SALUD

La lepra está controlada en Uruguay, pero exige estar alerta e informar a la población

No estigmatizar es clave para tratar esta enfermedad infecciosa que desde 1988 dejó de ser un problema de salud pública en nuestro país. Los pacientes se curan y ya no es necesario que se los aísle.

consultorio
El diagnóstico es clínico y el tratamiento consiste en una medicación con tres fármacos.

Este contenido es exclusivo para nuestros suscriptores.

En los últimos siete años, Uruguay registra entre cinco y seis casos nuevos de lepra o Enfermedad de Hansen por año. “No parece un problema importante”, según Julio Medina, director de la Cátedra de Enfermedades Infecciosas e Integrante de la Comisión Honoraria de la Lucha Antituberculosa y Enfermedades Prevalentes (CHLA-EP), pero aclaró que eso puede denunciar dos elementos a tener muy en cuenta.

El primero, alertado incluso por los asesores de la Organización Panamericana de la Salud, es que el país esté en lo que se llama un “silencio epidemiológico”. “Eso quiere decir que no se están diagnosticando todos los casos porque la comunidad médica y la población en general dejó de pensar en la lepra. Entonces los médicos no saben cómo sospecharla, las personas tampoco o, por un tema de estigmatización, no dicen que tienen lepra”, explicó el especialista.

Al respecto, Bernardina Rasnik, médica dermatóloga de la CHLA-EP, apuntó que no se han hecho estudios para saber si realmente existe el silencio epidemiológico. El tema es que Uruguay ha alcanzado la tasa de prevalencia establecida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) de un enfermo cada 10 mil habitantes, según la cual la enfermedad debería desaparecer naturalmente con el paso del tiempo. Eso hace que nuestro país esté siendo mirado con lupa para comprobar si eso es posible. Por lo pronto, ha hecho que la enfermedad en Uruguay entre “como en un olvido” y no se hable de ella, acotó la profesional.

El segundo elemento a considerar es que los diagnósticos se realizan tardíamente porque los médicos no sospechan la enfermedad. “Eso nos lleva a otros escalones que es que pueda reemerger como un problema más adelante”, apuntó Medina. Y agregó: “En Uruguay, en estos momentos estamos parados en un lugar ideal para tratar de controlar aún más la enfermedad y eliminarla totalmente, pero hay que hacer esfuerzos para eso”.

Lo que los especialistas pretenden hoy en día es que la población entienda que la lepra es una enfermedad infecciosa como cualquier otra, que es tratable y tiene cura.

Manchas y bultos.

El diagnóstico es clínico y se basa fundamentalmente en tres pilares. Primero, la presencia de lesiones cutáneas características con pérdida de la sensibilidad. “Ese es el sello diagnóstico de la enfermedad. Son manchas en la piel que tienen un trastorno en la sensibilidad, sobre todo en la sensibilidad térmica. Las personas con estas manchas no perciben calor o frío o pueden tener una disminución de la sensibilidad al tacto”, explicó Rasnik.

El segundo pilar es la presencia de nervios periféricos engrosados o “bultitos”. Y el tercero son las baciloscopías positivas o hallazgo del bacilo en los estudios biópsicos de piel. “Si los estudios son negativos, no descartan la enfermedad. Aunque no encontremos el bacilo, no quiere decir que la enfermedad no exista”, aclaró la dermatóloga.

Como en toda enfermedad, se aspira al diagnóstico precoz. Si eso no ocurre, la enfermedad puede degenerar en discapacidad. “Se asemeja mucho a las consecuencias de la diabetes. El adormecimiento de la piel puede provocar que las personas se quemen o se lastimen sin darse cuenta y eso lleve a procesos infecciosos que pueden afectar la estructura ósea del pie o de la mano. El diagnóstico precoz evita también el compromiso ocular, que puede provocar ceguera”, detalló.

El período de incubación es largo: puede ir desde los seis meses hasta los siete años, pero se han registrado casos de 20 o 30 años. “Se han tratado de desarrollar estudios que tengan una sensibilidad adecuada para diagnosticar la enfermedad antes de que empiecen los síntomas, pero hasta el día de hoy no existen”, dijo.

