SALUD 

La pandemia puso a prueba la salud sexual: menos actividad y más insatisfacción

Uruguayos reconocen en encuesta tener más problemas con sus parejas estables o casuales por el nuevo coronavirus

pareja cama
Uruguayos tuvieron más problemas en la cama durante la pandemia

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La pandemia por el nuevo coronavirus se ha metido hasta en el dormitorio. Una encuesta realizada por la Facultad de Psicología de la Universidad de la República (Udelar) detectó un descenso de la actividad sexual en general al igual que de la satisfacción sexual y mayores conflictos de parejas, en particular, en aquellos hogares con pérdida de ingresos. Pero, al mismo tiempo, recabó un hecho llamativo: el uso de condón en relaciones con parejas estables y casuales bajó para todas las edades, sexos y orientaciones sexuales.

Estas consideraciones se desprenden del International Sexual Health And Reproductive Health (I-SHARE), un estudio colaborativo internacional que tiene como objetivo colaborar en la investigación y producción de conocimiento sobre el estado de la salud sexual y reproductiva de la población en el contexto actual, marcado por la pandemia de la COVID-19.

La encuesta fue realizada simultáneamente en 22 países del mundo: Alemania, Argentina, Australia, Botswana, Canadá, Dinamarca, España, Estados Unidos, Francia, Italia, Letonia, Líbano, Luxemburgo, Malasia, Mozambique, Nigeria, Panamá, Portugal, Sudáfrica, Suecia, Uganda y Uruguay.

Aquí, la Facultad de Psicología estuvo a cargo de su implementación, realizado por integrantes del Programa Género, Sexualidad y Salud Reproductiva, Grupo I+D del Instituto de Psicología de la Salud. Contó con la aprobación del Comité de Ética de la institución.

Además, se cuenta con el auspicio de la Academic Network for Sexual and Reproductive Health and Rights Policy (ANSER) de la Universidad de Ghent (Bélgica) y la London School of Hygiene & Tropical Medicine (Inglaterra).

“Fue un desarrollo colaborativo en una plataforma digital para desarrollar información sobre cuál era el estado en aspectos centrales de la salud sexual y reproductiva y cómo pudieron verse afectados durante la pandemia. Preocupaba bastante el acceso a los anticonceptivos, el acceso a los servicios de salud y a los servicios de aborto a nivel mundial”, explicó a El País Nicolás Brunet, profesor adjunto del Instituto de Psicología de la Salud.

En cinco semanas se montó una encuesta que contestaron 673 personas mayores de 18 años. El número no representa una muestra representativa de la población pero permite “tomarle el puso a ciertas tendencias” en la materia.

Los datos de los participantes a través de la plataforma pueden resumirse en: adultos jóvenes (45% entre 18 y 30 años; 33% entre 31 y 45 años); 70% mujeres y 28% hombres (2% no binarios, varones trans y “otros); residentes en localidades urbanas (85%), escolaridad universitaria (80%), sin hijos (65%); 90% autodeclarados con origen étnico-racial blanco; 75% autodeclarados heterosexuales; 75% ateos.

Anticoncepción.

En el tema de acceso a métodos anticonceptivos y uso de preservativo se registró un resultado llamativo. Este fue que bajó su uso durante la pandemia tanto para parejas estables como casuales. “Parece que en todas las edades, sexos y orientaciones sexuales aumentó el número de personas que declararon no usar condón. Estamos tratando de ver cuál podría ser la explicación”, apuntó Brunet. Por ejemplo, entre los varones consultados con pareja estable, la no utilización de este método anticonceptivo subió del 50% (preCOVID-19) al 62%; en las mujeres, el cambio fue del 52% al 59%.
Entre las parejas casuales, los indicadores pasaron del 6% al 16% para hombres y del 8% al 30% en las mujeres. Por edad, esto tuvo una tendencia más fuerte entre las personas de entre 18 y 30 años.

“Una hipótesis es que para las relaciones estables pudo haber un relajamiento del cuidado de la anticoncepción. Preguntamos sobre la búsqueda de hijos, pero tuvimos muy pocas respuestas. Sí que hay que analizar si la situación de estrés asociada a la pandemia implicó un aumento de la toma de riesgos en la población en general”, explicó.

Con todo, la población encuestada reconoció haber tenido menos relaciones sexuales que en los meses previos a la pandemia. Seis de cada 10 hombres y siete de cada 10 mujeres dijeron no haber tenido contacto sexual. También bajó la frecuencia para las parejas estables: las que nunca tenían relaciones o la frecuencia era mensual o menor pasaron del 12% al 20%.

La insatisfacción en esta área aumentó para todos los sexos, todas las edades y para todas las orientaciones sexuales.

Conflictos.

Lo que sí puede verse con “más claridad” es que la pandemia resultó determinante en los conflictos de pareja, de acuerdo a las respuestas de los participantes. Al respecto, el experto dijo: “Hicimos un cruce con pérdida de ingresos y el aumento de tensiones parece haberse producido en una proporción mucho mayor en aquellos hogares que, además, experimentaron pérdida de ingresos. Ahí podría haber un círculo negativo”.

Un 40% de los varones y un 38% de las mujeres vieron reducidos sus ingresos durante 2020; esto fue mayor para las personas de entre 46 y 59 años. Respecto a las tensiones en la pareja, 30% de varones indicaron un aumento, al igual que un 33% de las mujeres. Al cruzar los datos, se determinó que cuatro de cada 10 encuestados dijeron que la pareja tuvo más peleas al tiempo que una peor situación económica. Por otra parte, un 15% de los encuestados dijo estar seguro que la COVID-19 motivó la ruptura de la pareja.

No obstante, otros manifestaron haber recibido un mayor apoyo emocional de su pareja durante la pandemia: 12% para varones, 16% para mujeres.

“Estábamos en alerta por los resultados en términos de violencia basada en género, dado que en varios países del mundo se observaron aumentos importantes y fuentes externas muestran un pico grande de llamadas al 0800 4141 en marzo y abril y un descenso de las denuncias policiales. Esa concomitancia es bastante alarmante pero esta encuesta no dio eso; al revés, nos dio como una especie de mejoramiento de la situación. Tenemos que analizar hipótesis”, señaló Brunet.

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