SALUD

El revolucionario método que un uruguayo creó para vivir sin cansancio

Walter Gaione (85) lo creó para resistir mejor en sus épocas de deportista; lo usó el plantel de Liverpool 2009, Sebastián Viera, el Hormiga Valdez y Jorge Batlle.

Foto: Shutterstock
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No era deportista nato. Hugo Gordillo decidió empezar a correr después de que su sobrina de 33 años falleció de cáncer, y dejó dos hijas chicas sin madre. Su plan era difundir la enfermedad por todo el país para animar a particulares y empresas a colaborar con los niños del Pereira Rossell.

Gordillo no tenía preparador físico ni estaba entrenado, así que las primeras veces hacía 3 km y se ahogaba. Un día de 2013 frenó su auto en un semáforo por Avenida Italia, y vio delante suyo otro coche con un cartel que decía “alto rendimiento” y un número de teléfono. Se apuró a anotarlo y llamó al llegar a su casa. Lo atendió Walter Gaione -maragato de 85 años- y lo introdujo en una técnica de respiración única. Desde entonces, correr 60 horas de corrido sin detenerse. No en vano el método que Gaione creó 68 años atrás, y patentó hace 19 se llama “Nueva Vida, Hombre 2000”.

El maragato tenía apenas 15 años cuando descubrió cómo autorregular las pulsaciones del corazón y el ácido láctico a través de ejercicios de estiramiento -formas de mover los brazos y de pisar- y respiración. El resultado: se evita la fatiga, el cansancio, se mejora la resistencia muscular, y ya no hay más tirones, ni calambres. También es útil para limpiar los pulmones de los fumadores.

Está dirigido a personas de cualquier sexo y edad, aunque los deportistas profesionales y los pacientes con afecciones cardiacas y respiratorias son los más beneficiados por el método.

Supone un adiós definitivo al agotamiento sin importar qué actividad realice la persona: “camine, trote, corra o haga el amor”, señala Walter Gaione.

Walter Gaione, de 85 años, es atleta desde niño y eso lo motivó a descubrir este método. Foto: Francisco Flores
Walter Gaione, de 85 años, es atleta desde niño y eso lo motivó a descubrir este método. Foto: Francisco Flores

Muchos de los que llegan a su consulta usan hasta tres inhaladores y no pueden desprenderse de la medicina. Al comunicarse, le preguntan, ‘¿qué hago, los llevo a la clase?’ ‘Si es tu tranquilidad traelos, pero no los vas a necesitar’, les dice. Y se jacta de que jamás los usaron frente a él.

Gordillo, al igual que los otros 4.000 discípulos de Gaione, aprendió la técnica en menos de dos horas y le bastó una única sesión. “Los hago venir una sola vez, y si tienen que volver por una repetición porque se olvidaron de algo, se hace sin costo”.

Eso sí, no pueden retirarse sin haber firmado un contrato de confidencialidad donde se comprometen legalmente a que jamás revelarán cómo hacer este truco, ni se lo enseñarán a otros.

Jorge Batlle fue uno de los que guardó el secreto bajo llave. Gaione era íntimo amigo del expresidente colorado, y se lo transmitió en 2017.

Los datos de Batlle también se encuentran en el “libro de oro” de Gaione, donde registra cada caso que atendió. Escribe a mano con una lapicera de tinta azul y detalla nombre, edad, teléfono, profesión, enfermedades, si es fumador o no, y motivo de la consulta.

Testimonios.

Margarita Sosa, de 75 años, tiene un marcapasos puesto y le costaba moverse incluso dentro de su casa: se fatigaba al ir de un dormitorio al otro. Pero 10 años atrás cambió su vida al conocer el método de Gaione. La primera vez que lo puso en práctica logró caminar una hora entera sin cansarse, pero se reconoce algo haragana, y por eso hay veces que no lo aplica.

“Lo retomo siempre que lo necesito para salir a caminar, o hacer mandados y funciona regio, me da fuerzas para avanzar”, contó Margarita El País.

María del Luján Colombo tiene asma crónico, usaba tres inhaladores y precisaba un tanque de oxígeno al lado de su cama. Una noche su yerno escuchó a Gaione publicitar su método en el programa de Abel Duarte -quien también lo probó y luego se lo recomendó a su sobrino- y pautó una cita. “Sentí el cambio pasados 15 días desde que lo aprendí. Tengo que respirar como me enseñó porque sino me agito. Ya no uso tanque de oxígeno y mejoró mi calidad de vida”, cuenta.

Hugo Gordillo tiene 61 años y asegura que no podría ser ultramaratonista y correr días enteros sin parar de no ser por el método “Nueva Vida, Hombre 2000”. Opina que se necesita practicar la técnica de respiración con constancia y creer en ella para que funcione. La aprendió en 2013 y la implementó unos meses después en Grecia. Se encontró perdido en una montaña con cero grado durante el Sparathlon, recordó la enseñanza de Gaione, y esta técnica salvó su vida.

