INN CONTENT PARA HOSPITAL BRITÄNICO

La prevención de cáncer de piel es posible

Hospital Británico se adhiere a una campaña que busca informar sobre los daños ocasionados por la radiación ultravioleta

Carlso Carmona
Carlos Carmona, jefe del departamento de Dermatología del Hospítal Británico.

En el marco de su política permanente de educación en salud, el Hospital Británico adhirió a la campaña de prevención del cáncer de piel, impulsada por la Sociedad de Dermatología del Uruguay (SDU), con el apoyo de la cátedra de Dermatología de la Facultad de Medicina de la Udelar, la Comisión Honoraria de Lucha contra el cáncer y el Ministerio de Salud Pública.

En Uruguay mueren dos personas por semana por cáncer de piel, lo que motivó la iniciativa en cuyo marco el Hospital Británico acercó a socios y usuarios sugerencias en materia de fotoprotección, para evitar los daños en la piel producidos por la radiación ultravioleta.

“Tenemos que ser concientes del problema para empezar a protegernos correctamente”, graficó el doctor Carlos Carmona, jefe del departamento de Dermatología del hospital y vicepresidente de la SDU. Explicó que una correcta protección “no solo consiste en usar protectores solares de buena calidad y niveles de protección adecuados sino también en adoptar una estrategia global”.

El especialista llamó así a “pensar que los protectores solares no son sólo para la playa, sino también para las actividades diarias al aire libre”, sostuvo. Al uso de protectores sumó el de “vestimenta adecuada, en muchos casos con protección UV”, de sombreros, y la búsqueda de la sombra para circular o resguardarse.

“Toda una serie de estrategias que eviten el daz xño solar agudo, en forma de quemaduras, de enrojecimiento de la piel, de insolaciones, con efectos sistémicos, como la fiebre, y sobre todo los efectos a largo plazo”, resumió.
“El énfasis de protección debe estar en los niños y adolescentes”, ya que “el 80% de la radiación ultravioleta que se recibe a lo largo de la vida está estimado que se recibe antes de los 20 años”, sostuvo. Incluyó la necesidad de evitar las camas solares como alternativa para el bronceado pues “tienen el mismo efecto acumulativo que la radiación solar”.

Existen dos grandes tipos de cáncer de piel: los carcinomas, basocelular y espinocelular, y el melanoma. Ambos carcinomas “tienen una frecuencia alta” y el primero de ellos explica “más del 90% de los tumores malignos”. El melanoma, en tanto, “es mucho menos frecuente pero más agresivo”.
Los carcinomas “están habitualmente asociados a la exposición solar crónica” y se ven habitualmente en edades a partir de los 50 0 55 años. La buena noticia es que “se trata de cánceres que, en su gran mayoría, son tratables y curables”, incluso con tratamiento no quirúrgicos.

Quienes tienen mayor riesgo de desarrollar un melanoma, en tanto, son “los fototipos más bajos, aquéllos que responden peor al sol, que son muy blancos, que son pecosos, que son pelirrojos, aquéllos que tienen una capacidad de bronceado muy limitada”, abundó.

Recomendó un control cercano del dermatólogo para estas poblaciones, y recordó que el Hospital Británico cuenta con un servicio de imagenología dermatológica para el estudio de lunares y otras lesiones cutáneas, a efectos de su adecuado seguimiento.











Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados