EMPRENDEDORES

Programa Sembrando: cuatro impulsores de proyectos en Paysandú

Historias de emprendedores del litoral: frutos secos, mermeladas sin conservantes, carteras y accesorios de cuero y tejidos con top merino

Programa Sembrando. Foto: Programa Sembrando
Programa Sembrando. Foto: Programa Sembrando

Frutos secos, carteras y accesorios de cuero, mermeladas y preparaciones saladas sin conservantes y mantas de top merino, entre otros productos, surgen de las manos de cuatro emprendedores de Paysandú, de sus familiares y de sus colaboradores.

Leonardo Chenlo, Noel Percibal, Javier Barreto y Daniela Hitateguy pasaron por distintos momentos –cierre de locales, despidos, enfermedades– pero tomaron la misma decisión: animarse e iniciar su propio negocio. Javier y Daniela lo hicieron antes de la pandemia por COVID-19 pero es justamente ahora cuando se plantean la necesidad de crecer.

Leonardo lo comenzó ya en este contexto sanitario porque tenía que “salir adelante” y ahora quiere tener la oportunidad de materializar “ideas creativas”.

Javier quiere llegar a todo el país con sus alimentos dulces y salados; Noel quiere lo mismo para sus diseños y seguir ampliando la línea. Daniela sueña con mostrar sus mantas en alguna feria en el exterior.

Leonardo, Javier y Daniela participaron en el seminario del Programa Sembrando de la Presidencia de la República que se realizó en el departamento de Paysandú este año para recibir capacitación en varias áreas (desde marketing digital a cómo formalizar una empresa); Noel, por su parte, fue convocada como caso éxito.

Los cuatro compartieron con El País sus historias, sus caminos y sus deseos.

Leonardo Chenlo: “Tenía la idea de salir adelante a pesar de las dificultades”.

leonardo chenlo sembrando
Leonardo Chenlo

“Recién me dijo un taxista: “Vos estás loco, solo a vos se te ocurre”, contó Leonardo Chenlo a El País sobre una conservación que había tenido unos minutos antes sobre Loca Nuez. Así se llama el emprendimiento que nació en plena pandemia después de que debió cerrar un comercio en el rubro de la alimentación saludable. “Es que tenía la idea de salir adelante a pesar de las dificultades. Creía que se podía y le puse la mejor onda”, completó.

Así comenzó la historia de Loca Nuez. Un diseñador amigo le ayudó a crear el logo (la fusión entre un cerebro y una nuez porque “está científicamente comprobado que la nuez es como una pastilla natural diseñada para ser un buen alimento para el cerebro”); su novia Fernanda, que es nutricionista, colaboró en el desarrollo de la línea de productos.

Loca Nuez
Loca Nuez

“Nos enfocamos en una marca que se dedica a la venta de alimentos saludables. Tenemos una línea de snack saludables elaborados con materias primas como frutos secos y frutas deshidratadas sin ningún tipo de procesamiento. Son alimentos ricos, nutritivos y saludables. Tres palabras que hoy son muy importantes”, señaló.

Leonardo añadió: “Nuestros productos fueron técnicamente analizados y están libres de los octógonos de excesos (el llamado etiquetado frontal), por lo que, además de nutritivos, son un aporte para la comunidad”.

Loca Nuez
Loca Nuez

Loca Nuez comenzó con venta en línea, luego llegó a comercios en la ciudad de Paysandú. Ahora, un año después, Leonardo tiene muchos planes: tiene en la mente nuevos productos e “ideas creativas” que ha visto en el exterior. “Tengo metas de crecimiento”, afirmó con entusiasmo. Una de las limitantes que ve es “salir de las fronteras del departamento”. Entonces, para seguir avanzando, Leonardo accedió al seminario que brindó el Programa Sembrando de la Presidencia de la República. “Los emprendedores tenemos las ganas, pero a veces nos faltan los recursos. Y en Sembrando están abiertos a colaborar”, comentó.

Loca Nuez está en Instagram (@locanuez o @nutricionista.fermartinez) y en Facebook (locanuez). Los interesados pueden comunicarse al 09133983 o al correo [email protected] La página web es locanuez.uy.

Noel Percibal: "Me dije que era hora para dedicarme a algo mío”

Noel Percibal
Noel Percibal

Después de 14 años en Paylana, Noel Percibal fue despedida. Había estudiado diseño industrial y tenía 39 años. “Una puede aprender algo nuevo con prueba y error pero yo no tenía tiempo para eso”, dijo a El País. Decidió tomarse un ómnibus a Buenos Aires donde fue a estudiar moldería y a trabajar con cuero. “Siempre había querido hacer carteras, me encantaba, pero no me daba el tiempo. Cuando me despidieron me dije que era hora para dedicarme a algo mío”, siguió. Así nació Percibal, su línea de carteras a la que luego le sumó calzado y accesorios.

Carteras de Percibal
Carteras de Percibal

Empezó haciendo todo el proceso. Luego una persona la ayudó a armar las carteras. Más tarde, a medida que Percibal iba creciendo, tomó personal para que hiciera los forros y cortara los moldes. Noel pasó a dedicarse al diseño y a manejar dos locales: uno en Paysandú y otro en Montevideo. “Al principio me di a conocer en la Expo Prado y en Hecho Acá. En aquella época no había redes; era todo por el boca a boca”, señaló.

Ya pasaron 12 años. Los tiempos cambiaron y ahora Noel también vende sus productos a través de Etsy, una plataforma internacional para artesanos, y tiene previsto mejorar su presencia online en su propia página, dado que esta es una de las enseñanzas que le dejó la pandemia por el coronavirus: la venta online es un canal imprescindible.

