NIÑOS PEQUEÑOS

Precauciones ante los peligros del invierno

En la temporada de frío aumentan las lesiones no intencionales: desde quemaduras hasta caídas; la cuarentena suma intoxicaciones

NIÑOS ESTUFAS
Los niños pequeños tienden a acercarse a estufas y otras fuentes de calor, lo que puede derivar en peligrosas quemaduras en sus extremidades.

El domingo 3 de mayo, el volante de Defensor Sporting, Mathías Cardacio, y Stephanie Scanzerra, su esposa, tuvieron un “accidente” doméstico. Él sufrió quemaduras en sus piernas y ella se salvó de milagro, dado que el fuego llego a sus manos y su rostro sin llegar a lastimarla. El caso de la pareja es uno de las tantas lesiones no intencionales —como prefieren denominar los médicos— que ocurren en esta época. La pareja intentaba encender una estufa cuando una botella de alcohol se cayó y se prendió fuego. El caso no es único, porque la cuarentena y el aumento de los incidentes pareciera que van de la mano.

“La situación de encierro contribuye a que se note un incremento de accidentes en el hogar”, puntualizó la médica pediatra Elizabeth Assandri, docente de la especialidad e integrante de la Comisión de prevención de lesiones no intencionales de la Sociedad Uruguaya de Pediatría (SUP).

Los padres ahora tienen que estar atentos las 24 horas, realizar su trabajo y también las tareas del hogar y, con niños pequeños, un minuto alcanza para que se presente una fatalidad. “En estos días comprobamos que hubo un aumento de las lesiones no intencionales. En urgencias se dio una disminución de las consultas por enfermedades respiratorias y se constató un aumento de estos accidentes”, indicó la especialista.

Uno de los casos más frecuentes son las caídas, que tienen como consecuencia pequeños golpes o cortes. También pueden ocurrir precipitaciones (caídas de mayor altura), por lo que se recomienda proteger escaleras, balcones, terrazas y entradas de azoteas con mallas de contención o cerramientos.

La ingesta o aspiración de objetos pequeños como monedas, broches o piezas de juegos de mesa son otro de los accidentes domésticos recurrentes. “Si dejamos estos objetos al alcance de niños pequeños, pueden ingerirlos —y pasarán al tubo digestivo— o aspirarlos, lo que puede tener consecuencias de mayor gravedad”, detalló la pediatra a El País.

Los productos de limpieza son otro factor a tener en cuenta. Por estos días, con el afán de desinfección para evitar el contagio con COVID-19, en la entrada de muchos hogares hay soluciones como lavandina o alcohol en gel. “Hay que estar atentos e intentar que no queden a la mano de los más chicos”, aconsejó la pediatra que procura se evite su ingesta y posterior intoxicación.

Menores de 5 años son la población de mayor riesgo.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define los accidentes como “injurias no intencionales que podrían haber sido prevenidas”.
Las quemaduras, caídas, cortes e intoxicaciones son los más frecuentes y también las que pueden evitarse con medidas sencillas.
Por su parte, la Sociedad Uruguaya de Pediatría (SUP), en un documento dedicado a prevenir lesiones térmicas en los niños, subraya que los menores de cinco años constituyen la población que está en mayor riesgo.
Los pediatras piden a sus colegas estar alerta y advertir a los adultos sobre distintos peligros que pueden existir en el hogar a las familias para prevenir las lesiones no intencionales que, en general, suceden por descuido de los adultos.

Las quemaduras.

Con la llegada del invierno también se incrementan las quemaduras (de menor o mayor entidad) causadas por fuentes de calor o por líquidos calientes.

La profesional indicó que las estufas —sean eléctricas, a gas o a leña— deberían ser evaluadas por técnicos al menos una vez al año antes de comenzar su utilización. Realizar los chequeos correspondientes, algo que muy pocas personas hacen, podría evitar lesiones no intencionales que derivan de cortocircuitos o fugas de gas (que pueden causar desde intoxicaciones o quemaduras a incendios que pueden acarrear pérdidas materiales e incluso de vidas).

