Esta noche, Andrés Calamaro se presenta en el Estadio Charrúa, luego de diez años de su último recital en Montevideo.
El espectáculo comienza a las 21 horas. Las localidades iban desde $ 300 a $750 y el estadio tiene una capacidad para 20 mil personas.
Luego del arranque de gira en Uruguay, el artista se presentará en Mendoza el jueves 13, para continuar en Neuquén el domingo 16 de marzo. El público de Tucumán contará con su presencia el miércoles 19 y el rosarino el sábado 22 de marzo, donde culmina esta gira binacional.
El plato principal de estas presentaciones será difundir el nuevo disco La lengua popular (2007), que contiene una docena de canciones, entre las que están Carnaval de Brasil, Mi Gin Tonic, La espuma de las orillas, Comedor piquetero, Sexy & Barrigón, De orgullo y de miedo y La mitad del amor.
Pese a que cada una de las canciones de este disco transita por melodías y temas muy personales, el conjunto del nuevo material puede ser entendido como un rompecabezas, donde cada música tiene su lugar. Consisten en una docena de climas aparentemente íntimos aunque también de dimensiones universales.
Producido por Cachorro López, La lengua popular ha sido elogiado por su fino arte de composición y por su graciosa y audaz exploración del lado más oscuro del músico, pero también por sus amorosas exploraciones del lado luminoso del corazón. En suma, el disco es una nueva prueba de que el pop sabe tomar rumbos novedosos.
"Vuelvo a Montevideo con deseo y ansiedad"
Por Sebastián Auyanet
- Sos un tipo que se dice bastante conectado con el Uruguay, pero hace muchísimo tiempo que no venís, incluso desde tu regreso. ¿Por qué nunca se dieron esas condiciones?
- Seguí conectado con Uruguay a través de personas y compañeros. Después de no actuar por 5 años, tampoco formalicé con un grupo fijo … hasta ahora. Soy rioplatense pero los calendarios no respetaron mi sentir.
- Pero sos de los que no sale demasiado de la Argentina a tocar, con la excepción de tus giras por España. ¿Por qué elegiste cruzar, entonces?
- Sinceramente suponiendo que la pausa era demasiado ancha. Vuelvo con deseo y ansiedad.
- Hace poco, dijiste que ibas a salir a defender el disco "El Palacio de las Flores", que grabaste con Litto Nebbia. ¿Qué fue lo peor y más desacertado que dijo la prensa de ese disco?
- No recuerdo nada peor, y en este momento no recuerdo apuntes desacertados tampoco.
- Aquel concierto que diste en Cosquín en 2005, cuando tocaste por primera vez en tu país después de varios años, se te vio muy nervioso. ¿Sufrís los shows o ya aprendiste a disfrutarlos como antes?
- Bueno, más que nervios es una incomodidad previa al estreno… Tantas cosas tienen que salir bien para tocar con feeling y buen humor… Todos los músicos sufren un poco, también tocando en bares… La responsabilidad es la misma. Es un compromiso con uno mismo, con los compañeros y con las circunstancias
- ¿Sentís cierto desprecio por parte del ambiente musical que, quizá, quisiera un Calamaro más "rockstar", auto destructivo y oscuro?
- No sentí eso… Creo que estoy en buena sintonía con el ambiente musical, ademas mi sonido en vivo generalmente es eléctrico. También creo que mis colaboraciones fundamentales con Limón y Litto son de inmenso valor.
- ¿El "síndrome del poeta fértil" al que hiciste alusión en varias notas acarrea también consecuencias negativas?
- A veces es mejor ver arder la vela, que ver la vela… los riesgos son la quemadura, pero la fertilidad es una palabra benigna en sustancia… También puedo ser un músico de aquellos que pueden estar meses sin tocar ningún instrumento.
- ¿Cómo está tu relación con la música de Bob Dylan en estos días en que visita Buenos Aires? ¿No te dieron ganas de reeditar "Don`t be late tour" que hiciste con él años atrás?
- Me hubiera gustado mucho poder compaginarme y acompañar a Bob Dylan de nuevo. Esperaba un reencuentro…
- En la canción "Mi Gin Tonic" hacés referencia a una "banda del siglo pasado" a la que no querés ir a ver… ¿Vas contra el revival de viejas bandas o contra el refrito de un viejo sonido rockero?
- Me gustan las viejas bandas y el viejo sonido rockero, creo que hace referencia a una cierta pereza, y menos inclinación por ir a eventos magníficos o sociales, quizás…
- "Yo vengo a ofrecer mi corazón, pero más para la disección que para el trasplante", dijiste en una nota en 1998. ¿No sigue tratándose de lo mismo, más allá de que ahora la soledad y el desasosiego no sean temas tan recurrentes en tus canciones?
- Sigue tratándose de lo mismo, sin más explicaciones, además es una frase afortunada, encierra una parte de verdad.
- En algún momento de tu carrera, cerca de fines de los noventa, llamaste a tus canciones "armas para la defensa urbana". ¿Tus nuevas canciones siguen siendo lo mismo?
- No sé si hacía referencia a canciones o a auténticas armas de defensa urbanista, que no dejaban de ser objetos estéticos.
- Si "Honestidad Brutal" era un disco futurista desde el punto de vista personal como también dijiste, ¿Qué tipo de discos son "El Palacio de las Flores" y "La lengua popular"?
- Los discos… siempre son lo mejor que puedo hacer en ese momento.
- ¿Escuchás música nueva o no te interesa lo que se maneja como tendencia a nivel mundial?
- Tengo intensa conexión con la música, aunque no podría asegurar que maneje las tendencias mundiales… Escucho, lógicamente, algunas novedades… No necesariamente están dentro de las corrientes.
- ¿Qué te pareció el regreso de Soda Stereo? - Muy bueno, emocionante… grandioso… Los admiré, y me gusto ver compañeros en un momento tan… único.
- ¿Hay chances de que toques algún día en un escenario junto al "Indio" Solari como el Sr. Alta Gama? Luego de que grabaras en su disco, él reconoció en una nota que le gustaría aunque por más que se llamen "Los culos sucios" la gente se va a enterar de que son ustedes dos.
- Yo no descartaría probabilidades. Aunque no creo que nos presentaríamos como los Culo Sucio… Tampoco eso sería un problema. Tengo confianza en la balanza que inclina el parecer de mi cofrade y ejemplo.
- ¿Qué sensaciones te generó su disco "Porco Rex"? ¿No es un poco apocalíptico que dos estrellas con mucha carrera atrás sean los que aportan la frescura a un panorama de rock argentino algo alicaído?
- Hay muchas bandas animando el movimiento. Para mí el encuentro con Porco Rex fue inspirador, aleccionador… También una cálida cuestión de dialogo y amistad, revestido de la mayor normalidad… Mi momento indivudual, el éxito, me sorprenden un poco, sí…
- "Tengo mucho respeto por el riesgo artístico que corre Andrés", dijo hace poco el Indio sobre vos ¿cuáles pensás que son esos riesgos?
- Supongo que sigue respetando, y con cariño, la gesta heroica y el escarnio también conocido como la bitácora destroyer de El Salmón.
- "Un periodista de rock es un tipo que escuchó tres discos y se compró una birome", dijiste en 1998. ¿Hay algún periodista que pueda jugar a favor de la interacción entre vos como artista y el fan que compra la publicación para leer lo qué decís?
- Seguro que la frase no es mía, yo confío que los críticos tengan una escala de valores, y el análisis pivote en torno a cuestiones musicales, territoriales, contemporáneas… y concretas. No me siento maltratado ni comprendido del todo, pero no estoy en condiciones de quejarme… Soy un amigo.