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Pandemia acercó a los estudios de datos gente con otra formación y deseos de reconvertirse

En Idatha Academy notaron que el deterioro del empleo derivado de la emergencia sanitaria hizo que la gente decidiera formarse en herramientas que no tienen que ver con su formación básica. 

Seguridad informática. Foto: Shutterstock
Predominan los jóvenes de entre 30 y 35 años, pero también hay gente de más edad.

Formarse en ciencias de datos y aprendizaje automático es algo que se asocia con gente vinculada a la informática y la tecnología. Pero la experiencia o la coyuntura pueden derribar preconceptos, como le ocurrió a Idatha, empresa especializada en el área que este año puso en práctica Idatha Academy, unidad creada para dictar cursos tanto a sus clientes como a público en general.

“Trabajando en esto nos dimos cuenta de que lo que enseñamos es una herramienta muy útil para gente no solo centrada en este rubro. Entonces empezamos a explorar las posibilidades de acercarlo a profesionales de otras áreas, personas que tienen otro dominio de conocimiento”, contó Esteban Ventura, responsable de Idatha Academy y Magíster en Administración Pública.

El año pasado, al desarrollar una capacitación que les solicitó una empresa relacionada con las finanzas, advirtieron que no era tan difícil para quienes tienen otra experiencia adquirir los conocimientos necesarios para iniciarse en las ciencias de datos. A esto se sumó lo que les pasó con otra empresa, vinculada a las estadísticas, que hizo que dos sociólogos se incorporaran al curso.

“Fue muy interesante lo que nos decían. Ellos generalmente trabajan describiendo la realidad que se ve mediante estadísticas o encuestas. Las herramientas de aprendizaje automático que les enseñamos lo que permiten hacer es, basándose en esa información, ayudar a predecir lo que va a ocurrir”, apuntó Ventura.

En cuanto a la coyuntura, las sorpresas llegaron por el lado de la pandemia de la COVID-19. Mucha gente que se quedó sin empleo o tenía uno precario comenzó a interesarse por estos cursos como una forma de reinventarse o cambiar de rumbo.

“Vino gente que dijo 'mi carrera hasta acá fue de esto, en este momento quiero pegar un salto al costado y arrancar por este otro lado'. Otros querían ver cómo aplicar ciencias de datos y machine learning en lo que ya estaban haciendo”, contó Ventura a El País.

Además, como muchas personas debieron permanecer en sus casas y los cursos de Idatha son dictados por videoconferencia vía Zoom, eso posibilitó que los interesados contaran con el tiempo y las condiciones para tomarlos.
“En los últimos dos cursos que dimos, tuvimos 20% de gente de sistemas, 30% de sociólogos y el resto economistas y estudiantes de varias carreras, todavía no relacionadas con las humanidades. Pero si hay gente de estas áreas interesada puede acoplarse a los cursos mientras no sea adversa a la matemática y la estadística”, agregó un poco en broma.

Cursos.

“La unidad Idatha Academy la empezamos a explotar formalmente este año, así que las primeras experiencias fueron a demanda; ahora empezamos a ser más proactivos”, explicó Ventura. Destacó que los ejes de las capacitaciones tienen que ver con “ayudar a todos hasta donde se pueda; sumar el tema de la ética, que es un diferencial nuestro, y que hay un docente dictando cada una de las clases; no son grabadas”.

La ayuda significa brindar herramientas para que todos aquellos que no tienen una formación en las ciencias de datos en sus carreras o estudios puedan acceder a ella. Se ofrece un módulo de introducción a la programación para que todos terminen manejando un lenguaje común suficiente para luego profundizar en aprendizaje automático. Además, se conceden becas para quienes no puedan costear los cursos.

En lo que respecta a la formación ética, Ventura señaló que cuentan con un plantel de profesionales idóneos para preparar a los estudiantes para enfrentar situaciones que puedan estar reñidas con este aspecto. Puso como ejemplo el software lanzado este año para identificar gente que no usa tapabocas en público o no respeta las distancias sociales.

“Se discute mucho el uso que se le puede dar a esa información. Nosotros queremos brindar un paquete de conocimientos para que nuestros estudiantes puedan ver los riesgos de su trabajo (de programación) y en base a ello decidan cómo proceder”, dijo.

La apertura de los cursos al público en general determinó que el perfil de alumnos sea muy variado. “De los tres cursos que estamos dando, el destinado a ejecutivos convoca una franja etaria más alta. El de ciencias de datos es el que tiene más variedad de participantes; lo lamentable, y es algo en lo que tratamos de ayudar, es que, si bien en sistemas últimamente se han incorporado más mujeres, todavía falta. Y en visión computarizada el perfil es mucho más técnico porque la temática requiere que quienes lo tomen tengan conocimientos en programación”, detalló Ventura.

En cuanto a las edades, son mayoría los jóvenes que rondan los 30 o 35 años, aunque hay gente un poco mayor también.

Estudio de datos en grupos reducidos

“El aprendizaje automático o machine learning y las ciencias de datos consisten en estudiar, mediante técnicas de estadística, los datos y lo que estos tienen para decirnos”, explicó Esteban Ventura, responsable de Idatha Academy. Esta unidad ofrece actualmente tres tipos de cursos: para ejecutivos (cinco clases), computer vision o visión computarizada (14 clases) y ciencias de datos (19 clases). Las clases son de tres horas de duración, dictadas por videoconferencia en la que el docente está presente en el momento (no son grabadas). Se intenta que los grupos sean chicos, de entre 6 y 10 alumnos. “Eso permite que la enseñanza sea buena, que los alumnos se sientan cómodos haciendo preguntas y que el docente pueda responder y dar seguimiento a cada uno de los asistentes”, detalló Ventura.

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