INFORME

La industria detrás de los casamientos: cuánto cuesta dar el "sí"

Hay que reservar lugar al menos un año antes y se calcula una media de gastos de entre 80 y 100 dólares por invitado.

En Uruguay se casan unas 9.000 personas por año. Foto: Leonardo Mainé.
En Uruguay se casan unas 9.000 personas por año. Foto: Leonardo Mainé.

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El casamiento se transformó en una industria, una empresa en sí misma. Aunque haya parejas que deciden realizar un brindis en su casa o en salones parroquiales, la tendencia de la última década indica que las parejas están decididas a festejar y, si el bolsillo lo permite, a lo grande.

¿La gente se casa más que antes? “Yo trabajo a agenda llena y vendo un año y medio antes. Las tendencias dicen que no, que la gente opta por vivir juntos y después casarse o no, pero yo lo que te puedo decir es que desde que empecé en esto (2006) sigo haciendo la misma cantidad de fiestas”, respondió Sandra Candales (56 años), quien se presenta como primera wedding planner (organizadora de bodas) del Uruguay y actual directora de Villa Domus.

¿Incide que hoy la gente se case más tarde? ¿Puede tener que ver que hoy tengan otro respaldo económico a la hora de dar el sí? “El tema es que hace 30 años no estaba esta industria. Por ejemplo, solo mirando la parte gastronómica te das en cuenta que hay un abismo. Era todo confitería, los servicios de catering recién empezaban... No había toda esta oferta como la que hay hoy”, señaló.

Wedding planner

Candales comenzó a trabajar en el rubro en 2006. Desde 2011 abrió su propio proyecto en Villa Domus. Allí se casó, por ejemplo, Diego Forlán. Se formó profesionalmente en Buenos Aires y luego dictó cursos de wedding planner en Uruguay. Sin embargo, sostiene que hoy en Uruguay "casi no hay una wedding planner que trabaje como wedding planner". “El uruguayo se hace todo él. Si puede meter a la madre a que haga las flores lo hace. Somos muy cerrados en eso. Yo hice muchas fiestas como wedding planner, pero no hay una cultura de eso en este país. La wedding planner es el detalle en la fiesta”, confesó.

Fabiana Hodara (43 años), wedding planner y directora de Hodara Planners, explicó a El País que "el rol del wedding acá en Uruguay lo toman como que soy el decorador y te hago el timing del salón o soy el encargado del salón y te armo tal cosa... Nosotros somos la única empresa específicamente de wedding planner desde hace 11 años. Es imposible estar en todos lados y eso hay que entenderlo. Hay algunas personas que lo hacen, pero en realidad son personas que están dedicadas a un área específica”.

Los meses más caros del año para casarse son noviembre, diciembre y marzo. Foto: Leonardo Mainé.
Los meses más caros del año para casarse son noviembre, diciembre y marzo. Foto: Leonardo Mainé.

“Al momento de comenzar a planificar una boda, siempre digo que los novios pueden poner su cabeza en modo estrés e ir solos, o en modo fiesta y dejarse ayudar para darle vida a lo que siempre soñaron”, añadió.

Hodara dijo que realiza unas 30 fiestas por año, mayormente casamientos, aunque también organiza cumpleaños de 15 y celebraciones de Bat Mitzvá y Bar Mitzvá.

Villa Domus, Regency de Zona América, Punta Cala, Carrasco Yacht y Kibón, son los lugares donde más actividad tiene.

“Es una industria que está creciendo. De hecho, cada vez hay más novios que vienen de afuera a casarse en Uruguay. Punta del Este es uno de los lugares más elegidos. La gente quiere algo diferente”, manifestó.

Presupuesto

A la hora de hacer números, Candales sostuvo que el presupuesto se puede calcular con “una media de entre 80 y 100 dólares por persona” tomando en cuenta comida, local, música, etcétera. “Eso significa que en una fiesta de 500 personas, vas a estar entre los 40.000 y 50.000 dólares”, señaló. De todos modos, recalcó que “hay una tendencia en los últimos años de que las fiestas sean de menos personas”.

Sandra Candales, primera Wedding Planner del Uruguay y actual directora de Villa Domus. Foto: archivo El País.
Sandra Candales, primera wedding planner del Uruguay y actual directora de Villa Domus. Foto: archivo El País.

“Cuando nosotros abrimos Villa Domus (en el año 2011) el promedio de las fiestas eran de 600 o 650 personas. Hoy el promedio de las fiestas son de 350. Obviamente también hay una, dos o tres en el año de 800 personas, pero son las menos”, contó.

