ESTADÍSTICAS

Analizan sobremortalidad de hombres jóvenes en el país

Experto calculó los Años Potenciales de Vida Perdidos por causas externas de muerte: siniestros de tránsito, suicidios y homicidios

accidente de tránsito
Los siniestros de tránsito son una de las causas externas de muerte más frecuentes

La esperanza de vida al nacer en Uruguay es de 77,7 años. Sin embargo, ese es un promedio que no refleja algunas tragedias nacionales: las causas externas de muerte. Estas “tienen un perfil masculino y joven”, dijo Gonzalo De Armas, docente e investigador del Instituto de Estadística de la Facultad de Ciencias Económicas y de Administración de la Universidad de la República (Udelar) quien ha calculado los Años Potenciales de Vida Perdidos (APVP) para los siniestros de tránsito, los suicidios y los homicidios.

Los APVP son los años que debería vivir una persona si su vida no se hubiera truncado de forma abrupta. No solo es el tiempo que tendría por delante junto a sus seres queridos, sino el tiempo productivo y de aporte económico a la sociedad. Es una cifra que puede ser usada en demandas por negligencia, dado que se calcula, por ejemplo, los años que hubiera trabajado la persona y la pérdida de ingresos en caso de que fuera la única que aportaba al hogar.

¿Pero no se mueren más uruguayos, por ejemplo, por cáncer, que por siniestros de tránsito? Si, alrededor de 8.000 personas mueren cada año por cáncer. Y en 2020 murieron 391 personas en la calle (una cifra 7,3% menor a la del año anterior, según datos de la Unidad Nacional de Seguridad Vial) y 718 por suicidios (según el Ministerio de Salud Pública). Pero, en general, son edades diferentes. “Los APVP son un buen indicador para detectar las muertes prematuras”, afirmó De Armas.

Al comparar siniestros de tránsito, homicidios y suicidios para ambos sexos, el docente e investigador analizó que pesa “el comportamiento” de los hombres, ya sea porque son más imprudentes en el tránsito o porque están más involucrados en la criminalidad. “Hay una sobremortalidad en hombres jóvenes que se da en todos los países”, apuntó. Mientras que las mujeres apenas superan los 5.000 APVP, los hombres alcanzan valores cuatro veces mayores en sus principales causas externas de muerte.

El experto agregó en diálogo con El País: “Los siniestros de tránsito y los suicidios se alternan en el primer y segundo lugar. Que estén a la par llama mucho la atención”. En tercer lugar, se encuentran las caídas accidentales, con excepción del rango de edades de 10 a 24 años, donde la tercera causa externa de muerte son los homicidios.

Comparación con enfermedades no transmisibles.

Las enfermedades no transmisibles tienen a tener más prevalencia a medida que las personas tienen una vida más larga. Esto es esperable, a juicio de De Armas, puesto que ciertos padecimientos son característicos de la población envejecida.

En esta categoría, las neoplasias malignas (o tumores) son las que producen más APVP: 1.306 APVP cada 100 mil habitantes. Le siguen el cáncer de mama (276), enfermedades cerebrovasculares (240), cáncer de tráquea, bronquios y pulmón (237), isquemia cardíaca (229), cáncer de colon y recto (103), cáncer cérvico-uterino (98), enfermedades crónicas de en vías respiratorias bajas (82), cáncer de estómago (67) y diabetes mellitus (63).
Las cifras ni se comparan con los APVP de las causas externas. Por ejemplo, solo en 2018, último año analizado por De Armas, el total de APVP por siniestros de tránsito alcanzó los 20.931.

Y comentó a El País: “Las enfermedades no transmisibles tienden a tener más prevalencia a medida que las personas tienen una vida más larga. A su vez, un funcionamiento más deficiente del sistema inmune de la persona también genera una fuerte concentración de fallecimientos en edades avanzadas. Las causas externas, por otra parte, se caracterizan por tener un impacto más fuerte entre los jóvenes y, en particular, en hombres jóvenes”.

Al estudiar específicamente los siniestros de tránsito como causa de fallecimiento, De Armas encontró diferencias en la tendencia central de las edades de muerte.

Mientras que la edad mediana de muerte de las personas que conducían motocicletas se ubica, en general, por debajo de los 30 años, en los peatones se observa que la edad mediana de muerte supera los 60 años. Esto se debe a que las personas mayores tienen menos movilidad y menor tiempo de respuestas ante situaciones imprevistas.

Al cuantificar los APVP, la cantidad en hombres es muy superior a la de las mujeres: tres veces más. En hombres predominan las muertes en motos, provocando estas más del doble de APVP que autos y camionetas. En cambio, para las mujeres, el primer lugar es ocupado por autos y camionetas.

“Si yo quisiera hacer políticas públicas para bajar la mortalidad y los APVP apuntaría, primero, a la prevención”, comentó De Armas. En este sentido, campañas para el uso del casco y tolerancia cero al alcohol, mejoras en infraestructuras viales, priorización para peatones y ciclistas, entre otros elementos de seguridad se hacen imprescindibles. Y añadió: “En el 98% de los casos hay una causa de negligencia; no son (muertes) accidentales”.

Suicidio en los jóvenes
En 2020 ocurrieron 718 por suicidios en el país.

Los homicidios tienen un fuerte impacto en los jóvenes. De acuerdo con De Armas, la tasa de APVP comienza a decrecer con la edad adulta, con picos esporádicos en los adultos mayores.

Respecto a los feminicidios, el investigador hizo esta salvedad: “Afortunadamente, no hemos llegado a los guarismos que tiene el suicidio en personas mayores o que tiene el homicidio en personas jóvenes por el famoso ajuste de cuentas”.

El suicidio, que presenta tasas menores en jóvenes, crece en la edad adulta y se vuelve la causa dominante en adultos mayores.

Varios autores señalan que para prevenir el suicidio se deben crear ambientes protectores, fomentar la conexión con la comunidad, enseñar destrezas de superación y de resolución de problemas, identificar personas en riesgo, entre otras medidas.

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