Si bien todos los médicos generales o de familia deben estar atentos a quienes consultan por lesiones en la piel o nódulos, los especialistas son los infectólogos, los dermatólogos y los neurólogos. “Los pediatras también deberían estar alerta aunque no hay casos de lepra en niños en Uruguay, pero siempre puede haber una primera vez”, manifestó Medina.

País libre de lepra como problema de salud pública

La lepra fue descubierta en 1873 por el médico noruego Armauer Hansen, por eso también se la conoce como Enfermedad de Hansen. Teóricamente, en las poblaciones indígenas de América Latina no había lepra; la enfermedad habría sido introducida por los esclavos provenientes de Europa. Hasta inicios de la década de 1980, Uruguay registraba más de 600 casos por año. Eso llevó a una fuerte intervención del Ministerio de Salud Pública, que creó el Instituto Hanseniano. “Fuimos el primer país en el mundo en eliminar la lepra como un problema de salud pública, en 1988 en lo nacional y un año después en lo subnacional, es decir que no había ningún departamento que tuviera más de un caso cada 10 mil habitantes”, destacó la médica dermatóloga Bernardina Rasnik. Eso no significa que se haya eliminado la enfermedad, que sigue apareciendo mayormente en el litoral oeste del país o en la frontera con Brasil en personas que tienen algún vínculo con el trabajo rural. “Se diagnostican algunos casos al sur del Río Negro, pero cuando uno investiga, son pacientes que vivieron en el norte durante muchos años o tienen un familiar que vino del norte a vivir al sur”, señaló el doctor Julio Medina.

Tratamientos.

Los pacientes se clasifican en dos grandes grupos: paucibacilares y multibacilares. Los primeros son aquellos en los que no se encuentra el bacilo, pero se sabe que tienen la enfermedad. Su tratamiento insume seis meses de medicación diaria.

Los multibacilares son los que presentan el bacilo o tienen un número determinado de lesiones. Su tratamiento es de un año, también de medicación diaria. En ambos casos, luego de finalizado el tratamiento se les da el alta.

Es importante aclarar que en Uruguay el tratamiento es gratuito, donado por el laboratorio Novartis a la OMS, organización que lo distribuye a nivel mundial.

Es necesario llegar a un estudio detallado

Uno de los problemas que hay a nivel mundial con la Enfermedad de Hansen es que no se logra entender el ciclo exacto de cómo la bacteria sobrevive, crece e infecta. “Se piensa que está en los armadillos, que en Uruguay son las mulitas y los tatúes”, explicó el médico Julio Medina. “Se necesita un estudio epidemiológico robusto, bien detallado, para saber exactamente toda la secuencia epidemiológica y poder así aumentar la capacidad diagnóstica, que los médicos y la población sospechen más en lepra para captar los casos más temprano”, agregó. La doctora Bernardina Rasnik aclaró que, si bien se trata de una enfermedad contagiosa a través de las secreciones respiratorias, todo depende del sistema inmunitario, tanto de las personas enfermas como de las que están en contacto con ellas. “Se dice que de cada 10 personas que entran en contacto con una persona que puede contagiar, solo una se contagia”, apuntó.

Importa que al enfermo no se lo discrimine

“La lepra es una enfermedad que la OMS considera como desatendida”, señaló Rasnik. Cada cinco años, la OMS planifica estrategias mundiales para la eliminación de la Enfermedad de Hansen. Para este quinquenio (2016-2020), la estrategia mundial se basó fundamentalmente en tres pilares: 1) Fortalecer la implicancia del gobierno y la coordinación y creación de alianzas a nivel de los sectores salud y programas de salud para tener presente que esta enfermedad todavía existe y es importante el diagnóstico precoz; 2) detener la lepra y evitar sus complicaciones, y 3) eliminar la discriminación y promover la inclusión. El lema del presente quinquenio es “acelerar la acción hacia un mundo sin lepra”. En Uruguay, se trabaja desde la Comisión Honoraria de Lucha Antituberculosa y Enfermedades Prevalentes (CHLA-EP).

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)