Las cintas más famosas

Kinesiotape: ¿son un mito o realidad?

Deportistas de elite las utilizan, pero un grupo de científicos asegura que no hay suficiente evidencia empírica que avale estas cintas neuroestimulantes

Novak Djokovic. Foto: AFP
Novak Djokovic. Foto: AFP

Atletas olímpicos, seleccionados de fútbol, jugadores de grandes ligas y también el público en general son parte del amplio y variado grupo de personas que han utilizado en alguna ocasión unas llamativas y coloridas vendas elásticas en músculos de brazos, piernas o espalda.

Así en las numerosas competiciones de primer nivel se puede ver al futbolista Cristiano Ronaldo o al tenista Novak Djokovik, entre otros deportistas de elite, con las divertidas cintas colocadas en diferentes puntos estratégicos del cuerpo.

Se trata del llamado kinesiotape o k-tape, un método creado por el quiropráctico japonés Kenso Kase "para facilitar la recuperación natural del cuerpo", como se destaca en su sitio web.

Aunque la idea surgió en la década de 1970, alcanzó su mayor esplendor en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008 y, desde entonces, su uso se ha mantenido principalmente en el mundo deportivo y entre quienes gustan de realizar ejercicios, aunque en muchas oportunidades es utilizada en terapias de rehabilitación muscular para incluso aquellas personas sedentarias. Todo ellos sucede pese a que no existe evidencia científica contundente sobre sus efectos reales sobre la salud de quienes las utilizan.

Kinesiotape. Foto: Wikipedia
Kinesiotape. Foto: Wikipedia

Expertos.

Un grupo de investigadores de Cirugía Ortopédica y Traumatología del Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba, España, realizaron una revisión de diferentes estudios disponibles a la fecha y concluyeron que, además de ser una técnica "con una gran inversión en marketing detrás", la evidencia científica "no demuestra un beneficio claro derivado de su uso, lo cual podría cuestionar su utilización".

En la misma línea, un estudio publicado en la revista Sports Medicine establece que las pruebas carecen de base científica y no hay datos concluyentes que respalden su uso.

Entre los beneficios que se le atribuyen hay efectos sobre los sistemas nervioso y muscular. Por ejemplo, tendría una acción analgésica y de disminución del dolor, así como de mejoramiento de la función de los músculos y articulaciones.

"En teoría, según como se aplique, puede producir un mayor o menor grado de activación muscular, para que responda mejor al movimiento. Pero no hay nada estadísticamente significativo que diga que produce ese efecto", dice Cristián Aravena, kinesiólogo funcional de la Clínica Meds La Dehesa de Chile.

¿Mucho marketing y poca eficiencia?

Los expertos advierten que gracias a que numerosos deportistas de elite utilizan este tipo de estilmulación neuromuscular estas bandas elásticas se han ido popularizando. Entre los nombres que aparecen asociados al uso de esta técnica está el tenista Novak Djokovic, el futbolista de Real Madrid Gareth Bale, el futbolista de Juventus Cristiano Ronaldo, el tenista Rafael Nadal, la ciclista Dossie Bausch, la actriz Nina Dobrev, entre muchos otros.

Por otro lado, si bien de momento ningún estudio pudo concluir que mejoran la función muscular ni su recuperación, la información es concluyente con que sí ayudarían al drenaje linfático. Además, la aplicación de este tipo de cintas tiene, de acuerdo con investigaciones recientes, un efecto placebo que sería un factor clave para su éxito y popularidad.

Respecto de la analgesia, esta estaría vinculada con el grado de tensión o estiramiento con que se aplica. "Al elevar la piel, disminuye la presión entre los tejidos intersticiales, lo que incide en los receptores nerviosos y disminuye la sensación de dolor", precisa el kinesiólogo Cristóbal del Campo, académico de la Escuela de Kinesiología de la Universidad Santo Tomás.

Ese mismo grado de tensión, y la forma en que se coloca la cinta, explicaría que ayude a contraer o estirar el músculo. "Pero si es aplicado por alguien que no tiene conocimientos, puede dañar o lesionar a la persona", agrega Del Campo. En especial, considerando que también se ha sugerido su uso para dolores cotidianos de espalda, tendinitis o molestias articulares.

No obstante, existe consenso en un aspecto en el cual habría un beneficio importante: favorecer el drenaje linfático y el alivio de edemas o "moretones". "La tape ha demostrado que la tensión que genera produce un canal subcutáneo que permite el drenaje más rápido de la zona afectada", precisa Aravena.

Funciona.

Otro factor que ha sido estudiado y que sería determinante en la adherencia al uso de la k-tape es el efecto placebo. "Es un aspecto más psicológico que físico. Va a depender de la experiencia que hayas tenido y de la confianza que se deposita en su uso", explica Aravena.

Por eso sigue siendo parte del arsenal terapéutico, reconocen los especialistas. De hecho, un estudio publicado en el British Journal of Sports Medicine sugiere que la k-tape "es mejor que una mínima intervención para aliviar el dolor".

La historia de estas cintas y sus efectos en la salud de sus usuarios

Kinesiotape. Foto: Wikimedia Commons
Foto: Wikimedia Commons

La cinta fue desarrollada por el médico quiropráctico Kenzo Kase en 1979, en Tokyo, Japón.

Según explica en su sitio web, Kase estaba buscando una manera de facilitar el proceso de curación natural del cuerpo y prolongar los beneficios de su tratamiento después de que sus pacientes abandonaran su clínica. Su formación como quiropráctico le permitía detectar el dolor a través de la piel por lo que diseñó estas cintas que se adhieren y generan una neuroestimulación dependiendo de la posición en la que se coloquen.

El producto fue puesto a la venta en 1983, pero pasaron unos cuantos años hasta que se popularizó su utilización. En 1998 llegó a Sudamérica y en 2001 fue aprobado en Estados Unidos. El boom llegó con los Juegos Olímpicos de Beijing 2008 donde fue uno de los patrocinadores. Las cintas no contienen latex, son hipoalergénicas y pueden ser utilizadas por más de un día. Según el sitio oficial de Kinesiotape son seguras para que la utilicen los atletas de elite, los deportistas amateurs hasta pacientes geriátricos y pediátricos.

Según el sitio oficial, la aplicación de estas cintas en diferentes posiciones genera diferentes efectos sobre la salud del paciente.

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