MUERTAS NO SUEÑAN - ESPECIAL VIOLENCIA DE GÉNERO

Dos días, dos mujeres muertas muertas

Eva Reyes y Mónica Señorini fueron asesinadas por sus parejas; van dos víctimas más que el año pasado.

Foto: Archivo
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Fue cuestión de un día para que las cifras subieran de a dos. Una el 11. La otra el 12. Una en Cerro Largo. La otra en Montevideo. Una en el barrio Collazo. La otra en Ciudad Vieja. El viernes 11 de mayo, Javier Cuello, 45 años, mató de tres disparos a su esposa, Eva Reyes, de 44. Un día después, el sábado 12, Mónica Rosario Señorini, 52 años, fue asesinada por su esposo, 59, de un disparo. Un día. Dos mujeres muertas y ya van 14 solo en lo que va de 2018, dos víctimas más de las que hubo el año pasado hasta mayo.

Eva.

Callada, incluso tímida, pero muy cálida. Así describen amigos y vecinos a Eva Reyes, asesinada el pasado 11. Ruth de Farías la conocía desde niña. Cuenta que Eva fue criada por su abuela y que de pequeña forjó esa personalidad callada y respetuosa que conservó de adulta. "No le gustaban los bailes, solo le importaba la familia. Disfrutaba de estar con las hijas y el marido, pero el 27 de abril me escribió que se separó y que necesitaba urgente trabajar".

En este último punto coinciden varios allegados: desde su separación, dos meses antes de que la mataran, su principal preocupación era ganarse el sustento. "El gran problema de ella era económico, quería trabajar en lo que fuera", dice Alexander Aleman, el vecino que le alquilaba la vivienda en la que vivía tras la ruptura. Incluso, días antes del femicidio le comunicó que no le podía pagar más y que quería entregar la casa. Alexander le dijo que se quedara igual.

En el barrio Collazo de Melo, donde Eva y su marido se instalaron de jóvenes, la noticia sorprendió. Habían empezado prácticamente de la nada. Comenzaron con la venta de cuerdas, herramientas y objetos de barraca. El barrio todo comenzó a acercarse y el negocio a crecer. "Ella era una hermosa mujer, buena persona, si los clientes no tenían plata, nunca se iban con las manos vacías, siempre se llevaban lo que necesitaban, era muy solidaria", recuerda Nélida Correa, vecina y clienta.

Mónica.

Tenía 52 años y hacía seis que estaba en pareja con su asesino. También, hacía un año que vivían juntos en la casa de Mónica, en Ciudad Vieja, Montevideo. Mónica tenía dos hijos y un hermano que iban a visitarla con frecuencia. Tenía, también un esposo que la agredía, psicológica y físicamente. No lo quiso denunciar. Él la tenía amenazada de muerte, a ella y a sus hijos. Y Mónica tenía miedo.

El 11 de mayo, tras discutir, su esposo se fue de la casa. Al otro día volvió. A las cuatro de la tarde agarró un revólver calibre 44 y disparó en dirección a su esposa. La bala ingresó por la axila izquierda. Llamó a la Policía y a la emergencia. Mónica murió en el acto. Cuando su pareja fue detenido, tenía olor a alcohol en la boca. Luego diría que estaba limpiando el arma cuando el disparo "se le escapó", y que nunca había discutido con su esposa. Su versión era contradictoria y no coincidía con la de los vecinos y familiares. Por lo pronto, la fiscal Sabrina Flores le dio 180 días de prisión preventiva. Mientras tanto, Mónica ya no está.

INFORMACIÓN ÚTIL

VIOLENCIA DOMÉSTICA

Línea para asistencia a víctimas de violencia doméstica:

Desde una línea fija 08004141
Desde celulares *4141

El servicio es gratuito, confidencial y anónimo y la llamada no queda registrada en la factura. En función de la situación y la demanda planteada se deriva a la persona a servicios y recursos públicos o privados especializados.
Horarios: Lunes a viernes de 8:00 a 24:00hs , sábados y domingos de 8:00 a 20:00hs.

¿Qué hacer ante una situación de violencia? (Red Uruguaya de violencia doméstica)

• Hablalo con personas de tu confianza: familiares, amigas/os, vecinas/os.
• Si decidís hacer una denuncia policial buscá antes el asesoramiento y apoyo de los servicios especializados en violencia doméstica que te dan el Estado y las organizaciones civiles.
• Irte de tu casa porque te maltratan no es abandono de hogar. Si decidís hacerlo dejá una constancia en la Seccional Policial.
• Si estás lastimado, recurrí a cualquier centro asistencial, policlínica o emergencia móvil y pedí un certificado por las lesiones constatadas.
• Evitá estar solo cuando percibas que pueden agredirte.
• Alertá a alguna vecina/o para que pueda ayudarte. Dejá alguna ventana abierta y la puerta sin llave.
• Si el agresor ya no vive en tu casa, no le abras la puerta y si insiste llamá al 911.
• Cuando visite a tus hijos/as evitar estar solo
• Cambiar las rutinas si te persiguen.
• Pedí que te acompañen al salir del trabajo, fijate si el agresor se encuentra en las cercanías para evitarlo y/o llamar a la policía.

Vea el especial Muertas no sueñan

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