Dentro del presupuesto la comida es el factor que tiene mayor peso. “La comida y el salón son el 50% del presupuesto que tengas. Eso se puede tomar siempre como referencia”, dijo Candales.

La comida más barata para el almuerzo/cena es la pasta. El plato más solicitado hoy es el risotto. El plan más caro es el de cortes de carnes. Es decir que, un menú por persona, puede oscilar entre 1.300 y 2.000 pesos. Vale aclarar que en ese precio está estimado el plato principal y los demás aperitivos que se sirven como entrada. En lo que reciben por regalos, se calcula que las parejas pueden recuperar alrededor de la mitad de lo invertido.

Sobre los intereses de los novios, Hodara dijo que “la barra de tragos es algo en que, por lo general, la gente no escatima”. Asimismo, aclaró: “En la colectividad judía, por ejemplo que es con la que yo trabajo mucho, importa muchísimo la comida. Ponen mucho foco ahí”.

Tomando como referencia una fiesta de 300 personas, tendríamos que sumar el alcohol (entre whisky, cerveza, vino y champagne rondan los 80.000 pesos). Sin embargo, vale aclarar que muchas parejas que comienzan a organizar su casamiento con un tiempo acorde de anticipación suelen bajar esa cifra. Aprovechar, aunque sea por intermedio de un conocido, las promociones de whisky del Free Shop son un clásico.

¿Cómo calcular cuánto comprar? Se estima que de whisky hay que tener entre 12 y 14 botellas cada 100 personas, entre 20 y 24 champagnes cada 100 y una botella de vino cada 10. ¿Y de cerveza? Un litro (o litro y medio si es verano) por persona. Parece poco y por eso muchas veces los novios quieren elevar esa cifra, pero hay que tener en cuenta que no todos optan por la misma bebida.

Al margen de esto, es conveniente aclarar que si los novios deciden poner una barra de tragos se sugiere bajar esas cantidades.

Hay que reservar lugar al menos un año antes. Foto: Shutterstock.
Hay que reservar lugar al menos un año antes. Foto: Shutterstock.

Tres claves

Para Candales, hay tres cosas que no pueden faltar en un buen casamiento: buena comida, buena música y un buen lugar. “Todo lo demás es un plus”, recalcó.

“Si ponés un cotillón, dos cotillones o si bajás en helicóptero, es todo relleno. Si podés hacer una megaproducción en decoración está genial, pero no sorprende eso. No está en nuestra expectativa como invitado llegar a una fiesta y que esté todo lleno de flores”, explicó.

“Siempre uso el mismo dicho: los invitados no esperan encontrarse con Jaime Roos en la fiesta. Si está, genial, pero ellos a lo que van es a divertirse y a estar en un lugar agradable. Que si está frío sea un lugar calentito y si hace calor no te mueras, que comas rico y al otro día comentes eso”, añadió.

¿Es posible abaratar? “Si son jóvenes, que son los que se pagan las cosas, a veces pasa que no le dan importancia a la comida. Solo piensan en la bebida. Ponen todo el foco en el alcohol. Cuando los padres están involucrados en el tema, ponen más foco en la cantidad, calidad y presentación de la comida”.

“Aparte con el uruguayo menos es más. Los que tienen más dinero en este país son los que menos gastan en bobadas. Hay casamientos que ponen un grupo musical, dos entradas de cotillón, gastan en un montón de souvenirs, recepción, paragüitas, cosa de estar todo el tiempo sorprendiendo y creo que nosotros no estamos acostumbrados a eso. Es más, te diría que las personas de nivel más alto no hacen eso”, agregó.

Hodara, en tanto, sostuvo que “cada fiesta es un mundo”. “Cada pareja decide dónde quiere poner toda la fuerza. Algunos quieren terrible decoración y otros quieren algo super tranquilo, pero de repente apuestan todo a otra cosas”.

Fabiana Hodara, wedding planner y directora de Hodara Planners. Foto: Hodara Planners.
Fabiana Hodara, wedding planner y directora de Hodara Planners. Foto: Hodara Planners.

El boom de las chacras

En la última década, las chacras comenzaron a ganarle terreno a los salones en Montevideo. Si bien los organizadores sostienen que la tradición continúa siendo la misma (cena, música y postres), la posibilidad de poder bailar hasta más tarde (la mayoría de las chacras que están en zonas rurales no tienen problema de horario) y en un entorno totalmente diferente termina siendo determinante en la decisión de los novios.

