SALUD 

Dormir bien la noche anterior ayuda a que las vacunas contra la COVID-19 surtan efecto

Descansar en tiempo y forma la noche previa mejora los resultados de la vacunación porque incide tanto en la inmunidad primaria como secundaria de la persona. 

sueño
La cantidad de horas va a depender de cada persona, así como las condiciones. 

"Ir a vacunarse bien dormidos”, una recomendación que hasta el momento hemos escuchado poco y es clave para que el efecto de las vacunas sea el mejor posible. De las vacunas contra la COVID-19 y de cualquier vacuna.

¿Por qué? Porque la calidad del sueño depende de muchas cosas, pero una de ellas es el funcionamiento de la melatonina, la hormona que regula el ciclo sueño-vigilia.

“La melatonina organiza que todo el organismo se ponga en un modo sueño, hace que el sueño pase por todas las etapas y tenga la profundidad adecuada. Además, de alguna manera racionaliza la inmunidad”, explicó la doctora Marisa Pedemonte, médica con doctorado en neurociencia y especializada en medicina del sueño.

La especialista detalló que esta hormona mejora tanto la inmunidad primaria, que es la que combate la entrada de microorganismos al cuerpo, como la inmunidad secundaria o adquirida, que son las vacunas.

Pedemonte señaló que existen diversos estudios que documentan que la falta de sueño y la privación de sueño están incidiendo en la baja producción de anticuerpos.

“Eso se ve en la vida cotidiana, cuando las personas que duermen peor tienen más propensión a infecciones respiratorias, bacterianas y virales. El proceso de curación demora mucho más. Todo el mundo sabe que cuando duerme peor está peor de salud también”, indicó.

También hay estudios que muestran que cuando se vacunaron personas privadas de sueño la noche anterior, desarrollaron menos anticuerpos que aquellos que durmieron bien.

Así como también hay otros estudios que dicen que la melatonina actúa como coadyuvante en el tratamiento de corticoides que se aplica a las personas enfermas de COVID-19.

“Reduce muchos los síntomas de la enfermedad porque aplaca ese problema que genera la COVID que es un descontrol inmunitario. Este hace que la reacción inflamatoria sea muy desmedida y aparezca una sintomatología tan florida que lleva a todos los trastornos respiratorios”, describió Pedemonte.

Si el tratamiento de corticoides se acompaña con melatonina se reduce mucho la expresión sintomática del paciente y su permanencia en el CTI.

vacunas
Las vacunas son una inmunidad secundaria que el sueño contribuye a hacer más efectiva.

Tener un buen sueño.

“Cada uno sabe las costumbres que tiene y las que le perjudican el sueño”, manifestó Pedemonte a la hora de aconsejar qué hacer y qué no hacer en las tres horas previas a irse a dormir, que son las horas que hay que cuidar para lograr un buen descanso.

Entre las recomendaciones están no quedarse despierto hasta altas horas mirando una serie o leyendo un libro, no hacer “cosas locas”, no estresarse demasiado, no tomar mucho alcohol, no hacer gimnasia aeróbica porque aumenta la adrenalina y la alerta en la noche, desvincularse de todos los problemas, dejar de trabajar temprano y empezar a relajarse física y mentalmente.

“El sueño no es una perilla que uno prende y apaga el cerebro. Es de todo el organismo y hay muchas hormonas involucradas en que todo el proceso sea el adecuado. Todas las cosas hormonales son lentas, son de horas; necesitan su tiempo para poder dormir de forma profunda y adecuada. Es totalmente distinto de una reacción neuronal que es una reacción de segundos”, explicó la especialista.

En tal sentido, la cantidad de horas necesarias para el buen descanso también depende de cada persona.

“Cuando uno habla de las siete u ocho horas de sueño se refiere a la gran mayoría de la población adulta joven, pero hay gente a la que le alcanza con seis horas y hay otra que necesita nueve. O sea, la idea es que la persona no tenga que ponerse un despertador temprano o que trasnoche”, apuntó en diálogo con El País.

En lo que a vacunas refiere, hay que saber que lo que se duerma la noche anterior va a incidir incluso si nos inoculamos al terminar el día. “La pila se carga en la noche para el resto del día, hay como 16 horas de garantía de que todo va a estar muy bien en el correr del día”, aclaró.

Pedemonte destacó que en un momento en que las vacunas están tan en tela de juicio, se habla mucho de ellas y no se habla de la otra parte, que somos nosotros, los que tenemos que generar los anticuerpos de las vacunas. “Son cosas muy útiles y muy accesibles que simplemente hay que aplicarlas”, concluyó.

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