“Si se utilizan artefactos como estufas pequeñas, hay que tener cuidado de no ubicarlas en lugares de paso, especialmente porque los niños pequeños pueden tropezar, tirarlos o incluso caerse sobre ellos. También hay que evitar ponerlas cerca de objetos que pueden entrar en combustión”, advirtió. Y agregó que la costumbre de secar ropa en las estufas requiere atención para que no se produzcan incendios involuntarios.

Otro consejo que brindó la médica es que, al irse a dormir o salir del domicilio, lo ideal es apagar las fuentes de calor y no dejar todo herméticamente cerrado, ya que podían producirse intoxicaciones. También es recomendable desenchufar los artefactos eléctricos para evitar sobrecargas y cortocircuitos.

NIÑOS QUEMADURAS COCINA
Los adultos deben tomar precauciones y supervisar la presencia de los niños en la cocina.

La cocina, un punto crítico de la casa, se vincula a las quemaduras y requiere estar alertas. Cuando los adultos cocinan y los niños están alrededor o participan en las preparaciones, la especialista aconseja dejar las asas de las ollas hacia dentro y evitar que los más chicos se acerquen a la puerta del horno.

En cuanto a los líquidos calientes, la pediatra indicó que los uruguayos, acostumbrados a tomar mate, no siempre cierran los termos y el dejarlos abiertos es una potencial fuente de quemaduras con agua caliente.

“Hay personas que toman líquidos calientes —como tés, cafés o sopas— con niños en la falda y hay que ser conscientes que los pequeños tienden a manotearlas”, sostuvo Assandri. La especialista sugirió prestar mayor atención a tazas de líquidos calientes para evitar quemaduras.

Por otro lado, señaló que los manteles son uno de los grandes problemas porque los niños tienden a tirar sus extremos: “Si hay niños que empezaron a caminar o gatear en casa, lo mejor es no usarlos”, recomendó.

¿Qué pasos seguir tras una quemadura?

Ni pasta dental, ni frotarse el pelo en la quemadura, ni pasar un tomate sobre la zona. Nada de hacerle caso a los mitos sobre cómo tratar la piel lesionada.
Como primeros auxilios, lo qué si se recomienda es colocar las partes afectadas bajo agua corriente a temperatura ambiente. Este procedimiento logrará el enfriamiento de la quemadura, lo que permitirá limitar la extensión y la profundidad de la lesión, además contribuirá a disminuir el edema y el dolor.
“En caso de que haya ropa, de ser posible, hay que retirarla enseguida, luego hay que poner la quemadura bajo agua”, explicó la pediatra Elizabeth Assandri.
La zona quemada debe permanecer sumergida en agua (no hay necesidad de agregarle hielo) durante, por lo menos, 20 minutos.
“Además, lo que sí hay que hacer es pedir ayuda a un profesional”, remarcó la médica.
Mientras se espera la atención del personal de salud o se concurre a un centro asistencial, tras los primeros minutos bajo el agua, la herida puede cubrirse con gasa estéril.
“Siempre puede tomarse un analgésico porque las quemaduras son dolorosas”, concluyó Assandri.

Cuidados para prevenir accidentes.

- Evitar dejar productos de limpieza al alcance de los niños.
- No descuidarse ante piezas de juegos de mesa o monedas; estos objetos pueden ser llevados a la boca.
- Evitar el uso de manteles que cuelguen a los lados de las mesas y que puedan ser tironeados de sus extremos.
- La cocina es un lugar lleno de peligros para los más chicos. Hay que mantenerlos alejados especialmente de la puerta de horno y de las hornallas.
- Al cocinar, utilizar las hornallas posteriores y no dejar las asas o mangos de las ollas hacia afuera.
- No beber líquidos como café, té o sopas con niños en la falda.
- Los termos de agua caliente deben estar cerrados (también cuando se los lleva bajo el brazo).
- Vigilar a los niños en balcones y escaleras para prevenir posibles caídas.
- Desenchufar artefactos eléctricos y apagar estufas al momento de ir a dormir.

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