Carteras de Percibal
Carteras de Percibal

Consultada por un consejo para otros emprendedores del interior del país, Noel compartió: “Lo más importante es ser fiel a lo que a uno le gusta y no tanto a lo que se usa. Hay que crear algo con lo que estemos conformes, nos guste, que nos lo compraríamos. Eso se transmite y la gente lo va a apreciar”.

También considera fundamental ofrecer un producto de calidad, cuidado en su elaboración y hasta en su empaque. “Si bien es un objeto artesanal, un producto bien terminado es muy valorado. La terminación, la presentación y la respuesta al cliente es todo lo que va detrás de una artesanía”, añadió.

Más información en percibal.com. El local de Montevideo está en José Ellauri 710 (098 986 459) y el de Paysandú está en 19 de Abril 1010 (4724 2607). La colección puede ser vista en la cuenta de Instagram @noelpercibal.

Javier Barreto: “Hay que salir del pozo y vender fuera de Paysandú".

Javier Barreto
Javier Barreto

"La mermelada que me sale mejor es la de durazno”, dijo con seguridad Javier Barreto a El País. También promocionó la de higo, la salsa de tomate pizzera, el chutney de cebolla morada y el nuevo sabor dulce que incorporó este año: mburucuyá.

Javier está al frente de La Familia hace 12 años, emprendimiento de productos artesanales y sin conservantes que comparte con su esposa y su hija.

No obstante, la historia comenzó con su padre, quien llevó a su familia de La Paz (departamento de Colonia) a Paysandú para mejorar económicamente, y que con el tiempo le pasó las recetas.

La Familia
La Familia

Pero la misma historia tuvo un giro hace dos años mientras vendía sus productos en la Patria Gaucha. “Estaba sentado con un amigo y una persona me tocó la espalda. Era la señora del (ahora) presidente. Ella sabía que éramos artesanos, nos saludó y seguimos en contacto”, contó a El País.

El encuentro fue con Lorena Ponce de León, actual directora del Programa Sembrando, y con el que ahora Javier tiene planes para llevar sus mermeladas y otras preparaciones dulces y saladas fuera de Paysandú. “Acá es difícil vender cosas caseras”, opinó, debido a que los clientes eligen más por precio que por las propiedades saludables del producto. Y añadió: “Hay que salir del pozo”.

La Familia
La Familia

El trabajo en La Familia se reparte de la siguiente forma: Javier cocina y su esposa se encarga del envasado y etiquetado. Juntos participan en todas las ferias en el país a las que pueden acudir y ahora están preparando una ida a Maldonado.

La lista de productos de La Familia es extensa y Javier se la sabe de memoria y combina gustos tradicionales (como membrillo, dulce de lecho o ciruela) con otros más novedosos como mora, sidra, mango, mamón o níspero y combinaciones como frutilla y sidra o guayaba y zapallo.

Y tiene claro lo que quiere: “Salir de Paysandú y vender. Estamos en eso”.
La dirección de La Familia es Hugo Caballero 1619, ciudad de Paysandú. Los interesados pueden comunicarse a los teléfonos 099724196 y 098227025.

Daniela Hitateguy: “Trabajar con otra persona no te permite caer”.

Daniela Hitateguy
Daniela Hitateguy a la derecha y su cuñada Mercedes

La vida de Daniela Hitateguy cambió de muchas formas en los últimos años. El mayor cimbronazo fue haber recibido la noticia de que su hijo padecía cáncer. Para acompañarlo en los tratamientos, dejó su trabajo de maestra y, una vez recuperado, resolvió no volver a la rutina de antes. Era mayo de 2018 y empezaba a sentirse el frío y empezó a tejer. Así nació Caricias del campo, un emprendimiento que hoy comparte con Mercedes, su cuñada, porque Daniela cree que no hay que trabajar solo. “Aporta optimismo, aporta creatividad, te ayuda en el efecto anímico porque al emprendimiento no siempre va bien y tenés momentos en los que te estancás. Trabajar con otra persona no te permite caer”, dijo a El País.

El primer producto de Daniela fue el tejido XL con lana top merino. Tejía mantas que dejaba a la venta en comercios de conocidos en Paysandú. Con el tiempo sumó una rueca para hilar y confeccionar otro tipo de mantas y pies de cama. “Siempre respetamos los colores naturales de los vellones: marrón y natural”, señaló. Para Daniela es imprescindible que el producto sea amigable con el medioambiente porque, además, esta lana no necesita de ninguna intervención. “Tiene todas las bondades de un producto natural. Es muy suave, tiene esa textura acolchonadita. Te abriga y decora; es muy versátil”, explicó.

Caricias del campo
Caricias del campo

Daniela tenía ganas de hacer más y llevó sus mantas a Punta del Este. Ahora está preparando mercadería para una feria artesanal que tendrá lugar en diciembre en José Ignacio. Y, como seguía teniendo ganas de más, participó del seminario del Programa Sembrando en Paysandú para reforzar los conocimientos en diseño y marketing digital.

Pero la expectativa de esta emprendedora va más allá de Uruguay: “A futuro, sin perder el optimismo, aspiramos a salir; tenemos ganas de ver alguna feria o mercado en el exterior”.

Caricias del campo
Caricias del campo

Daniela agregó: “Yo tenía un ingreso mensual fijo, con un horario fijo. Largarte a emprender te cambia totalmente la vida. A mí me ha movido esto de salir, buscar, hacer productos, diseñar y mejorar lo que vamos haciendo”.

El Instagram de Caricias del campo es @cariciasdelcampo. Por más información, comunicarse al 099 981 213.

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