Los efectos nocivos de la exposición pueden evitarse con prevención

Cuidado con el sol

El verano invita a lagartear al sol, pero es sabido que exponerse mucho a los rayos del astro rey puede provocar lesiones e incluso cáncer de piel. A la hora de bajar a la playa, ir a la piscina o salir a caminar al borde del mar, son necesarios algunos cuidados. En esta nota, compartimos algunos consejos para que el sol no dañe.

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cabello

"En Uruguay más de una persona fallece semanalmente por esta causa", puntualizó Cyntia de los Santos Eredes, médica dermatóloga y una de las directoras del Centro de Tratamiento Dermatológico (CTD).

Envejecimiento de la piel, pérdida de elasticidad y aparición de manchas, son algunas secuelas de exponerse al sol. "Vale recordar que el daño solar es acumulativo, por eso es tan importante comenzar a cuidar nuestra piel desde que somos niños", recordó la doctora.

"El mayor porcentaje de rayos ultravioletas se recibe antes de los 20 años y la exposición al sol es el principal factor de riesgo, sentenció la profesional.

Cuidados imprescindibles.

La clave para proteger la piel está en hacer de las medidas preventivas un hábito.

Una de las primeras cuestiones es tomar como regla que entre las 11 y las 17 horas nadie debería exponerse al sol. Si en vacaciones se amanece tarde, salir rumbo a la arena cuando se termina de desayunar no es una opción saludable.

De los Santos recordó además que los niños menores de seis meses de edad no deben exponerse directamente a los rayos solares y los adultos mayores solo a las horas "apropiadas". Personas de ambas edades requieren cuidados especiales porque tienen la piel muy fina y, por lo tanto, más sensible.

"La sugerencia para todos es usar protector cada vez que vayamos a estar expuestos al sol y no solamente cuando se va a la playa", indicó De los Santos. Salir a caminar, practicar deportes al aire libre o trabajar al aire libre, son algunos ejemplos de que se debe usar protección aunque no se esté al borde del agua.

Las pantallas solares y protectores deben aplicarse también durante los días nublados, como dice la canción: aunque no lo veamos, el sol siempre está. El protector solar deber tener filtro UVA y UBV mayor a 30. La aplicación del producto es importante: se hace antes de exponerse al sol y debe repetirse cada dos o tres horas.

Otra constante —en cuanto a medidas preventivas— debería ser buscar lugares con sombra, usar gorro, lentes con protección UV, ropa de color oscuro y pantalla solar.

A la hora de elegir con qué proteger la cabeza, los más recomendables son los sombreros de ala ancha. La sombrilla es un artículo que no debe faltar en la arena (no debe ser de las que trasluce la luz porque carece de protección).

Durante la estadía al sol es importante tomar mucho líquido para mantener la piel hidratada y, de tanto en tanto, es bueno meterse al agua (a la salida nuevamente hay que pasarse filtro solar).

Los cuidados deben extenderse luego de la exposición al sol. Tras la ducha, es aconsejable utilizar cremas hidratantes y geles postsolares. "La piel deshidratada es más propensa a sufrir", puntualizó la dermatóloga.

De cuidado.

Especial atención deben tener las personas que ya saben que cuando toman sol se quedan con la piel colorada y no se broncean. La recomendación de cuidado también vale para quienes tienen múltiples lunares en el cuerpo (deben controlarse) o familiares que han padecido un melanoma, el cáncer más agresivo de piel.

Para evitar males mayores, como quemaduras o cáncer de piel, la recomendación médica es tomar los recaudos necesarios para que el sol no sea nocivo.

Ante cualquier mancha o lesión nueva, es importante consultar al dermatólogo. "Gran parte de las enfermedades pueden curarse si se hace un diagnóstico precoz", sostuvo De los Santos y remarcó que lo ideal es hacerse un chequeo de piel, al menos, una vez por año.

Qué hacer.

Antes. Al exponerse a los rayos solares hay que tomar recaudos. El protector debe pasarse antes de pisar la arena y no cuando ya se está al sol.

Durante. Gorro o sombrero con ala ancha, lentes con protección UV, ropa oscura y sombrilla son fundamen- tales. Mojarse e hidratarse son mandamientos.

Después. Tras exponerse al sol, el cuidado de la piel es importante. Vale usar cremas hidratantes y geles postsolares.

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