Un distribuidor automático, una tarjeta electrónica, un retiro: una operación simple realizada por muchos a diario. Pero en este caso, en un bar de Washington, se retiran... copas de vino. Es el primer dispensador de la capital estadounidense y existen muy pocos en todo el país: se trata de "Ceviche", un bar de vinos dotado de tres distribuidores automáticos creado por la sociedad italiana Enomatic. La oferta incluye una gama completa de vinos provenientes de Sudamérica: Zolo, cabernet sauvignon de Argentina, o Almaviva de Chile.
Para degustarlos alcanza con comprar una tarjeta y acreditarle el monto deseado. Algo muy práctico para Lana, clienta habitual seducida por la idea. "Para mí, lo más importante es que está en el barrio", indica, al insertar su tarjeta en uno de los distribuidores. Los clientes se han mostrado muy satisfechos con la idea.