Seguridad vial de los más pequeños

¿A partir de qué edad es seguro que un niño viaje mirando hacia adelante en un auto?

Expertos explican cuáles son los aspectos fundamentales a considerar cuando vamos a llevar a un niño en un vehículo.

Feliz y seguro. La correcta colocación de un SRI es vital para proteger a nuestros niños de un posible accidente de tránsito. Foto: Fundación Gonzalo Rodríguez
Feliz y segura. La correcta colocación de un SRI es vital para proteger a nuestros niños en un accidente de tránsito. Foto: Fundación Gonzalo Rodríguez

Este contenido es exclusivo para nuestros suscriptores.

Me siento detrás del volante. Ajusto el cinturón de seguridad. Reviso el espejo retrovisor, los laterales y miro al asiento trasero donde llevo a mi hija pequeña. ¿Estoy listo para comenzar la marcha? No necesariamente. Hay varios factores que primero debemos tomar en cuenta para que el viaje sea lo más seguro posible para menores de edad. Peso, altura, edad y un Sistema de Retención Infantil (SRI) correctamente instalado y acorde al niño y auto entran en la ecuación.

Los menores de 12 años deben viajar en el asiento trasero. Así lo establece la ley uruguaya en todo el territorio. Y la forma más segura, de acuerdo a expertos y médicos, es en un SRI y a contramarcha del vehículo (mirando hacia el respaldo del asiento trasero). ¿Hasta cuándo y por qué?

La recomendación técnica a nivel internacional es hasta por lo menos los dos años de edad. Y cuanto más tiempo se mantenga al menor en esa posición, mejor.  "Todo lo que tiene que ver con la cabeza, cuello, espalda, columna y cervicales estará protegida por el respaldo en caso de un accidente", explica a El País Mathías Silva, instructor en Seguridad Vial Infantil y coordinador de capacitación de la Fundación Gonzalo Rodríguez.

"Los autos están diseñados para adultos. Por eso los niños hasta que no lleguen a 1,5 metros de altura tienen que viajar en un dispositivo para estar seguros, como el SRI o un booster", agrega.

El integrante de la Fundación explica que un SRI bien colocado mirando hacia adelante reduce las lesiones graves y fatales hasta un 75%. Pero ese porcentaje se eleva a 90% cuando la silla está colocada a contramarcha.

Los técnicos de la Fundación Gonzalo Rodríguez explican cómo debe ser colocado el SRI. Foto: Fundación Gonzalo Rodríguez
Foto: Fundación Gonzalo Rodríguez

La voz médica.

Mercedes Bernadá es pediatra, profesora agregada de la Facultad de Medicina y trabaja desde hace 10 años junto a la Fundación. “Desde hace años, la Academia Americana de Pediatría dice que cuando los niños viajan en un vehículo de cuatro ruedas la posición más segura es mirando hacia atrás y que lo ideal es hasta los dos años”.

“Mi recomendación en la práctica pediátrica es que cuanto más se pueda demorar el girarlo hacia adelante, mejor. Eso en la cultura uruguaya nos cuesta muchísimo. Los adultos somos muy apurados en transformar a los niños para que hagan las cosas más parecidas a nosotros. Por ejemplo, nos sigue costando que los niños de cuatro años en adelante vayan sentados en un SRI o un booster”, afirma la experta a El País.

Silva agrega: “Los padres a veces se apuran en dar vuelta a los niños. Lo hacen porque lloran, tienen berrinches o porque no los ven. En realidad, es un riesgo hacerlo”.

Ya sabemos entonces que la recomendación de los expertos es demorar el mayor tiempo posible girar la silla del pequeño para que viaje en el mismo sentido que nosotros. Esperar a los dos años es lo ideal. Cuando llegue ese momento, ¿abandonamos la silla? Por supuesto que no.

El asiento del medio.

Para menores y adultos, el asiento más seguro en un vehículo de cinco plazas es el medio (siempre y cuando se utilice el cinturón o una silla especial) "porque ante un impacto lateral, es la posición más alejada del mismo", explica Silva.

"Como segunda opción, la posición más segura es detrás del acompañante por dos motivos fundamentales: manejamos con preferencia a la derecha, por lo que ese lado se cuida más. Y porque en las avenidas de alto tránsito el ascenso y descenso del niño es por la derecha. Y como última opción el lado izquierdo del asiento trasero".

Los técnicos de la Fundación Gonzalo Rodríguez explican cómo debe ser colocado el SRI. Foto: Fundación Gonzalo Rodríguez
Foto: Fundación Gonzalo Rodríguez

El experto en seguridad vial infantil pide a los padres considerar la altura y las edades para poner al más pequeño a resguardo (en el centro). Si se viaja con otro niño más grande, colocarlo detrás del acompañante. "Por su desarrollo puede llegar a soportar más el impacto de un siniestro", puntualiza Silva.

El cinturón de tres puntas.

La mayoría de los vehículos que circulan en Uruguay tienen cinturones de tres puntas en todos los asientos. Este anclaje es el más seguro para sujetar el SRI y extremar las medidas de seguridad. Por eso es importante conocer el riesgo de llevar a un niño que aún no supera los 1,5 metros sin un asiento especial. 

La doctora Bernadá lo explica así: "En Uruguay hay pocos autos que tengan cinturones que permitan regular la altura de las puntas. Al ser el niño pequeño el cinturón queda a la altura del cuello, atravesándolo. En un accidente, ese cinturón, por la tensión que genera, puede lesionar arterias y venas y comprometer la circulación al cerebro. Incluso provocar lesiones de columna cervical. Ese es el motivo por el cual los niños más grandes, hasta que no miden 1,5 metros, deben ir sentados en el booster, porque los eleva y hace que la cinta transversal del cinturón pase a la altura del hueso de la clavícula, apoye ahí y no en una parte más blanda como el cuello".

Costos

SRI para todos los bolsillos

María José Pessano, directora ejecutiva de la Fundación Gonzalo Rodríguez, explica a El País que en el mercado uruguayo hay sillas de 500 dólares, pero también otras que cuestan un poco más de 1.000 pesos. "Todas las que ingresan al mercado cumplen con las normas técnicas, las condiciones para cuidar al niño. Eso sí. Siempre y cuando estén bien instaladas y el pequeño bien sujeto. Lo ideal siempre es conseguir la silla adecuada al niño y al vehículo".

Asesorarse es fundamental. Para eso la Fundación realiza puntos de chequeo permanentes que funcionan en el segundo piso de la sede del Automóvil Club del Uruguay (Colonia y Yí). Para agendarse, hay que ingresar a la web de la fundación y coordinar la visita, que tiene un costo simbólico de 380 pesos.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados