea es que los encargados del restaurante puedan ingresar la información sobre el funcionamiento del local y tomar decisiones que puedan ser beneficiosas. Por ejemplo, con estadísticas sobre cuáles son las comidas que más se piden o llevar un control detallado sobre los proveedores.

"Hasta ahora hay seis restaurantes en Montevideo que han contratado el servicio", dice Hashimoto, quien informa que hay una versión gratuita disponible por 30 días. Luego, tienen un costo.

Otras apps.

Si de gastronomía se trata, la que ha marcado el rumbo en este camino es PedidosYa, la popular app para pedir comida que tiene convenio con muchísimos comercios en el país y que ya se ha expandido a la región.

En este caso sustituye al tradicional llamado telefónico que hace una persona. La diferencia está en la información: el usuario puede elegir decenas de bares que están cerca de su casa y elegir su comida favorita entre un vastísimo menú.

Otros desarrolladores encontraron otras aristas que podrían explotarse con aplicaciones junto a la gastronomía uruguaya.

Glubers, por ejemplo, convierte un chat on line en citas en un bar. La aplicación, con más de 2.000 usuarios uruguayos, tiene un botón para reservar un local (hasta ahora B.Haley, Gallaghers, Dakota, El Pony Pisador y Polo Prado).

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