DE VIAJE

"Vamos bien": la aventura de dos uruguayos que recorren América del Sur en una kombi

Carla y Leonardo son dos uruguayos que dejaron su rutina y se lanzaron a recorrer América del Sur en una kombi turquesa de 1981.

Carla y Leonardo. Foto: Vamos bien
Carla y Leonardo. Foto: Vamos bien

Carla Migliarini y Leonardo Espinola dicen que para que un sueño se cumpla solo hace falta una cosa: confianza. En enero de este año, después de muchos planes, de nervios, de imaginarse cómo sería, se lanzaron a la aventura y emprendieron viaje por América del Sur con su gran compañera, una kombi turquesa de 1981.

Salieron de Montevideo y pasaron los primeros días en Colonia. Y como ocurrirá en cada ciudad que se mencione en esta nota y seguramente hasta su vuelta, sea cuando sea, allí hicieron amigos que compartieron mates, comidas y los invitaron a quedarse una noche en su casa. Luego, siguieron su ruta hacia Argentina.

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El cielo por acá sigue nublado, con algún chaparrón que otro pero entre escarabajos y kombis se la pasa bien, muy bien. Al llegar a Tres Arroyos, nos dirigimos hacia la municipalidad en busca de un plano, algo que siempre hacemos cuando llegamos a un nuevo lugar. También empezamos a averiguar para dar con EL mecánico de kombis de esta ciudad. - ahh si, hay uno muy conocido acá, tiene un cementerio de kombis y fuscas. Roberto se llama. Plano en mano, nombre del señor y hasta su direccion. En mameluco y con las manos de un trabajador de los motores, salió Roberto y no nos dejó ni terminar de explicar a que veníamos que ya estaba metiendo mano. También nos ofreció su patio para estacionar y pasar la noche. 8:00 de la mañana del día siguiente, su hijo, quien también se dedica al negocio familiar, nos llevó a conseguir los repuestos que necesitábamos y unas horas más tarde, nos despedíamos de este par de genios de los vehículos VW. A quienes tengan kombi, vayan a tener, viajen o vayan a viajar y estén o pasen por 3 Arroyos, lo de Roberto es una parada casi que obligada. Nos sentimos más seguros, más tranquilos y estamos más manija que nunca para encarar los muuuchos kilómetros que nos quedan hasta el Sur, a donde ya queremos estar. . . . . . . mbi#kombilife#combivw#travel#viajeros #latinoamerica#camperhomes#motorhomes#vanlifers#livinginavan#viajar#vwcombi#uruguaynatural#kombifans#kombilovers#camperizacion#couplegoals#kombidiaries#tinyhouses#livinginacombi#viajando#furgo#combilovers#homeiswhereyouparkit#realvanlifers#camperhomes#houseonwheels#vanlifemovement

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Ellos también dicen que una gran meta debería asustar un poco y emocionar mucho. Exactamente eso fue lo que les pasó: con el mismo entusiasmo con que un niño imagina naves espaciales o dragones, Carla y Leonardo, de 30 y 39 años, comenzaron a darle forma a este sueño.
Algunas de las las ciudades argentinas que ya visitaron son Gualeguaychú, Necochea, Quequén, Tres Arroyos, Monte Hermoso, Viedma.

¿De dónde viene el "Vamos bien"?

Se pusieron de novios hace cuatro años y hace uno que se casaron. Antes de comenzar a soñar esta aventura, ella trabajaba como profesora de inglés y él en la construcción. “Llegó un momento en el que sentimos que la vida no pasaba únicamente por trabajar para conseguir ciertas metas o bienes materiales”, dijo Carla a El País.

Fue cuando estaban organizando su casamiento ella propuso reducir los gastos de la fiesta a la mitad y con lo que ahorraban comprar una Kombi Volkswagen para salir a recorrer América Latina. “Leo dijo que él se prendía a lo que fuera y entonces el pacto ya estaba cerrado”, agregó.
El “Vamos bien” que le da nombre a este proyecto tiene su historia: Carla explicó que “surge de un momento en el que, ya habiendo pasado seis meses de la compra de la kombi y de haber empezado a camperizarla, se nos prendió fuego el motor. Eso pasó por el pésimo trabajo de dos mecánicos que básicamente nos estafaron quedándose con nuestros ahorros”.

Cuando sucedió eso se vieron movidos a estar presente en las redes sociales (Facebook e Instagram), a darle un nombre y un sentido al proyecto para seguir adelante.

El nombre “Vamos Bien” surge irónicamente: “Íbamos mal, pero con la intención puesta en darle un impulso de positivismo a la situación porque sabíamos que sólo así lo íbamos a sacar adelante. Además, es una frase que siempre usábamos en las charlas cotidianas cuando evaluábamos si algo que decidíamos iba bien o mal. Y terminábamos con la conclusión de íbamos bien”.

Una ruta trazada "muy a grandes rasgos".

La preparación llevó dos años en los que pensaron en todos los detalles y convirtieron su vehículo en un hogar. Por diferentes motivos, sobre todo por problemas con la kombi, debieron postergar la salida en varias oportunidades. Finalmente llegó el día en que partieron: el 2 de enero.

Carla y Leonardo tienen una ruta marcada “a muy grandes rasgos”. Ella sostuvo que les gusta “ir armando el trayecto según las recomendaciones de la gente, por lo que el viaje tiene mucho de improvisado. Hoy estamos en un lugar, mañana no sabemos. Siempre manteniendo la idea original de recorrer el contorno de América del Sur”.

A pesar de los problemas mecánicos previos a la salida, en el camino hasta el momento no tuvieron que enfrentarse a más que “alguna que otra cosita sencilla de solucionar. La kombi viene respondiendo fenomenalmente”, contaron.

