Tres grandes actrices y una escritora

| Se estrena el viernes un film que tiene nueve candidaturas para el Oscar de Hollywood

2003-02-16 00:00:00 190x250

Jorge Abbondanza

Las horas (The Hours) se propone una meta insólita, que es además un retrato en escorzo: contar en cine algunas intimidades de la novelista inglesa Virginia Woolf, una mujer hermética, conflictiva, atormentada, con frecuencia deprimida pero dotada de notable lucidez, cuya obra literaria (Orlando, Las olas, Al faro) ha sido venerada durante las últimas décadas por una selecta legión de lectores no sólo anglosajones. Al cabo de una vida turbulenta —que entre otras cosas incluyó una relación lesbiana con Vita Sackville-West— la escritora terminaría suicidándose en 1941, a los 59 años. Hace algún tiempo, el cine británico filmó una adaptación de Orlando, dirigida por Sally Potter, pero el resultado tenía más vistosidad que sustancia, a pesar de la seducción de su actriz Tilda Swinton. Ahora el film que retrata a Virginia ubica su acción en tres épocas.

En primer lugar surgen los años 20, mientras la Woolf "lucha contra su propia locura" al escribir su primera gran novela, Mrs. Dalloway. En segundo término, en la década del 40, una mujer que vive en Los Angeles lee ese libro y a consecuencia del impacto que ello le provoca, encara un cambio en su vida amorosa a partir de su infelicidad y los altibajos de su relación con un hijo. Y en tercer lugar, en la Nueva York de hoy, una muchacha parecida a la señora Dalloway se enamora de un brillante poeta que morirá de Sida. Esas tres líneas del relato se cruzan en más de una forma, vinculando a las tres mujeres en torno a un texto literario de valor perdurable y procurando volcar en imágenes el campo subjetivo y las secretas emociones por las que circulaba el libro en que se basa.

Para enhebrar esos retratos, Las horas tiene en su reparto a tres mujeres de valor singular: Nicole Kidman, Meryl Streep y Julianne Moore. Habrá que ver lo que son capaces de hacer esas tres notabilidades, acompañadas en papeles menores por otras (Miranda Richardson, Toni Collette, Eileen Atkins) mientras el libreto echa mano a la novela biográfica de Michael Cunningham, que en 1998 ganó el premio Pulitzer y traza el perfil de la escritora inglesa con sus entretelones y con aquel vaivén no sólo geográfico sino también amoroso, histórico y cultural de su friso femenino. Cuatro décadas atrás, Edward Albee preguntaba quién teme a Virginia Woolf desde el título burlón de su mejor pieza de teatro. Ahora unas cuantas mujeres enfrentan ese desafío.

TALENTOS. Lo hacen en el caso acompañadas por hombres de mérito similar, desde el actor Ed Harris (que también es candidato al Oscar por esta película) hasta el libretista inglés David Hare, uno de los dramaturgos más brillantes de la escena británica actual, que es además un talento con valiosos antecedentes cinematográficos: en 1985 escribió y dirigió Un extraño en Wetherby, que fue una experiencia de primer orden. Ahora el propio Hare figura en las listas del Oscar, en la categoría guión adaptado, sin desmerecer al director de Las horas, que es su compatriota Stephen Daldry, con quien estuvo asociado en labores teatrales londinenses: sin ir más lejos, Daldry dirigió a Hare en su debut como actor, que tuvo lugar con su propia obra Vía Dolorosa. De paso, también Meryl Streep tuvo en el pasado sus vecindades con Hare, porque protagonizó en cine Plenty, sobre una de sus piezas.

Algo similar ocurrió entre Nicole Kidman (que aquí interpreta a Virginia) y el dramaturgo, ya que ella convirtió en un éxito internacional The Blue Room, una de las obras recientes de Hare y una demostración de que Kidman es algo más que una bella dama joven de Hollywood. Desde este momento, Las horas abre otro margen de expectativa sobre Stephen Daldry como director cinematográfico, luego del éxito —y el encanto— que tuvo su debut en Billy Elliot, aquella comedia suburbana sobre un niño que quiere ser bailarín.

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