“Lo usé cuando me vi en un apriete muy grande, fue pura supervivencia. Fue un antes y un después: no hay nadie que pueda hacer distancias tan largas sin detenerse”, asegura.

Corre de punta a punta del país para visibilizar a los niños con cáncer del Pereira Rossell, y eso le llena el alma. Llega a perder once kilos por carrera, pero no se queja. “Paso dos o tres días sin poder caminar pero me daría vergüenza hablar de mis dolores, no me puedo comparar con lo que viven esos niños”.

Maldita altura.

Gaione es periodista deportivo, tuvo su programa Buscando el gol (Radio Fénix) y su profesión le dio oportunidad de visitar el Complejo Celeste en 2004. Uno de los preparadores físicos de la Selección le había contado que Sebastián Viera y Carlos “Hormiga” Valdez eran los últimos en empezar a correr, y los primeros en parar porque no tenían resistencia, así que al verlos venir postpráctica, frenó al golero celeste. Y éste le lanzó: ‘estoy apurado’. ‘Entonces no querés que te enseñe un método de respiración para no cansarte’, lo tentó Gaione. ‘Ah, no, eso me puede interesar’, dijo y dio marcha atrás Viera.

Le ofreció transmitirle los conceptos ese día o combinar para cuando tuviera más tiempo, pero Viera lo desafió: “si de aquí al auto blanco que está a seis cuadras te comprometes a enseñármelo yo agarro”. Miró al Hormiga Valdez y ambos “agarraron viaje. Me preguntaron cuánto les iba a cobrar y les dije que nada. ‘Solo quiero que me cuenten el resultado que les dio en la altura’, les dije”.

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Al volver del empate sin goles en Bolivia, Viera le confesó la gran diferencia que el organismo siente al correr de formar coordinada y ordenada. “El cansancio no se siente. Sé que no puedo enseñar el método a mis compañeros pero si pudiera me lo guardaría para mí solo”, dijo. Gaione publicó ese testimonio en su web www.altorendimiento.com.uy.

Apenas se enteró de que Liverpool debía jugar contra Cienciano en la altura de Cusco por la Copa Sudamericana 2009 decidió llamar al club y pedir el número de teléfono de un miembro del cuerpo técnico para ofrecerle su método de respiración al plantel. “Me da lástima tener estoy no poder ayudarlos”, le dijo al señor mayor que lo atendió. Y lo convenció: le facilitó el contacto de Sergio Panzardo, ayudante técnico, y éste tardó apenas 15 minutos en darle el sí.

Enseguida quisieron saber cuánto les iba a cobrar, pero Gaione contestó con una apuesta: “sé que van a ganar y solo si eso pasa me pagan 3.500 dólares. Pero se hicieron un gol en contra (Carlos Santucho) estos pavos. Jugaron igual que en el llano pero no les puede cobrar nada”, recuerda. Y se olvida de otro gol de tiro libre que convirtió Christian Guevara a favor del cuadro peruano.

El plantel se había comprometido a hacer publicidad del método en los medios “pero como habían firmado el papel de confidencialidad, pensaron que tampoco podían hablar”.

Mucho más que un hallazgo adolescente

Walter Gaione cursaba 1° de secundario en San José cuando fue invitado a a Montevideo para competir con su liceo en atletismo. Observó en la pista el modo de pisar, la forma de mover los brazos y de respirar de los contrincantes sin que se le escapara un detalle. Al volver a su casa en Villa Rodríguez pensó, ‘tengo que conseguir una fórmula para que todos se muevan y respiren igual y así no se cansen’. Resolvió el movimiento de manos y la forma de pisar el mismo día que se lo propuso. La respiración le llevó cuatro años. Se acostó a dormir el 4 de noviembre de 1955 después de festejar su cumpleaños y un sueño lo despertó a las cuatro de la mañana. “Pegué un gran salto porque era lo que estaba buscando hacía tiempo, y lo probé alrededor de la cama”. Esa mañana cruzó a la plaza y en vez de trotar media hora, como siempre, corrió sin cesar por 90 minutos. Años después, le contó su descubrimiento al fisioterapeuta Tito Sambado y éste le dijo que había encontrado la autorregulación de las pulsaciones del corazón y el ácido láctico.

Tres ejemplos populares donde se aplicó la técnica.

Por imitación | “Hormiga” Valdez lo probó gracias a Viera

El zaguero y el golero Sebastián Viera eran los que menos resistencia tenían en la Selección uruguaya. Gaione se enteró, le ofreció el método a Viera, y éste animó a Valdez para que lo aprendiera.

Semiamargo | la técnica no dio el resultado esperado

Apenas Gaione supo que Liverpool debía enfrentar a Cienciano en la altura de Cusco llamó al club para ofrecer su método. Prometió al plantel que jugarían igual que en el llano pero perdieron 2 a 0.

Grata sorpresa | Sebastián Viera tras probar el método


“Hay gran diferencia entre correr en forma desordenada y hacerlo de forma coordinada. Siento que el cuerpo agradece por recibir mas oxígeno, el cansancio no se siente”, dijo el golero.

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