Tecnología

Los cazadores de errores informáticos

Cada vez hay más uruguayos que eligen el “testing” como medio alternativo de vida.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Se trata de uno de los sectores más demandados, según un informe del Ministerio de Trabajo.

Es posible que un software no falle? No. Pero para disminuir al mínimo el riesgo de que esto ocurra están los testers. Se trata de una profesión pujante en la industria informática, que muchos eligen como trabajo complementario y otros como trampolín para crecer en el sector.

Cuando un usuario navega en Facebook, juega al FIFA o mira películas en Netflix, no se imagina la cantidad de personas que han trabajado para que pueda hacerlo sin problemas. Para evitar que surjan molestias con estos productos, los testers someten al programa a distintas situaciones cotidianas para evitar que aparezcan los mensajes de "error" que irritan a más de uno.

Ejemplo: para que una aplicación como WhatsApp pudiera estar disponible, el tester tuvo que verificar que funcionara en todos las marcas y modelos de todos los teléfonos inteligentes.

Se trata de un rubro dentro de la tecnología de la información en franco crecimiento. A tal punto, que el Ministerio de Trabajo habla de que será el empleo más demandado de este sector en los próximos cinco años, según un informe citado por Cromo.

Aumenta el interés por trabajar en este rubro y aumenta el interés por capacitar. El jueves pasado, se graduaron más de 80 estudiantes en el curso de tester de Software, que realiza desde 2011 el Centro de Ensayos de Software y el Instituto Nacional de Empleo y Formación Profesional (Inefop). En el curso, que duró siete meses y fue ofrecido de manera total por Internet, enseñaron cómo testear y cómo informar sobre los errores.

"Cuando le tenés que comunicar a alguien que se equivocó lo debés hacer de buena forma para que no se enoje y pueda arreglarlo", señaló a El País Mónica Wodzislawski, gerente de capacitación del centro.

Varios de los alumnos graduados eran del último año de bachillerato, tanto de liceos públicos como de UTU. Según Wodzislawski, que tantos jóvenes hayan hecho el curso contribuye a que, una vez que terminan el liceo, "puedan encontrar un trabajo de buena calidad".

¿Dos trabajos?

Muchas personas que se dedican a esta actividad tienen pensado en tomarlo como un empleo secundario.

Guillermo Reboledo, de 31 años, es uno de ellos. Es biólogo y hace poco tiempo terminó un postgrado en Biología molecular y celular. Obtuvo el diploma de Tester de software y ahora piensa en generar nuevos ingresos con esta actividad. "Es una posibilidad de salida laboral. La idea es hacer las dos cosas", comentó.

Victoria Moller tiene 18 años y acaba de terminar el bachillerato. Mientras iba al liceo, estudiaba testing en el Centro de Ensayos de Software. Una semana después de que terminó las clases, le ofrecieron hacer una pasantía en la Agencia Nacional de Innovación e Investigación (ANII). Aceptó enseguida. Si bien le gustaría estudiar Física y Astronomía, le interesa ver cómo le va en esta pasantía para, eventualmente, seguir en el rubro.

Pero no solo están los que lo quieren como un trabajo adicional. Danilo Moreira, de 26 años, trabaja como tester en Globant, una de las empresas más importantes que brinda soluciones en tecnología en diferentes partes del mundo. Hace más de cinco años se dedica a esta actividad y ve al sector como un trampolín para llegar a otros sectores del rubro. "Me gusta el testing, pero quisiera ingresar en diseño", comenta.

"Cada vez son más las personas que se vuelcan al testing", puntualizó la gerenta del curso. Este creciente interés también está dado porque hay cada vez más "nativos digitales": personas que nacen con la tecnología y encuentran en el área un lugar donde desarrollarse y aplicar sus conocimientos.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados