A 50 AÑOS DEL ALUNIZAJE

¿Qué hicieron los astronautas del Apolo 11 un día antes de llegar a la Luna?

Hace exactamente 50 años, Armstrong, Aldrin y Collins entraron en la órbita lunar y vieron el satélite de cerca a través de la ventana de la nave por primera vez

Armstrong, Aldrin y Collins, la tripulación del Apolo 11. Foto: NASA
Armstrong, Aldrin y Collins, la tripulación del Apolo 11. Foto: NASA

Sábado, 19 de julio de 1969. Neil Armstrong, Edwin "Buzz" Aldrin y Michael Collins enfrentaron un momento crucial tres días después de dejar la Tierra a bordo del Saturn V, el cohete más poderoso jamás construido por la humanidad. Con el lado opuesto de la Luna a la vista en las ventanas del módulo de comando Columbia y sin contacto con el control en la Tierra, llegó el momento de disparar el motor de la nave, reducir su velocidad para que fuese capturado por la gravedad del satélite y entrar a su órbita.

- La Luna está ahí, muchachos, en todo su esplendor, dice Armstrong a sus compañeros, a las 75 horas, 49 minutos, 24 segundos.
- Un yeso gris para mí.

Una descripción bastante suave sirve para vislumbrar la personalidad del hombre elegido para comandar el Apolo 11 y ser el primero en poner un pie en la Luna. El único astronauta que no venía directamente del ejército al programa espacial estadounidense, veterano de la Guerra de Corea y luego piloto de pruebas de la NACA –una agencia aeronáutica civil estadounidense que antecede a la NASA, creada en 1958–, Armstrong era conocido como un hombre tranquilo y cuerdo, pero también por su precisión, concentración y por mantener la calma en situaciones de emergencia.

Cualidades que resultaron fundamentales al día siguiente, cuando, al guiar el módulo lunar Eagle ("águila" en inglés), las alarmas empezaron a sonar segundos antes de aterrizar en el Mar de la Tranquilidad. Ignorando las advertencias y dejando caer la reserva de combustible, Armstrong tomó el control de módulo lunar y lo puso a salvo en la luna.

Aldrin, el contrapunto de Armstrong
Junto a Armstrong estaba Edwin "Buzz" Aldrin, quien a pesar de la posición de "piloto del módulo lunar" sirvió como navegante en el aterrizaje. Y los dos hombres no podrían ser más diferentes. Aldrin, expansivo y hablador, de 89 años, todavía se desempeña como promotor y ferviente defensor de la exploración del espacio humano, y su apodo inspiró a los escritores de Pixar al nombrar a Buzz Lightyear, el muñeco astronauta en la serie de películas animadas "Toy Story".

"Escuchemos algo de música", sugirió a las 83 horas, 49 minutos y 1 segundo de la misión durante los preparativos para aterrizar al día siguiente.
- ¿Alguien quiere un saco de vómito?, dijo un poco más de 20 minutos después.

Pero Aldrin también fue el astronauta más "científico" entre sus compañeros en Apolo 11. Piloto de combate veterano de la Guerra de Corea, después del conflicto obtuvo una maestría y doctorado en astronáutica en el prestigioso Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT). Por lo tanto, suyas son algunas de las descripciones más detalladas de las características del suelo y la superficie lunar, que se resumió como una "magnífica desolación" al dar sus primeros pasos en la Luna.

- "Miren esos cráteres en secuencia", señaló a sus compañeros a las 76 horas, cinco minutos y dos segundos de la misión, durante el primer pasaje sobre el lado oculto de la Luna después de la exitosa maniobra para orbitar y aún sin contacto con la Tierra

Luego, los tres se prepararon para observar e intentar fotografiar el primer "amanecer" que verían durante la misión. La orientación de la nave después de la maniobra para entrar en órbita colocó el módulo lunar en la línea de visión de Collins, que tenía la cámara lista, impidiendo que se hiciera la imagen.

- "(Tendrás) muchos amanecer en la Tierra," consoló Aldrin.

Collins, el humano más solitario de la historia
El comentario es una referencia al hecho de que mientras Armstrong y Aldrin exploraban la superficie de la Luna al día siguiente, el tercer miembro de la misión, Michael Collins, estaba solo en la órbita lunar a bordo del módulo de comando. Con cada pasaje por el lado oculto del satélite, sin contacto con el control de la misión en la Tierra o incluso con sus compañeros astronautas en el satélite durante 48 minutos, Collins se convirtió en el ser humano más solitario y aislado de la historia.

Algún tiempo después, Collins informó que durante las 21,5 horas que orbitó la Luna en Columbia con Armstrong y Aldrin debajo de él, lo que más le molestaba no era la soledad sino el temor de tener que regresar sin colegas.

Su nerviosismo se notó en un diálogo grabado cuando pasaban por el lado oculto de la Luna, sin contacto con la Tierra y cuando se estaban preparando para dormir:
- ¿Buzz? – lo llama a Collins a las 85 horas, 57 minutos, 16 segundos de la misión, en respuesta a los gruñidos de los dos colegas ocupados luego de vestirse con la ropa que usarían debajo de los trajes espaciales con los que caminarían la Luna en el próximo día.
- Bueno, supongo que hoy estuvo bien. Si mañana y luego son como hoy, estaremos a salvo.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados