Muertas no sueñan - Especial violencia de género

Una mujer muerta cada 11 días en el primer semestre

En lo que va del año hay al menos 37 huérfanos; mayoría de las víctimas asesinadas con armas.

Foto: Marcelo Bonjour
Foto: Marcelo Bonjour

Cada 10,6 días una mujer murió por ser mujer en Uruguay en 2018. En los 181 días que van del año al menos 37 hijos se quedaron sin su madre, sin contar a los padres, hermanos y nietos que perdieron a sus hijas, hermanas y abuelas en manos de la violencia de género, según datos procesados por El País.

Hay 17 mujeres —Edelma, Julia, Vanesa, Sirley, Olga, Lorena, María Esther, Nelly, Laura, Milka, Katia, Eva, Mónica, Violeta, Lucía y la pequeña Naira Martina— que ya no sueñan. El femicidio no distingue edades: desde una niña de dos años hasta una mujer de 86 están entre las víctimas.

De acuerdo a organizaciones vinculadas con la temática, la cifra podría llegar a 25 femicidios este año; El País considera en sus estadísticas a los casos que han sido caratulados judicialmente como femicidios (hay varios que se sospecha que lo fueron pero no se atrapó al presunto responsable).

"Creo que tendríamos que esperar un poco para no aventurar una hipótesis de una mayor virulencia de la violencia machista. Desde 2004 mantenemos un promedio de números que van entre los 24 y los 36 casos al año. Andamos en un espectro más o menos constante", dijo Andrea Tuana, integrante de la Red Uruguaya contra la Violencia Doméstica y Sexual. Agregó que ello sí muestra que en todos estos años Uruguay no consiguió bajar estos índices, que son muy elevados en relación a la cantidad de población.

Armas y parejas.

Si bien más de la mitad de la población vive en Montevideo y el área metropolitana, la mayoría de los asesinatos no sucedieron en esa zona. De los 17 casos ocurridos en los primeros seis meses del año solo cuatro ocurrieron en la capital.

Los otros 13 se cometieron en el interior del país, varios en pequeñas localidades como Fraile Muerto, Tranqueras, Vergara, Quebracho, 25 de Agosto o San Javier.

De acuerdo a los datos procesados por El País, uno de cada dos femicidios perpetrados entre enero y junio (47%) se cometió con arma de fuego; las últimas estadísticas oficiales disponibles, de octubre de 2017, situaban esta proporción en 35%. En 2018 una de cada tres mujeres fue asesinada con arma blanca (29,5%), y una de cada cuatro (24,5%) perdió la vida en manos de un hombre que usó violencia física para matarla.

Lo que sí es una constante es quiénes son los homicidas: en 12 de los 17 casos ocurridos este primer semestre, los matadores eran parejas o exparejas de las víctimas, de acuerdo al relevamiento.

Tuana recordó que en Uruguay hay unas 40.000 denuncias por año de violencia doméstica. Treinta asesinadas por año es un número "tremendo" y muy alto en relación a la cantidad de habitantes. Uruguay ocupa el quinto lugar de América Latina y el Caribe (de 23 países) en número de mujeres asesinadas por su pareja o expareja, según datos de Cepal.

De todos modos, la mayoría de los casos no termina en femicidio. "Lo que sí es claro es que en todos estos años no hemos logrado bajar estos índices de muertes", sostuvo Tuana.

Denunciar no siempre alcanza. Luna Marina Chiodi había advertido de su situación a las autoridades. Incluso su almacén no abrió un día y colocó un cartel que decía "Cerrado por violencia de género". Su expareja tenía una orden de restricción. No sirvió de nada. La mató a puñaladas.

Huérfanos.

Los números hacen a veces perder de vista a las víctimas. Vanesa Monzón Martínez, por ejemplo, calza en todas las estadísticas. La mató su pareja de tres disparos en la cabeza en Vergara (Treinta y Tres), mientras uno de sus seis hijos y dos sobrinos dormían. Tenía 32 años y fue encontrada por una de sus hijas mayores que acababa de volver de un espectáculo de Carnaval.

Vanesa es la víctimas con más hijos, seis. Entre todas suman al menos 37 niños que se quedaron sin madre en un país que, según Tuana, está poco preparado para asistir a estos chicos.

