Este fin de semana se presenta en el Teatro Stella el polémico actor Fernando Peña con Yo, chancho y glamoroso, que como no podía ser de otra manera es una ácida crítica a la sociedad de hoy. En este caso, su mirada fulminante se centra en la televisión, a través de una ficción que cuenta la historia de una pareja homosexual con dos hijos adoptivos, y su relación con un canal clandestino de televisión.
El resto del elenco lo integran Sofía Gala Castiglione, Juan Pablo Mirabelli y Matías Quinn, quienes suman esfuerzos para llevar adelante esta burla a la pantalla chica y al mundo que ella refleja. La obra va el viernes 11, sábado 12 y domingo 13 a las 21 hs., con localidades entre $ 180 y 280.
Una familia moderna, compuesta por dos hombres y dos hijos (Susana y Angel) se ven tentados por el zar de la televisión para vencer el hambre por medio de la construcción de un canal clandestino que funcionará en el sótano de la casa de ellos. En el empeño por lucirse ante la nueva posibilidad que se les abre, cada uno va a tratar de dar todo de sí, descubriendo con desencanto hasta dónde puede llegar el hambre de gloria. La pasión por triunfar amenaza con mandar a pique a una familia. En suma, la comedia aborda el problema de la televisión, no como medio sino como fin.
Ante esta parábola de la vida de hoy, el propio actor reflexiona: "La sociedad pretende echarle la culpa a una televisión basura, obscena, misteriosa, cruel, chancha, sin darse cuenta que la televisión no tiene vida propia... está creada por nuestros propios acontecimientos."
Peña nació en Montevideo el 31 de enero de 1963, hijo del periodista deportivo Pepe Peña. De niño se mudó a Argentina con su abuela cubano-española, quien le inculcó su pasión musical. Se educó en los claustros del Colegio San Andrés y de adolescente vivió en Nueva York. Fue domador de caballos y comisario de abordo de American Airlines, donde lo descubrió el locutor Lalo Mir cuando imitaba a una cantante cubana por el altavoz. Lo demás es historia conocida.