Salud

Payasos que alegran hospitales

Hacer más llevadera la estadía en los centros de salud a través del arte, es uno de los objetivos de Opa! Payasos.

Varios grupos de payasos llevan risas a las habitaciones, salas de espera o pasillos de los hospitales. Foto: Opa! Payasos
Varios grupos de payasos llevan risas a las habitaciones, salas de espera o pasillos de los hospitales. Foto: Opa! Payasos

En 2015 los actores de teatro Sebastián Báez y Lia Jaluff decidieron irse un año a Brasil para hacer una residencia junto con el grupo Rueda Gigante, que trabaja la técnica de clown en hospitales. Aunque hacía diez años que la pareja estaba vinculada con el teatro, no fue hasta ese momento que surgió el interés de trabajar en centros de salud. Durante ese tiempo visitaron cada semana cinco hospitales públicos, además de participar en los entrenamientos y en la creación de los espectáculos del grupo brasileño.

Cuando regresaron al país decidieron poner en marcha el proyecto Opa! Payasos, para llevar todo lo que habían aprendido en Brasil a los hospitales de Uruguay. Tras reuniones con los directivos de distintas instituciones, en 2017 comenzaron a actuar de forma voluntaria en el sector pediátrico del Hospital Pereira Rossell y en el Hospital Español, con el objetivo de llevarles alegría a los pacientes. Hoy, además de ellos dos, hay otros cinco payasos que integran Opa!

"Lo que buscamos es transformar el espacio, pensando sobre todo en las personas que tienen largas estadías en el hospital, e intentar que ese pasaje sea un poco más alegre y llevadero", explicó a El País Sebastián Báez, uno de los creadores de Opa!.

Las dos intervenciones las realizan todos los miércoles y jueves y se extienden por 3 horas, aunque en cada una de las habitaciones están de 3 a 7 minutos.

Improvisando.

Lo primero que hacen al llegar es ponerse sus coloridos atuendos, maquillarse y colocarse la clásica nariz roja, tras lo cual emprenden su camino hacia las enfermerías. "Preguntamos a qué habitación se puede entrar y a cuál no, sobre todo por las normas de bioseguridad. Además, muchas veces en algunas salas el clima no es el mejor, por lo que preferimos no ir allí", contó Sebastián. Para actuar utilizan solo su vestuario extravagante y a veces algún instrumento musical.

Varios grupos de payasos llevan risas a las habitaciones, salas de espera o pasillos de los hospitales. Foto: Opa! Payasos
Foto: Opa! Payasos

Una vez que ingresan a las habitaciones, lo que hacen es pura improvisación. No hay guión ni ensayos, sino que se van guiando por lo que van viendo: "Nos podemos sorprender al ver algo que hay en la habitación, generamos un juego con alguna canción o hacemos algo más lúdico. La espontaneidad del momento nos posibilita inventar una historia a partir del encuentro con la persona", expresó el creador de Opa!.

Pero el trabajo de estos payasos no se reduce únicamente a las salas de los pacientes sino que se extiende a todos los sectores del hospital, como las salas de espera, el personal de limpieza o la cocina de la institución.

Recibimiento.

Las reacciones al verlos, dicen, varían mucho. "Hay gente que se ríe un montón, otros que se emocionan, hay muchos que quieren participar en la intervención, hay niños que se asustan un poco y hay algunos que nos empiezan diciendo que no y luego se terminan riendo con nosotros", contó Sebastián. En otros casos, en tanto, la respuesta es un no rotundo. "Que ellos reaccionen así es también parte de lo que buscamos porque tal vez es a lo único que le puede decir que no en ese período de internación y ya con eso para nosotros valió la pena", dijo el payaso de Opa!

Varios grupos de payasos llevan risas a las habitaciones, salas de espera o pasillos de los hospitales. Foto: Facebook Sapatina Payasos
Foto: Facebook Sapatina Payasos

Hay algunas reacciones que le quedaron grabadas a Sebastián: "Entramos en una habitación en la que había un niño internado, y una vez que terminamos y nos fuimos, la madre vino corriendo a decirnos lo agradecida que estaba porque hacía días que su hijo no hablaba, casi que no se movía, y que en ese momento el hecho de que la cara le haya cambiado y que se hubiera incorporado de la cama para ver lo que estaban haciendo los payasos había sido muy emocionante", contó.

El proyecto hasta el momento no ha tenido financiación; lo hacen de forma honoraria. Sin embargo, desde este año están vendiendo un juego al estilo "Memory" que fue diseñado junto con la fábrica Didacta.

"Quisimos hacer algo para poder sostener el proyecto. La venta del juego nos permitirá cubrir íntegramente las intervenciones de hospitales el año que viene", dijo Sebastián.

Cuesta $ 300 y puede adquirirse en la tienda del Teatro Solís, en Punto arte, en Peekaboo, o solicitarse por el Facebook de Opa! Payasos y éste es enviado.

Sapatina: un proyecto"destacado"
Varios grupos de payasos llevan risas a las habitaciones, salas de espera o pasillos de los hospitales. Foto: Facebook Sapatina Payasos

Desde hace algunos años hay varios grupos de payasos de hospital trabajando en diferentes centros de Montevideo, como el Grupo de Salud, Entretenimiento y Recreación (SER), SaludArte con su "Jarabe de Risa", Payasos Medicinales o Sapatina. Este último grupo, liderado por Sofía Dulcini, está entre los cuatro finalistas de "Destacados", una iniciativa de Canal 12 que premia a las propuestas solidarias. Si recibe más votos se lleva 300 mil pesos para desarrollar su proyecto.

Todo comenzó cuando Sofía tenía 18 años y realizó, junto con una amiga y cofundadora de Sapatina, un curso de un año para ser payasos de hospital. Una vez que lo terminaron, comenzaron a hacer intervenciones en el Pereira Rossell con quien fue su profesora durante el curso, hasta que llegó un momento en que decidieron emprender por ellas mismas y crearon Sapatina. Hoy, seis años después, se encuentran realizando intervenciones honorarias en el Hospital Americano.

"Empezamos dirigiéndonos a niños y terminamos haciendo intervenciones para todos los sectores del hospital porque nos dimos cuenta que había una demanda en otros lados: funcionarios, enfermeros, médicos o las propias familias también necesitaban salir un poco de la rutina para reírse un rato o a veces solo abrazar a alguien", dijo Sofía. Según dice, en caso de que ganen el premio, su sueño es poder expandir el proyecto a todo el país y hacer cursos gratuitos profesionales de payasos para que ose formen otros grupos en el resto de los departamentos. La idea, cuenta, surgió por un comentario de un niño. "Nos dijo que cuando le dieran el alta no iba a poder vernos más y es algo que nos repiten mucho porque en el Hospital Americano la mayoría de las personas vienen del interior", expresó Sofía.

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