"Lo que se hace es un abordaje muy poco profundo y complejo. Creo que Uruguay no ha trabajado con fuerza la situación de reparación de daños en los niños que sufren violencia y abuso sexual, y menos ha formado y especializado equipos para atender a niños que han sufrido violencia crónica, que han terminado en femicidios muchos de ellos, y frecuentemente estos femicidios pasaron delante de sus propios ojos", sostuvo la experta.

Los niños cuyas madres son víctimas de femicidios sufren un nivel de "trauma enorme". Actualmente en Uruguay no hay respuestas especializadas sobre a dónde derivarlos. "Por lo menos no hay para 37 gurises. Quizás alguna mutualista pueda llegar a tener un equipo altamente especializado pero no es lo que sucede con frecuencia. Creo que estos chicos se encuentran muy desprotegidos tanto por la falta de los recursos técnicos para poder abordar una situación tan extrema y traumática, como también están bastante solos en la asistencia que el Estado les da, hay una pensión que es muy baja", señaló la integrante de la Red.

Interior con más casos y violencia "más naturalizada"

"Hay una mayor situación de naturalización en el interior de las situaciones de violencia, una mayor aceptación y, sobre todo, se habla menos", sostuvo Andrea Tuana, de la Red de Lucha contra la Violencia, al ser consultada sobre por qué la mayoría de los femicidios suceden en el interior del país.

"Los niveles de naturalización, de aceptación, y de alguna manera de justificación social de los actos de los violentos, son a veces enormes", añadió. En Montevideo hay más organizaciones y recursos que permiten visibilizar mejor el problema.

Naira, La última víctima tenía solo 2 años

Naira Martina, de dos años, salió "feliz" y corrió hacia su madre al verla en la puerta del jardín al que asistía —contó una de las auxiliares que la cuidaban a la Justicia. Sin embargo, su rostro cambió cuando vio que junto a ella estaba quien era su padrastro desde hacía seis meses. La docente narró que se puso a llorar desconsoladamente y al otro día volvió golpeada a la escuela.

Según la autopsia del cuerpo de Naira, el último fin de semana de la pequeña fue un tormento. Tenía golpes en todo el cuerpo y signos de abuso sexual.

El lunes por la mañana, su madre se fue a trabajar y la niña quedó con su padrastro.

Más tarde la Justicia dictaminó que en algún momento del lunes 11 de junio A.P.P. violó y mató a la pequeña dos años. Doce horas después de asesinarla la llevó a la clínica Malinas de Jardines del Hipódromo, ya sin vida diciendo que se había caído de la cama.

La Justicia procesó al hombre de 24 años y le aplicó 180 días de prisión preventiva. El asesino ya tenía una denuncia por violencia contra su propia hija de tres años radicada por su expareja.

Vea el especial Muertas no Sueñan

INFORMACIÓN ÚTIL

Violencia Doméstica

Línea para asistencia a víctimas de violencia doméstica:

Desde una línea fija 08004141
Desde celulares *4141

El servicio es gratuito, confidencial y anónimo y la llamada no queda registrada en la factura. En función de la situación y la demanda planteada se deriva a la persona a servicios y recursos públicos o privados especializados.
Horarios: Lunes a viernes de 8:00 a 24:00hs , sábados y domingos de 8:00 a 20:00hs.

¿Qué hacer ante una situación de violencia? (Red Uruguaya de violencia doméstica)

• Hablalo con personas de tu confianza: familiares, amigas/os, vecinas/os.
• Si decidís hacer una denuncia policial buscá antes el asesoramiento y apoyo de los servicios especializados en violencia doméstica que te dan el Estado y las organizaciones civiles.
• Irte de tu casa porque te maltratan no es abandono de hogar. Si decidís hacerlo dejá una constancia en la Seccional Policial.
• Si estás lastimado, recurrí a cualquier centro asistencial, policlínica o emergencia móvil y pedí un certificado por las lesiones constatadas.
• Evitá estar solo cuando percibas que pueden agredirte.
• Alertá a alguna vecina/o para que pueda ayudarte. Dejá alguna ventana abierta y la puerta sin llave.
• Si el agresor ya no vive en tu casa, no le abras la puerta y si insiste llamá al 911.
• Cuando visite a tus hijos/as evitar estar solo
• Cambiar las rutinas si te persiguen.
• Pedí que te acompañen al salir del trabajo, fijate si el agresor se encuentra en las cercanías para evitarlo y/o llamar a la policía.

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