Programa

Pelota al Medio redobla la apuesta y el alcance en 2019

Proyecto Moña pasó de 1.500 a 3.000 niños en veinte escuelas capitalinas .

Foto: El País
Foto: El País

El Ministerio del Interior lleva adelante el programa Pelota al Medio a la Esperanza desde 2010 en distintos barrios montevdeanos de contexto crítico. El equipo de docentes y educadores elige el deporte colectivo como medio para transmitir y fomentar valores positivos en los niños: compañerismo, trabajo en equipo, respeto y tolerancia.

Proyecto Moña es una de las principales aristas de esta iniciativa social, y este 26 de marzo lanzó su segunda edición con un show en el Teatro Solís. Los destinatarios del programa disfrutaron de un show de Ruben Rada y los trucos del mago Daniel K.

Esa tarde se dieron a conocer las novedades para el 2019 y se reveló el alcance, considerado el mayor diferencial respecto a la edición pasada: Proyecto Moña pasó de atender a 1.500 niños a 3.000 en 20 escuelas.

El crecimiento del programa se duplicó aunque mantiene el mismo presupuesto público fijado en 2018: dos millones de pesos.

El plan es conservar la misma línea de trabajo: actividades dos veces por semana en horario escolar dentro de las instituciones educativas con un profesor de educación física o un referente deportivo.

La misma dinámica se repite en el Complejo Sacude (Casavalle) y la Plaza de la Convivencia (Bella Italia) con otros 400 niños.

Evolución. 

El Proyecto Moña llegó a 1.500 alumnos de 4°,5° y 6° de 20 escuelas ubicadas en zonas “donde está la policía de alta dedicación operativa y son prioridad del Ministerio del Interior a través de un programa de prevención de violencia”, explicó Viviana Trillo, psicóloga y coordinadora del Proyecto Moña.

Se aplica en Casavalle, Marconi, Curva de Maroñas, Las Acacias, Mendoza, Tres Ombúes, Cerro Norte, Casabó y Manga. Está previsto incorporar una escuela en Cerrito de la Victoria, y otras tres en Malvín Norte, pero aún no se coordinó porque dependen de la disponibilidad de los profesores.

La duplicación del alcance a 3.000 niños se debe a que este año se optó por incluir a todos los grupos de los tres grados (3°, 4° y 5°) en las 20 escuelas.

Pelota al Medio comenzó con el fútbol pero en sus nueve años de existencia sumó más deportes a su grilla: atletismo, hockey, basquetbol, handball, volley, y rugby. Directoras, maestras, profesores y niños llegan a un acuerdo sobre cuál trabajar en cada institución.

Las alternativas educativas también incluyen talleres de expresión artística, habilidades sociales, de género, robótica, y cocina. En este último participó Aldo Cauteruccio, chef de la Selección uruguaya de fútbol.

Hay cada vez más interés en sumar a las familias y que participen en las actividades con sus niños. Los talleres de cocina fueron las instancias que ofrecieron más chances de invitarlos a confraternizar.

Uno de los planes para 2019 es incluir más actividades y talleres vinculados al desarrollo de habilidades sociales.

Otra de las ideas del Proyecto Moña es utilizar el ómnibus que el programa tiene a disposición y organizar paseos para llevarlos a sitios del barrio poco visitados por los niños: centros culturales y bibliotecas, por ejemplo.

“Queremos tratar de extender un poco las redes para que los chicos puedan empezar a conocer y frecuentar esos sitios, y generarles un sentido de pertenencia con los barrios”, asegura la psicóloga Trillo.

Otra de las propuestas que el equipo de Pelota al Medio decidió incluir este año fue trabajar con los 3 mil alumnos de 3°, 4° y 5° de las diversas escuelas en un contrato de convivencia elaborado a partir de sus propias inquietudes.

Se elaborará durante los primeros encuentros que tendrán lugar esta semana, y surgirá de los valores y aspectos que los niños consideren que se deben tener en cuenta para el trabajo durante el año.

Una vez que se establezcan las pautas, cada uno copiará las bases en su cuaderno de deberes, lo firmarán si están de acuerdo, y remitirán a él siempre que haga falta. “Es otra estrategia que encontramos para impulsar y trabajar el tema de los valores” dijo Trillo.

Un método para medir resultados y objetivos

En agosto de 2018 se presentaron los resultados de la “Evaluación Programa Pelota al Medio a la Esperanza” elaborada por el economista Carlos Arboleya tras seis meses de trabajo.

La consultoría se realizó a instancias de un convenio entre el Ministerio del Interior y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), ya que se entendió pertinente desarrollar un estudio capaz de medir el impacto del programa a nueve años de su ejecución.

La investigación corroboró el crecimiento sostenido e ininterrumpido a lo largo de los años en materia número de involucrados, beneficiados, cantidad de actividades, barrios atendidos, y presupuesto.

Demostró, además, que el programa está muy bien conceptuado por los distintos actores que participan. Si bien la valoración positiva fue importante, se buscó crear una herramienta que pudiera verificar este dato de forma más objetiva, y no tan sujeto a la opinión de las personas.

Se decidió implementar una medición de indicadores como la agresividad y autoestima, “aquellos en los que consideramos que el programa tiene mayor incidencia”, según la psicóloga Viviana Trillo.

Se aplica a cada niño una serie de cuestionarios cuando recién comienzan con las actividades de Pelota al Medio, y se repiten las mismas preguntas cuando está por egresar de sexto. El objetivo es comparar resultados, y ver si el programa generó algún cambio a nivel de agresividad y autoestima.

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