Salud

El ejercicio ayuda a frenar el Alzheimer

Un estudio realizado por el doctor Raúl Pisabarro demostró que una rutina de entrenamiento ayuda a prevenir el deterioro cognitivo y la pérdida de memoria.

La anciana sufrió un cuadro de deterioro físico y psíquico hasta que falleció. Foto: AFP
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Un estudio realizado por el doctor y profesor de endocrinología, Raúl Pisabarro, demostró que el ejercicio físico en pacientes diagnosticados hace menos de 10 años con diabetes tipo 2 ayuda a prevenir el deterioro cognitivo, la pérdida de memoria, y por ende, la enfermedad de Alzheimer.

La diabetes está signada por una inflamación crónica de baja intensidad, esto bloquea la recepción de insulina, y como consecuencia se deterioran las neuronas, que reciben "menos de su alimento principal, la glucosa", explicó Pisabarro.

En este ensayo clínico, abierto y randomisado se aplicó por 20 semanas un programa de ejercicios controlados a pacientes diabéticos del Sistema Nacional Integrado de Salud (SNIS) mayores de 55 años. Todos ellos eran sedentarios.

La muestra inicial fue de 41 personas y se dividieron en dos grupos homogéneos: los 21 de intervención realizaron la rutina de entrenamiento de acuerdo a la Asociación Americana de Deporte, y a los 20 de control solo se les indicó que caminaran, no se les aplicó el plan.

Cinco de intervención abandonaron durante el proceso, y también uno de control. Así que en total se analizaron 35 casos.

Se extrajo sangre antes y después a todos los involucrados con el fin de medir sus marcadores cognitivos, inflamatorios y metabólicos. Los niveles del grupo de intervención mejoraron en todos los parámetros, mientras que los de control no obtuvieron ningún beneficio.

El trabajo se titula "Programa de ejercicio de 20 semanas mejora marcadores de estatus cognitivo, inflamatorios y metabólicos en pacientes diabéticos tipo 2" y fue aprobado por el Comité de Ética del Hospital de Clínicas.

Será publicado completo en la Revista Médica del Uruguay a fin de año, y el objetivo de su autor es que el SNIS acopie esta investigación para generar espacios de prevención.

Foto: Pixabay
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Aplicación.

Se estima que hay 35 millones de personas en el mundo que padecen la enfermedad de Alzheimer, y que la cifra podría duplicarse en pocas décadas, según datos manifiestos en el estudio del doctor Pisabarro.

El número de pacientes con esta afección es 50.000 a nivel local, de acuerdo a la Asociación Uruguaya de Alzheimer y Similares (Audas).

El de Pisabarro es un estudio de carácter inédito en Uruguay, ya que todos los trabajos existentes son de "cohorte, es decir, de seguimiento en el largo plazo donde el deterioro es casi irreversible".

El plan de ejercicios establecía que el primer mes debían caminar seis veces por semana durante tres cuartos de hora con una intensidad moderada, y los dos minutos finales con intensidad enérgica.

A partir de la cuarta semana se incrementó a cuatro minutos la intensidad enérgica, y continuó aumentando de dos en dos hasta llegar a 10 en la semana 20.

Resultados.

Participaron tres cátedras para desarrollar esta investigación comandada por el doctor Pisabarro: endocrinología, gerontología y deporte.

Se demostró que con un modelo de entrenamiento de 20 semanas es posible "mejorar los valores cognitivos, metabólicos (hemoglobina, glucosa y perfil lipídico) e inflamatorios (ferritina y IL-6)", según el médico.

El grupo de intervención, además, tuvo una disminución del 4% del peso corporal.

Al finalizar el estudio, se recomendó a los pacientes que continuaran con el plan y la mayoría lo aceptó. Pisabarro asegura que si el programa se repite dos veces al año el resultado será más eficaz.

"En una población de riesgo el ejercicio es un arma poderosa, y pudimos demostrar que con un plan corto, bien diseñado, fácil de aplicar y con un gasto mínimo es posible mejorar la calidad de vida y prevenir el deterioro cognitiva habitual de estos pacientes", apunta el doctor.

Requisitos para entrar en la lista de Pisabarro

El trabajo se desarrolló en Mercedes "porque estaban dadas las condiciones", apunta Raúl Pisabarro. Un grupo de enfermeras de esa ciudad acompañó a los pacientes en las caminatas diarias para controlarles la presión arterial, el pulso y los valores de glicemia. Solo 41 de los 168 pacientes diabéticos tipo 2 reclutados cumplieron con los criterios de inclusión: ser mayores de 55 años, sedentarios, haber sido diagnosticados 10 años atrás o menos, y estar bajo tratamiento farmacológico oral. Era excluyente el tabaquismo, alcoholismo, y ser insulinodependiente "porque requieren un tratamiento más complejo".

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