Según el sitio casamiento.com.uy, que sirve como guía de servicios para los novios, en Montevideo hay 23 chacras y en Canelones hay otras 20.

Como mínimo, se sugiere reservar lugar al menos un año antes. Algunas parejas, apuradas por dar el sí, suelen chocarse contra la pared y se les terminan acotando las opciones. Eso suele derivar también en otro tipo de problemas. Por ejemplo, la iglesia les queda en un punto de Montevideo y la fiesta en otro, teniendo que trasladar a todos los invitados.

Las chacras pueden clasificarse en estructura y también en el perfil socioeconómico de la pareja. Villa Domus, La Hacienda, Los Olivos San José, en Canelones, y Elías Regules, en Montevideo, aparecen en primera línea. Tienen piscinas (muchos cobran multa de hasta 500 dólares si los novios o invitados se terminan tirando al agua) y grandes estacionamientos para soportar la demanda de personas, por ejemplo. Algunas, incluso, cuentan con una habitación privada con baño en suite, exclusivo para la novia.

En una fiesta pensada para 300 personas, estos salones rondan los 125.000 pesos más IVA.

La Toscana, El Solar y La Joaquina son también de las más requeridas por los futuros esposos. Estas opciones cuestan alrededor de un 30% menos.

Salón vs. Chacra

Para Candales, la decisión de dónde realizar la fiesta “no es solo un tema precio”.

“Es un tema de cantidad y lo que la gente busca. Un salón en Montevideo en el medio de la ciudad, por lo general, no es lo que la gente busca. En Argentina es normal que se hagan en hoteles. Acá eso no funcionó. Primero porque los hoteles no tienen capacidades como para hacer una fiesta de 300 personas como mínimo. Son todos para 150 o 180 personas. Además, el entorno chacra suma mucha cosa: el verde, los alrededores, el jardín, la caída del sol. Se presta para tener cosas diferentes dentro de una misma fiesta”, sostuvo.

Cambia el gusto, no el precio

Otra de las modificaciones que viene transitando la industria en los últimos años es el de la hora de inicio de la celebración. Muchos son hoy los que deciden casarse al mediodía o en la tardecita con la caída del sol.

Pese a ello, Candales recalcó que “casarte al mediodía, de tardecita o a la noche, en costos, es lo mismo”. “Las fiestas de día para mí son maravillosas y yo siempre digo que la noche siempre llega (risas). Nosotros cada vez más estamos haciendo fiestas que empiezan a las seis de la tarde. Muchas veces lo que pasa es que si la fiesta empieza a las 18.00, tiene que terminar a las 2.00 y eso es lo que los novios no quieren (risas). Entonces ahí le sale hasta más caro porque terminan pagando horas extras. En este país que están todos acostumbrados a estar hasta las 6.00 o 7.00 de la mañana en la calle, irse a las 2.00 es complicado. Ahí tienen que pagar horas extras y la realidad es que lo pagan. Por eso digo que no es un tema de precio”.

Hodara también señaló que es un tema simplemente de gustos. “El mediodía de repente es para otro tipo de novios, que de repente no les interesa tanto bailar y apuestan a otra cosa”.

Que el casamiento arranque al mediodía o en la tardecita, no altera el presupuesto. Foto: Shutterstock.
Que el casamiento arranque al mediodía o en la tardecita, no altera el presupuesto. Foto: Shutterstock.

Zafras

Los meses más caros del año para casarse son noviembre, diciembre y marzo; y claramente también son los más requeridos por las parejas. El clima resulta decisivo en la elección.

El problema que tiene diciembre es que coincide con una gran demanda de eventos empresariales. Las chacras son también seleccionadas para las fiestas de fin de año. La temporada baja es el invierno aunque de todos modos las chacras suelen agotar esas fechas.

En enero, principalmente, y en febrero, es donde puede quedar alguna fecha libre. “Es difícil porque corrés con la desventaja de que te puedan faltar invitados por las vacaciones”, sostuvo Candales.

Además, Hodara hizo hincapié en la importancia que le dan las parejas a que las fiestas se puedan realizar los sábados: “El viernes la gente está cansada. Los invitados vienen de trabajar toda la semana. El sábado siempre te da más tiempo para prepararte e ir a la peluquería”.

La casa de Dios, también cuesta

Las Iglesias más requeridas para casarse son Stella Maris (Carrasco), San José de la Montaña (Carrasco), San Juan Bautista (Pocitos) y Las Carmelitas (Prado).

