EDUCACION

Entre el papel y la pantalla: investigan las preferencias de los niños a la hora de leer

Un estudio busca profundizar por qué los niños prefieren 4 a 1 las lecturas en formato papel que en digital.

Los niños no solo pasan el tiempo detrás de las pantallas sino que siguen leyendo por placer.

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Un estudio realizado por la fundación E.dúcate Uruguay, con apoyo de la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII), la Fundación Ceibal y la Universidad Católica del Uruguay reveló el año pasado que los niños prefieren 4 a 1 leer en papel antes que en digital. Este año se proponen profundizar la investigación para saber si es un hecho aislado o es “la punta del iceberg” de una serie de vínculos invisibles pero trascendentes entre la pedagogía y la tecnología.

E.dúcate Uruguay es una asociación civil sin fines de lucro que desde 2009 trabaja para fortalecer a la escuela pública, específicamente en el medio rural, a través de un ecosistema de enseñanza-aprendizaje que hace foco en cómo los niños aprenden mejor.

“Desarrollamos intervenciones que buscan mejorar el vínculo afectivo y efectivo del niño con el aprendizaje. Para eso, tenemos diferentes proyectos que van en esa línea”, explicó a El País Cecilia de la Paz, fundadora y directora de la fundación.

En estos años realizaron varias investigaciones y trabajos: algunos relacionados con comunicación y tecnología, otros a ciencia y a escritura. Y este 2020 están profundizando uno que ya vienen haciendo desde hace un tiempo, sobre los hábitos de lectura de los niños.

De la Paz señaló que para todos los proyectos hay coordinación directa con el departamento de Educación Rural y se hacen los trabajos de acuerdo a las necesidades que manifiestan los docentes.

“Es un círculo virtuoso entre el diseño, la práctica y la generación de conocimiento de lo que ocurre cada día en la escuela y las necesidades de los docentes. Pero usamos de referencia el programa de Primaria, los perfiles de egreso, estamos muy en contacto con los instrumentos que los maestros ya tienen y las integramos a nuestras propuestas”, agregó la fundadora de E.dúcate Uruguay.

"Leer es un viaje".

El proyecto “Leer es un viaje”, que comenzó entre 2016 y 2017, concluyó entre otras cosas que los niños prefieren 4 a 1 leer libros en papel que en formato digital.

De la Paz contó que todo comenzó cuando ella vivía en Nueva Zelanda y veía que allí las escuelas tenían una metodología efectiva en la enseñanza: “Se utilizaban libros físicos como el principal canal del vínculo de los niños con la lectura", dijo. Se diseñó entonces un proyecto conjunto con una escuela de Nueva Zelanda y se evaluó el impacto del proyecto entre 2018 y 2019, gracias a un fondo que lograron conseguir en la ANII.

Esta evaluación tenía como estudio de caso qué formato preferían los niños a la hora de leer, si papel o digital. “Y ahí aparece que 4 a 1 los niños prefieren leer en papel, junto con otras especificidades vinculadas, por ejemplo, a quiénes son los niños que prefieren leer digital, si la preferencia tiene alguna implicancia en el tema de la compresión lectora, ente otros aspectos”, detalló De la Paz a El País.

La directora de la organización contó que después de obtener esos resultados se volvieron a presentar a concurso de la ANII en 2019 para profundizar en el tema: “Para saber si esa preferencia es porque sí, si hay razones cognitivas o ergonómicas que tengan que ver con la concentración o con cómo funciona el cerebro y cómo procesa la información; si esta viene de un formato o de otro. Para ver si el intermediario en el vínculo, tanto en papel como en digital, que viene a ser el maestro, tiene impacto de acuerdo a la manera que aborda los formatos, ver si tiene injerencia en esta preferencia”, señaló.

Un nuevo estudio para profundizar en el tema.

Para profundizar en las razones y causas de los resultados obtenidos en aquel estudio, la organización uruguaya trabaja actualmente con 40 escuelas públicas uruguayas y también en conjunto con un grupo de escuelas de los países Nueva Zelanda, España y Chile.

