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Los mil lujos y caprichos de los turistas VIP

Los clientes VIP del principal balneario acuden a conserjerías para satisfacer cada una de sus demandas.

Foto: El País
Foto: El País

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Los lujos de los millonarios en Punta del Este esconden atrás una exhaustiva organización. Los servicios de conserjería privados y de hoteles cinco estrellas atienden desde pedidos "tradicionales" sobre alquiler de helicópteros, yates y vehículos de alta gama hasta extravagancias como pedidos de un viaje a la Antártida.

Enjoy, antes Conrad, es uno de los lugares tradicionales donde convergen estos clientes VIP a los que no les importa el dinero. Allí trabaja Carolina Iribarne, una de las principales conserjes del hotel, que integra un equipo con otros cinco más.

La mayoría llega al principal balneario en aviones privados. En muchos casos lo reservan hasta con un año de anticipación. "Para el año que viene ya se están reservando habitaciones", dijo Iribarne. Las dimensiones de los lugares para dormir premium son gigantescas. Solo el balcón tiene 208 metros cuadrados y desde él se puede ver hasta el puerto de Punta del Este.

Avión privado en Laguna del Sauce. Foto: Ricardo Figueredo
Foto: Ricardo Figueredo

En los últimos veranos les ha tocado atender situaciones llamativas. Por ejemplo, un árabe, que visitó Punta del Este hace dos años, pidió un sabor especial para su narguile. No encontraban en ningún lado. Lograron dar con un comercio del Chuy que sí disponía y finalmente respondieron positivamente al exótico pedido.

Otro argentino solicitó una visita a la Antártida. Desde Uruguay no lo pudieron hacer posible tras varios contactos con agencias de viaje. Pero finalmente lograron encontrar una agencia en Argentina que llevaba pasajeros todos los días al continente de hielo. Deseo cumplido.

Los pedidos llegan a detalles ínfimos. Una noche uno de los clientes quiso una botella de champán que costó varios cientos de dólares. Como no le gustaba la efervescencia, uno de los mozos estuvo varios minutos revolviendo la copa en cuestión. Capricho ejecutado.

Hay otros que son más clásicos "y de todos los días". Los millonarios del este piden cenas especiales en un balcón, que son coordinadas con el Departamento de Alimentos y Bebidas del establecimiento, y también que se coloquen pétalos en la cama con forma de corazón. Los clientes VIP son en su mayoría argentinos y brasileños. "El uruguayo (VIP) viene más a lo largo del año", indicó Iribarne. Las celebridades coordinan estas actividades a través de sus representantes. Cuando se casó Diego Godín, Antoine Griezmann y otros futbolistas de Atlético de Madrid coordinaron ellos mismos sus actividades "premium". Estuvieron en el parador y luego fueron a navegar en un yate alquilado para la ocasión.

El dinero nunca es problema. No importan los montos. Se desentienden de eso.

"Es algo que no lo miden: ellos quieren vivir una experiencia memorable", agregó Iribarne.

En general, se quedan entre tres y cuatro noches, aunque en algunos casos pueden llegar a pedir más. Para lograr la experiencia completa, los conserjes trabajan como un equipo.

"Las experiencias memorables para los clientes VIP son posibles gracias al equipo que trabaja en conjunto, con un objetivo común", dijo Iribarne.

Vista aérea de la playa Mansa de Punta del Este. Foto: Marcelo Bonjour
Vista aérea de la playa Mansa de Punta del Este. Foto: Marcelo Bonjour

Privados.

En Punta del Este también hay servicios de conserjería de lujo que se han montado de manera privada.

"Porque el dinero no hace la felicidad, simplemente lo lleva a donde puede encontrarla", es uno de los lemas de este emprendimiento cuyos directores prefirieron mantener el anonimato tras dialogar con El País. Uno de los famosos que contrató este tipo de servicios en Punta del Este fue Sean Parker. Se trata del primer presidente de Facebook que ayudó a transformar la empresa en un emprendimiento juvenil en un negocio que generó millones de dólares. "Le hicimos el servicio de jet privado, bartender, mucama, seguridad, y la reserva de restaurantes", indicó uno de sus impulsores. Además de ofrecerles un alojamiento con vista al mar o a una laguna, según los requerimientos de cada millonario, se preocupan de que en ese lugar haya una mucama o una niñera.

La otra conserjería.

Otra de las empresas que ofrecen servicio de conserjería privado es Bettina Waldraff. Su servicio en el principal balneario está enfocado en "cuidar cualquier cosa" que pidan los huépedes.

La mayoría los contratan para ayudarles a pagar sus cuentas y a decorar sus propiedades después de concretar la compra de un inmueble.

Además, les ceden la supervisión del personal. "También gestionamos sus alquileres y nos aseguramos de que todo sea sin complicaciones para los propietarios y los inquilinos", contó Bettina.

Esta suiza asegura que posee personajes famosos entre sus clientes. Si bien prefirió no nombrarlos, aseguró que principalmente provienen de Estados Unidos y Europa.

Las fiestas privadas son otra faceta en la que trabajan y, al igual que el resto, les coordinan a sus clientes que llegan a Punta del Este el alquiler de vehículos.

"Depende de cómo trabajes con tus clientes. Se trata de una relación buena, honesta y confiable", comentó a El País, con la simpatía que demanda su labor.

La uruguaya declarada Conserje de Oro
Iribarne es conserje del Enjoy y su trabajo es contemplar los pedidos de los turistas VIP. Foto: R. Figueredo

Carolina Iribarne es la única uruguaya que posee "las llaves de oro" de la conserjería. Es un galardón entregado por la Asociación Internacional de Conserjes, integrada por 4.300 miembros de 42 países.

Para llegar a esta distinción debe pasar, entre otros requisitos, por un examen riguroso de historia, cultura general, arte y geografía, y hasta saber sobre todo tipo de vinos.

"Trabajamos en conjunto para brindar el mejor servicio a nuestros viajeros. Somos embajadores del hotel, la ciudad y de nuestro país. es una organización sin fines de lucro para tratar el servicio VIP", indicó.

La palabra conserjería es la castellanización de "concierge", que proviene del latín de las épocas feudales y significa el "comte des cierges" o guardián de los candiles: era la persona encargada de complacer cada deseo y petición de las visitas reales a los palacios.

Para la tarea se requiere destreza personalidad y habilidad. "No es solamente entregar un folleto. Hay que detectar la necesidad de los clientes", indicó Iribarne.

Mike Tyson
Un gimnasio abierto para Mike Tyson a las 3:00 AM

En julio de 2016, visitó Uruguay el ex boxeador Mike Tyson. En su estadía en Enjoy, pidió un menú exclusivo. El personal del hotel, cuyo 60% tiene más de 10 años trabajando en el lugar, llevó lo solicitado por el deportista. Al rato que se lo sirvieron, una llamada sorprendió al servicio de conserjería. Tyson pidió urgente que alguien fuera hasta la habitación. "Era para felicitarnos por lo bien que había estado", recuerda Javier Azcurra, hoy director del hotel. El excéntrico boxeador, que vino en ese momento al país para presentar su unipersonal y había pedido limitar su contacto con mujeres, tuvo otra solicitud: abrir el gimnasio solo para él a las 3 de la mañana. El hotel tiene un sector VIP en el casino para los clientes "de toda la vida" que van a jugar ahí y apuestan grandes volúmenes de dinero. En los últimos años, el 75% de los ingresos del hotel provienen de los jugadores VIP. "La base de nuestro servicio es un trato personalizado", dijo a El País Juan Azcurra.

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