Casarse en Stella Maris, por ejemplo, cuesta 12.000 pesos uruguayos. Si a eso se agrega decoración a la iglesia (las flores y el ramo, por ejemplo) el precio total puede llegar a los 20.000 pesos.

Cabe destacar que la decoración en la iglesia corre exclusivamente por cuenta de los futuros esposos.

En caso de querer un coro, el presupuesto puede ascender al doble. Cuatro de los coros que tocan en la iglesia Stella Maris comunmente tienen un  precio que oscila entre los 15.000 y los 24.000 pesos. Esto incluye hasta 10 voces, guitarra, bajo, cajón peruano, violín y equipos de sonido.

Stella Maris, en el corazón de Carrasco, es una de las iglesias más solicitadas. Foto: archivo El País.
Stella Maris, en el corazón de Carrasco, es una de las iglesias más solicitadas. Foto: archivo El País.

Recuerdo

Una tradición que se mantiene, pese a que viene mezclándose con los cambios tecnológicos, es la de las fotos y el video. Hoy no solo se utilizan cámaras de otra tecnología, sino que además se aprovechan para trabajar con nuevas herramientas como es el caso de los drones.

El álbum sigue siendo una fija aunque algunos también optan por quedarse con las imágenes de forma digital. Lo mismo los videos aunque hoy también los profesionales optan por entregar un video mucho más corto de duración (tan solo de unos 20 minutos) y otro aún más breve para compartir en redes sociales, ya que entienden que las filmaciones largas “no las vuelven a ver”. Eso tiene hoy muy buena aceptación.

Yendo concretamente a los números, El País constató que estas empresas cobran un promedio de entre 60.000 y 80.000 pesos por casamiento. Eso cubre el civil, la ceremonia religiosa, la preboda y la fiesta. Boffano, Studios Roff Pedro Lampertti y Leo Mainé son algunos ejemplos de ello.

Civil

El casamiento en el Registro Civil tiene un costo de 332 pesos. A eso hay que agregarle la libreta de matrimonio (276 pesos) y la publicación en el Diario Oficial (500 pesos). Ese sería el mínimo necesario para poder celebrar la unión de la pareja.

Si los novios desean agregar más testigos, deberán abonar 829 pesos. Llevar a un/a juez/a a una casa o salón cuesta 20.281 pesos.

20.281 pesos es lo que cuesta llevar al juez/a a la fiesta. Foto: Shutterstock.
20.281 pesos es lo que cuesta llevar al juez/a a la fiesta. Foto: Shutterstock.

Directo al baile

Vale aclarar también, aunque es una tendencia que aún no logró consolidarse, es que existen los casamientos que convocan a parte de sus invitados a partir de la medianoche. Si bien hay algunos aperitivos, la idea es que los invitados lleguen ya cenados y así el precio baja considerablemente.

Música, vestido y traje

Al margen del salón, el catering, la iglesia, hay otros egresos a tener en cuenta. Tomando como referencia una fiesta de 300 personas, tendríamos las invitaciones (entre 7.000 y 10.000 aunque hoy también existe la opción de digitalizarlas), AGADU (48 pesos por invitado, lo que equivale a 14.400 pesos) y las tortas (entre 7.000 y 10.000).

A esto, hay que sumarle otros componentes aunque en ese caso el costo puede variar notablemente según los gustos de la pareja. Por ejemplo: los anillos y la luna de miel.

El presupuesto que destinen los novios a la ropa corre exclusivamente a gusto del consumidor. La oferta es enorme. Lo que sí está claro que comprar un traje, incluyendo zapatos, tiene un mínimo de 15.000 pesos. Alquilarlo, puede salir hasta tres veces menos. Comprarlo en el exterior, algo muy común también, puede rondar entre los 200 y 300 dólares.   

Los vestidos de novia, también comprados en el exterior, rondan la misma plata. Hacerlo exclusivamente con un diseñador en nuestro país puede alcanzar los 3.000 dólares.

AGADU cobra 48 pesos por invitado. Foto: Shutterstock.
AGADU cobra 48 pesos por invitado. Foto: Shutterstock.

Números

Según el Anuario Estadístico del INE de 2018, que recoge datos de la Dirección General de Registro Civil, en Uruguay se casan unas 9.000 parejas por año.

En 2015 lo hicieron 9.501 (3.931 en Montevideo), en 2016 fueron 9.820 (4.045) y en 2017 unos 9.518 (4.098).

¿Divorcios? La cifra ronda los 3.000. En los tres años anteriormente mencionados fueron 3.725, 3.623 y 3.219 respectivamente.

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