Puntualmente lo que están haciendo es un estudio que contenga datos de los diferentes países mencionados para intentar “sacar algunas conclusiones para después informar a la política pública en Uruguay vinculada a la lectura, con los libros físicos y los digitales”.

El trabajo contempla niños de Primaria y los resultados de esta segunda parte del estudio se esperan tener para fines de este año. De todas maneras ya hay algunas hipótesis. De la Paz sostuvo que se ha detectado que muchas veces estas cuestiones “tienen que ver con lo social, con la mirada de los adultos hacia el niño. Esa mirada es súper importante porque aquellos niños que creen que su maestra o sus padres piensan que es buen lector, terminan siendo buenos lectores”.

Entonces, agregó: “Hay detalles de este tipo que, cuando se diseñan estos proyectos para mejorar el nivel de aprendizaje en lo que es comprensión lectora y el gusto por leer, son insumos que pesan mucho”.

Por estos meses la organización está realizando entrevistas y encuestas tanto a maestros como a los niños vinculados con sus preferencias.

No dejan de lado los cambios que introdujo la pandemia por el coronavirus y, por eso, explicó De la Paz, también están haciendo un estudio de casos de cómo ha impactado la COVID-19 en los vínculos del niño con la tecnología y del maestro con la tecnología.

“Hacia fin de año tendremos las primeras conclusiones en cuanto a qué hay debajo de esta puntita del iceberg que nos está mostrando las preferencias de estos niños”, concluyó la directora de E.dúcate Uruguay.

Un tema que seguirá siendo analizado.

Los resultados de la investigación que lleva adelante E.dúcate Uruguay junto a escuelas de Nueva Zelanda, España y Chile estarán para fines de este 2020 pero la fundación va un paso adelante y están buscando alianzas para seguir estudiando el tema: “Para hacer estudios, por ejemplo, del funcionamiento del cerebro y ver si opera distinto cuando uno lee en papel o cuando es en digital”, sostuvo De la Paz.

Agregó que el equipo de trabajo nota ”que hay mucha injerencia de todo lo que es social, tanto para el niño como para el maestro. Cuando hay una construcción social y hay una conversación del uso de la tecnología, cuando está la oportunidad de probar y elegir, poder hablar con el otro sobre si funcionó o no, hay un aprendizaje y eso es mucho más significativo que solamente el uso de una cosa u otra. Se va generando un vínculo y un ecosistema que motiva, al maestro porque le genera aprendizaje para sí y motiva en su carrera, como para el niño”.

Escuelas que apuestan a generar equidad.

La fundación civil sin fines de lucro E.dúcate Uruguay trabaja desde el año 2009 con niños y docentes de unas 40 escuelas públicas uruguayas, pertenecientes a ocho departamentos del interior del país.

Como parte de algunos de los proyectos que llevan adelante, por ejemplo, los docentes tienen instancias de intercambio de información con maestros de otros países, como Nueva Zelanda.

La directora y fundadora de la organización, Cecilia de la Paz, dijo a El País que en octubre del año pasado viajaron a Nueva Zelanda en el marco de la investigación y notaron algunos aspectos importantes en cuanto a la forma en que se trabaja allí: contó que trabajan en conjunto con una escuela, por ejemplo, que está certificada por Apple y que, sin embargo, se enfocan mucho en los libros formato papel, utilizando al tiempo la tecnología como una estrategia para generar equidad. “Se trata de una escuela pública que atiende a niños en situación de vulnerabilidad y los maestros son los que seleccionan cuál es el software que utilizan. Ellos tienen una modalidad uno a uno, pero las tabletas quedan en la escuela”, señaló De la Paz. Y agregó que los docentes tienen horario de trabajo en el que se dedican a evaluar cuáles son las mejores herramientas para enseñar. “Nosotros creemos que debe haber algo en el abordaje de la formación del maestro, en el vínculo que los maestros tienen con la tecnología, en cuál es la intencionalidad que le quieren poner a la hora de enseñar. Pensamos que debe tener algo que ver que es el adulto el que va moldeando ese vinculo del niño con la tecnología y ese intercambio de qué se puede hacer con la tecnología, tanto para lo bueno como para malo, para lo útil y para lo banal”, concluyó.

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