Salud

Gurú trajo a Uruguay pócima de la felicidad

Gurubachan Singh Khalza enseñó en un taller cómo cambiar tu vida a través de la respiración.

Foto: Daniel Waksman
Foto: Daniel Waksman

El maestro Gurubachan Singh Khalsa aterrizó en Uruguay la tardecita del 28 de octubre en el marco del 16° tour de "Breathe". Este servicio desinteresado de autosanación brinda a grupos masivos técnicas sencillas de respiración y meditación provenientes del milenario Kundalini Yoga.

Se busca enseñar herramientas que permitan mejorar su calidad de vida, el manejo de emociones y fomentar el desarrollo personal.

En un español con marcado acento anglosajón, el maestro dijo a El País sentirse "muy bendecido en esta tierra preciosa, con gente muy amable y hospitalaria", aunque no escapan a lo que recibe en cada escala que hace con Breathe por el mundo: "todos llegan con rostros sin sonrisas, pero se van del curso felices y tranquilos".

Vacacionar la mente.

El Teatro Artigas de Cardona recibió a más de 300 lugareños el lunes 29 de octubre. Todos los participantes llevaban "una nube negra encima". Así lo percibió Gurubachan. Él lo atribuye a la mente.

Dice que es la culpable de todos los males por ser quien fabrica las "inquietudes, ansiedades, inseguridades y el miedo al futuro" que reinan en el planeta Tierra.

Está convencido de que la solución está al alcance de cualquier mortal. La felicidad y la prosperidad dependen del primer recurso natural que otorga la vida al hombre: la respiración.

"Si es acelerada y superficial la mente se hace una fiesta y vomita toda su negatividad. La forma de reducir este ruido es aprendiendo a respirar", señala el maestro.

Todo consiste en un viaje de 50 centímetros que va de la cabeza al corazón. "La mente es tan negativa que nunca dice la verdad, molesta con oscuridades. Necesitamos un break, o vacaciones de nuestro cerebro", apunta.

Gurubachan no plantea un plan maestro o extraordinario en sus talleres, al revés, enseña que bastan 11 minutos de meditación diaria para que la vida del ser humano cambie de inmediato.

"Estuve con unos pacientes chilenos enfermos de cáncer y después de una sesión de respiración sus caras y su ánimo cambiaron", atestigua.

"La gente busca fuera de sí felicidad, prosperidad y tranquilidad, pero no lo van a encontrar, todo está en su sentido interno. Yo no voy a una automotora a comprar leche. Aquí sucede lo mismo: se procura la paz mental fuera de uno mismo, y todo empieza dentro de tu alma y tu corazón".

De aprendiz a maestro.

Gurubachan Singh Khalsa es oriundo de Estados Unidos y recorre el mundo aplicando las técnicas heredadas y aprendidas como asistente personal de Yogi Bhajan durante 33 años. Este maestro espiritual indio introdujo el Kundalini Yoga en Occidente por 1968, y sembró su filosofía en todos los continentes.

"Tuve la gran bendición de servir su misión. Hay cuatro personas nombradas en el Consejo Nacional de Estados Unidos por su servicio a la humanidad: la Madre Teresa de Calcuta, Martin Luther King, Juan Pablo II y el propio Yogi Bhajan. No tengo palabras. Aprendí todo de él, y también de mi mamá. Ella era una buena católica y decía, sirvan a los demás".

Gurubachan tiene 68 años y conoció el Kundalini Yoga a los 20. Antes no tenía ninguna noción sobre meditación y respiración.

De niño y adolescente era católico, rezar mucho, y hablaba con Dios a través de la oración. A medida que profundizó en la meditación descubrió que esta práctica le permitía "dejar que Dios te conteste y la forma lograrlo es a través de la intuición, ya que siempre dice la verdad y logra vencer el ruido de la mente".

No recuerda exactamente qué sintió en aquella primera clase de yoga pero salió movilizado, y a medida que ahondó en la práctica "algo se abrió dentro de mí".

La esencia de su vida continuó por la misma senda, pero hubo un clic en su percepción de las cosas. "No cambió mi trabajo, mis ganas de compartir, tener una familia o mi propia empresa. Pero sí entendí que podía acceder a cosas dentro de mí mismo después de hacer ese viaje de 50 centímetros".

Medita con sus hijos en su regazo desde que son bebés y les transmitió estas herramientas como prácticas cotidianas.

"Cuando tomás una ducha o te lavás los dientes no es algo espiritual, así que cuando limpiás tu mente para aclararla tampoco lo es. Son enseñanzas que las personas deben integrar a su vida como algo natural".

Este hombre de negocios dice que su economía mejoró desde que adoptó este camino. "Con una mente clara pude tomar mis decisiones a través de la intuición y los resultado fueron diferentes".

En su afán de servicio, dicta los programas "Próspera" y "Excutive Mind" que dan técnicas para conseguir éxito en los negocios.

El reto de continuar la misión de Yogi Bhajan

El nombre real del difunto Yogi Bhajan era Harbhajan Singh. Nació en el seno de una familia de nobles hacendados de la India el 26 de agosto de 1929, y falleció en Estados Unidos 75 años después.

Su primer contacto espiritual estuvo vinculado a la medicina natural ayurvédica, quizá incentivado por su padre doctor. A los 16 años se perfeccionó en la ciencia de Kundalini Yoga en paralelo al secundario, y la práctica de deportes. Se graduó en Economía con honores por la Universidad de Punjab a los 21 años.

Ram Das fue su gurú personal por cuatro años y con él encontró su camino espiritual. Se encargó de pregonar las prácticas de Kundalini Yoga por el mundo, y dijo que estas técnicas son “el manual del creador para la conciencia humana”.

Gurubachan Singh Khalsa fue uno de los tantos que estudió bajo la tutela de Yogi Bhajan. Lo hizo durante 33 años, y hoy difunde su legado, y continúa su misión.

El maestro Gurubachan también imparte el seminario “Breathe” de autonocimiento a cuerpos diplomáticos, políticos, ONGs, policías, centros educativos, y hospitales por distintos países.

Era católico pero hoy profesa la religión Sijs, del norte de la India, “por eso el turbante, la barba y la ropa blanca”, dice. Este año fue invitado por el Papa Francisco a una audiencia en Chile, y resumió el encuentro como “muy bonito”.

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