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Chau Chau Gualeguaychú! Una ciudad vibrante, de sonrisas y lindisimos parques que nos vieron dormir , hasta con las puertas abiertas de par en par por el calor. Nos supimos bañar en sus aguas y cruzar a pie sus muchas calles, pero lo que como siempre nos llevamos, es la gente. Como para no perder la costumbre, entrando a la ciudad el vidrio del foco delantero decidió simplemente saltar al vacío y estallar en mil pedacitos. Pero para los que todavía no creen en que el Universo todo lo hace y deshace, 20 minutos antes el pistero de una estación nos ofreció amablemente , porque si, el número de @rodandomomentos , un amigo con combi en Gualeguaychú. Resultó ser que Cesar, tenía un vidrio de farol delantero, y resultó también tener tremenda onda y darnos una mano. Vendimos marca libros en la costanera y conocimos a Facundo , un viajero que compartió la tarde con nosotros y que nos regaló su sonrisa y alegría. También nos puso a prueba, ya que la vida en kombi tiene de hermoso lo que lo tiene en desafíos a nivel personal, pero eso ya es otra historia... Parando a almorzar en el frente de una casita q nos gusto, paso sonriente también @pedrozamirko , un chico que lleva el viaje en el corazón y que solito se presentó para comentarnos que estaba a las órdenes y que su viejo era mecánico con taller en la ciudad. Háblanos de casualidades, cuando al otro día la combi empezó a hacer un ruido y un andar raro, y terminamos conociendo entonces a Horacio, papa de @pedrozamirko en su taller. Enorme fue el placer de otra vez, una vez más recibir la mano desinteresada. Su oído nos salvó de un posible desastre en el motor, y ya solucionado , nos llevamos a él y a todo Gualeguaychú en el ❤️. Ahora en ruta, a donde el destino quiera.. . . . . . #combi#kombilife#combivw#travel#viajeros #latinoamerica#camperhomes#motorhomes#vanlifers#livinginavan#viajar#vwcombi#uruguaynatural#kombifans#kombilovers#camperizacion#couplegoals#kombidiaries#tinyhouses#livinginacombi#viajando#furgo#combilovers

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Carla opinó que un viaje así “te mueve muchas cosas a nivel interno”, que hace salir “lo lindo, pero también lo feo”. Dijo que hay días “hermosos en los que todo fluye acorde a la intención de uno y días más difíciles”.

Entre las cosas más lindas que han vivido hasta ahora, mencionan los cielos estrellados, las puestas de sol, el abrazo de alguien al pasar, una invitación a cenar y las miradas emocionadas de mucha gente que se cruzan por el camino. Lo bueno, también, es la sensación de “no saber qué día es ni la hora, la libertad que te da eso es de lo más lindo que nos viene regalando este viaje”. En cuanto a lo más difícil, a veces les resulta complicada la adaptación al espacio reducido y la pérdida de comodidades. “Pero las cosas toman otro valor, así que está bien”, sostuvo Carla.

"Las personas que menos tienen, las más humildes, han sido las más generosas”.

Una de las mejores cosas de un viaje de este tipo, señalaron, es descubrir que “el mundo está lleno de gente solidaria y generosa. Salvo en las grandes ciudades, donde en general las personas están más encerradas en sí mismas, siempre aparece alguien en el momento justo para dar una mano y hasta abrirte las puertas de su casa, incluso cuando lo que tiene para dar es menos de lo que uno trae. Las personas que menos tienen, las más humildes, han sido las más generosas”.

Leonardo contó que ninguno de los dos sabe de mecánica y que “van aprendiendo en el camino. Pero vamos bien”, dijo entre risas. Igualmente han aprendido cosas básicas como regular válvulas y cambiar correas.
El que maneja desde siempre de los dos, es él. Carla sacó la libreta hace poco y aprovecha a conducir cuando la ruta está tranquila.

Esta pareja de viajeros contó que la gente suele acercarse mucho a conversar y que siempre se encuentran con alguien que ve su propio sueño reflejado en esto que ellos están haciendo. A veces, además, se cruzan con otras personas que están haciendo viajes similares y así van naciendo amistades. “Por ahí son personas que ves solo un rato o unos días, pero todo se magnifica y los gestos de compañerismo o amistad abundan. Es inevitable sentir que vas haciendo amigos en el camino”, sostuvo Carla.
En la kombi llevan más que nada alimentos no perecederos y las frutas y verduras las van comprando en el lugar que los encuentre. “Como Leo es el que maneja más, yo cocino la mayoría de las veces. También nos ha pasado de recibir comida de gente que te encuentra y te la regala. Cajas con paquetes de harina y fideos, locales que por una foto de la kombi te regalan un almuerzo y hasta personas que de la nada te caen con un pollo y papas fritas”, sostuvo.

Más allá de las invitaciones y regalos, tratan de cocinar siempre para mantener la economía.

En un par de meses ya no hará calor y el invierno los encontrará, si la ruta sigue como más o menos la prevén, en el Sur de Argentina. “Trajimos frazadas, acolchados de pluma, bolsas de agua caliente, y mucho abrigo, como por ejemplo unas medias que nos tejió mi mamá. La kombi está aislada pensando también en el frío”, contó Carla.

No tienen ahorros y viven el día a día: hacen artesanías sobre la marcha y las venden en ferias o plazas. Entre otras cosas, crean mandalas con cd´s reciclados, muñecos “quitapenas” (hechas de tela y lana), llaveros. “Por ahora nos va bastante bien y podemos hacer para la comida y llenar el tanque para movernos”, dijeron.

De los lugares que llevan recorridos recomiendan: Blancarena (Colonia) y Las Cañas (Fray Bentos) en Uruguay, y San Antonio de Areco,Tandil, Pehuencó y San Antonio Este, en Argentina.

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