SALUD

Qué hay que hacer en caso de paro cardíaco

Conocer la Cadena de Supervivencia puede salvar muchas vidas. Son cuatro pasos de los cuales Uruguay solo está fuerte en el último; necesita trabajar más en los tres primeros.

paro cardiorrespiratorio
Muy poca gente sabe qué hacer cuando una persona sufre un episodio de muerte súbita.

"La diferencia entre la vida y la muerte está en que el que está ahí sepa qué hacer”. La frase es del médico emergencista Marcelo Cabrera y refiere a la muerte súbita o paro cardíaco. Como es algo que aparece de forma repentina e inesperada, sin síntomas previos, la clave para su supervivencia está dada en que las personas que se encuentren con el afectado sepan bien qué hacer.

Todo se resume en saber cómo aplicar la Cadena de Supervivencia, una serie de acciones encadenadas que se deben realizar en el menor tiempo posible.

El primer eslabón consiste en reconocer la situación de paro cardíaco y llamar por ayuda. “Cuando una persona tiene un colapso brusco, súbitamente cae al piso y pierde el conocimiento, si no responde y no respira o no respira normalmente, tiene un paro cardíaco”, explicó Cabrera. Lo primero que hay que hacer es llamar al 911 o al servicio de emergencia.

El segundo eslabón es realizar el masaje cardíaco de alta calidad, todo el tiempo, hasta que llegue la ayuda médica.

La tercera acción es la desfibrilación precoz utilizando el desfibrilador externo automático (DEA). “Como es automático, solo lo tenés que prender y seguir las instrucciones. Hay que colocar los parches en el tórax del paciente, el aparato analiza la situación y, si indica un choque, dice que oprimas el botón y lo da”, detalló el médico.

El último eslabón corresponde a los cuidados posparo que son los que brindan los servicios de emergencia prehospitalarios. “Llevan al paciente a un centro de emergencia y resuelven el problema”, dijo Cabrera.

Según el emergencista, este último eslabón es el que está más fuerte en Uruguay; en los tres primeros hay que trabajar más.

Necesario.

Para mejorar la aplicación de los tres primeros eslabones de la Cadena de Supervivencia, lo primordial sería que la población pasara por un curso de primeros auxilios.

“Hoy la gente no sabe reconocer la situación de paro, no sabe a dónde llamar y no sabe cómo hacer el masaje cardíaco en forma precoz. Todo eso lo enseñamos en los cursos y lo difundimos en todas las actividades que podemos”, subrayó Cabrera, quien es instructor del Consejo Nacional de Resucitación, órgano honorario asesor del Ministerio de Salud Pública (MSP) del que aspira a ser su próximo secretario a partir de marzo.

Programa CERCA

Se trata de Sitios de Enseñanza de Resucitación Cardíaca Básica para la Comunidad que se encuentran en todo el país. Para saber más: cardiosalud.org

El curso de capacitación es teórico y práctico y dura tres horas. Incluye maniobras de primeros auxilios y de resucitación cardíaca. Este verano se impartió un curso reducido en las playas de Maldonado apuntando a que la persona conozca la Cadena de Supervivencia. “Se estimuló para que después realice la capacitación formal de tres horas”, apuntó el médico.

El Consejo Nacional de Resucitación, así como un proyecto de ley presentado por el entonces senador Javier García –hoy Ministro de Defensa–, pretende que el curso de primeros auxilios sea parte de la currícula del Ciclo Básico. Tercer año de liceo sería el momento ideal porque, “para aplicar la maniobra, el chiquilín tiene que tener 14 o 15 años, manejar el concepto de vida y muerte, pesar unos 50 kilos para poder hundir el tórax de otra persona, saber hacer una llamada de auxilio y saber usar el DEA”, explicó Cabrera.

También es fundamental que se cumpla con la ley 18.360, que establece que el 50% de los empleados de cualquier empresa pública o privada, tenga o no DEA, debe estar entrenado en primeros auxilios. Además, los lugares por los que circulan más de mil personas de 30 años de edad por día debe contar con un DEA.

“La Comisión Honoraria para la Salud Cardiovascular creó unos 40 sitios de enseñanza en todo el país”, señaló Cabrera, quien integra la Dirección Departamental de Salud de Maldonado. Allí se capacita y entrena en forma gratuita a estudiantes de liceo y de UTU y a profesores de educación física. “En 2017 hicimos una investigación sobre paro cardíaco extrahospitalario en Maldonado que presentamos en el Congreso Nacional de Cardiología y fuimos premiados”, apuntó.

Otro punto que preocupa al Consejo Nacional de Resucitación es que los instructores cuenten con la capacitación adecuada, para lo cual sería bueno que el MSP tenga un registro nacional de instructores.

Masaje y uso del DEA aumentan sobrevida

La Comisión Honoraria para la Salud Cardiovascular informa que en los casos de muerte súbita o paro cardíaco, por cada minuto que se demora en realizar el masaje cardíaco se disminuye la posibilidad de sobrevivir un 10%. Si solo se espera a la ambulancia, las chances de sobrevivir no superan el 7%. Si los testigos presenciales inician rápidamente el masaje cardíaco, las chances se duplican y si, además, se utiliza un Desfibrilador Externo Automático (DEA), las posibilidades de supervivencia se elevan a más de un 50%. La muerte súbita es generalmente de aparición repentina e inesperada, sin síntomas previos. El 80% sucede afuera de un hospital. La principal causa del paro cardíaco es el infarto agudo de miocardio, que provoca una fibrilación ventricular (arritmia que hace que el corazón pierda su capacidad de contraerse de forma organizada, por lo que deja de latir y de bombear sangre hacia todo el organismo).

Resucitación.

“Los dos momentos fuertes que tenemos para transmitir toda esta información son el 11 de mayo, que es el Día Nacional de la Resucitación Cardíaca, y en setiembre, cuando se celebra la Semana del Corazón”, señaló Cabrera.

Este año, en Maldonado, se sumaron jornadas de resucitación cardíaca en playas impulsadas por la intendencia junto con el Colegio Médico del Uruguay, la Regional Este, la Sociedad Uruguaya de Emergencistas y el Consejo Nacional de Resucitación. Fueron tres: una en diciembre en la Liga de Fomento de Punta del Este, otra en febrero con la travesía a la Isla Gorriti y la tercera en el Faro de José Ignacio.

Las mismas estuvieron destinadas a la población en general. “Normalmente van dirigidas a la gente que da la primera respuesta, como los policías locales o el personal de Prefectura y de Bomberos, pero la idea es que acceda el cuidacoches, el empleado del supermercado, el de limpieza, el de seguridad, el de mantenimiento… esta es una habilidad que la tiene que saber cualquiera de nosotros”, remarcó el emergencista a El País.

El médico destacó que siempre existe avidez por estas actividades sea “porque a la persona se lo piden en el trabajo, le pasó a un familiar o tiene miedo. O también porque vieron cómo en el básquetbol un chico en Minas falleció con 14 años o por lo que le ocurrió el año pasado al futbolista de Boston River”, acotó Cabrera.

“En un accidente de tránsito muere una persona cada 22 horas, mientras por muerte súbita muere una cada dos horas. Se nos está muriendo alguien al lado a cada rato y la gente no sabe qué hacer. El tema es que el accidente de tránsito tiene prensa, la muerte súbita no tanto, salvo cuando ocurre en el deporte”, se lamentó el especialista.

Aplicación ayuda a ubicar el DEA más cercano

Un elemento clave en la Cadena de Supervivencia es el uso del desfibrilador externo automático (DEA). En tal sentido, la Comisión Honoraria para la Salud Cardiovascular lanzó en 2015 la aplicación para celulares CERCA. Bajo la consigna “Un desfibrilador CERCA puede salvar una vida”, esta herramienta localiza el DEA más próximo y permite a cualquier usuario contribuir a reportar nuevos DEAs para actualizar la base de datos en Uruguay. La solución tecnológica surgió en el marco de un acuerdo con la Universidad de la Empresa (UDE) en el que trabajaron tres alumnos de la Licenciatura en Informática de la Facultad de Ingeniería: Victoria Gamarra, Mathías Robinson y Enrique Sánchez.
El emergencista Marcelo Cabrera contó que hay un proyecto para georreferenciar los DEA. La idea es que tengan un chip, como ocurre con los que funcionan en los ómnibus, que reporte si están activos, si tienen los parches vigentes y cuál es el estado de la batería.
El profesional también dijo que la mayoría de los DEAs están concentrados en las capitales urbanas o en las zonas de mayor circulación de personas, por lo que faltan en las periferias.

Cadena de Supervivencia

1) Reconocimiento del paro cardíaco y pedido de ayuda. Ante pérdida de conocimiento, sacuda a la persona. Pregúntele si se encuentra bien. Si responde, déjelo en la posición en que lo encontró. Si no responde: abra la vía aérea, extienda su cabeza hacia atrás y eleve el mentón. Si respira, colóquelo en posición de respiración. Si no respira o boquea, solicite ayuda y DEA.

2) Iniciar masaje cardíaco externo para ganar tiempo. Coloque sus dos manos en el centro del pecho de la persona. Mantenga los brazos verticales. Presione de forma ininterrumpida con una frecuencia de al menos 100 compresiones por minuto, no más de 120. Comprima el tórax al menos 5 cm, no más de 6 cm y luego permita que retorne a la posición inicial.

3) Aplicar desfibrilación precoz. Encienda el DEA. Pegue los parches en el pecho. Posiciónelos según el dibujo. Asegúrese que nadie toque a la víctima para que el DEA pueda analizar el ritmo. Si indica shock, asegúrese que nadie toque a la víctima, presione el botón destellante y siga las indicaciones verbales del DEA.

4) Emergencia médica avanzada. El llamado al 911 o a la emergencia médica prehospitalaria da como resultado la llegada de personal médico especialmente preparado para seguir con las maniobras necesarias para recuperar al paciente, sea en el lugar de los hechos o llevándolo a un centro médico.

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