ENTREVISTA

Pepe Vázquez anuncia su retiro de los escenarios teatrales: "Esta es mi última obra"

El reconocido actor habla de "Papel de viento", la obra teatral, musical y poética que tiene sus últimas funciones en el Auditorio Nelly Goitiño

Pepe Vázquez en "Papel de viento". Foto: Difusión
Pepe Vázquez en "Papel de viento". Foto: Difusión

"Estoy bien, resistiendo. Tengo 81 años y esto es como Paris en la resistencia", dijo entre risas Pepe Vázquez. El actor charló con El País por Papel de viento, el espectáculo poético musical que tiene sus últimas cuatro funciones desde hoy al domingo en el Auditorio Nelly Goitiño con entradas por Tickantel a 500 pesos.

"Esta es mi última obra", dijo Vázquez. No es por falta de trabajo para actores de su edad, sino a causa de una enfermedad, mielitis que le hace perder el equilibrio. "Por eso ando de bastón. He tenido miedo de caerme", aclara.

"Siempre hay papeles para los viejos", comenta Vázquez. Cuando hicieron Aeroplanos, su compañero Julio Calcagno le decía: “es mejor que los viejos lo hagamos los viejos porque nos sale mejor”, recuerda entre risas.

Pepe Vázquez
Pepe Vázquez. Foto: Alejandro Persichetti

—¿Por qué eligió Papel de viento como su última obra?

—Antes de irme quería hablar de lo que significa la amistad y el apego a la libertad. Cuando era niño, era el auge de la Guerra Civil española y en ese entonces el peruano César Vallejo escribió un poema Pedro Rojas, impactado por ese hecho que hace tiempo que lo quería hacer. Yo soñaba con ese poema e inspirado por el surge este espectáculo donde se aborda el tema es la presencia de los artistas, del arte, de la libertad y de las diferencias políticas.

—Tiene una carrera en televisión asociado al humor y en teatro como actor serio. ¿Cómo ha sido conjugar esas dos vertientes?

—Es que en Canal 12 tuvimos la suerte de trabajar con dos autores como los hermanos Jorge y Daniel Scheck que para ellos el tema artistas nacionales era palabra sagrada. Recuerdo que un día estábamos grabando unos sketchs para Plop, y Franklin Rodríguez me dice: “soñé que hacíamos Muerte de un viajante, vos eras Willy, yo del hijo mayor” y me dio el reparto, Gabriel Romano para Happy, Mary da Cunha como la esposa. Apenas terminé de grabar fui a pedir los derechos, y la terminamos haciendo en el Teatro Alianza.

Pepe Vázquez, Enrique Permuy.
Pepe Vázquez y Enrique Permuy. Foto: Archivo

—La comedia es difícil de hacer.

—Sí, porque la comedia es un tema, no es una obra llena de chistes verbales. En Tiempos modernos hay un momento que Chaplin va caminando y de repente viene un mitin de obreros, pasa un camión que tenía una bandera que se cae, la agarra y los sigue pero el mitin dobla y él queda como líder de la marcha, y lo llevan preso. Ahí Chaplin no se preocupó por hacer un chiste, uno se ríe por lo que ocurre, por la situación.

—¿Mira televisión?, ¿qué le parecen los programas de humor?

—Es que lo que hay son muchos programas donde la gente puede ganar algo, una heladera, una moto.

—Está La culpa es de Colón.

—Lo vi una o dos veces, pero hablan a los gritos, no me gusta eso. No me hace gracia, ha de ser que uno está viejo. No es que me asusten las palabras, pero me parece que las chicas de La culpa de Colón se violentan a sí mismas. Además, nunca me ha hecho gracia la gente que se ríe a carcajadas de lo que está diciendo. Es como que se están autofestejando. Hay malos programas, no se invierte y es una lástima porque la veta del humor es buena. A mí me gusta Diego Delgrossi, porque camina por un lado más inteligente. Cuando me hablan de hacer parodias en algún espectáculo, yo las ligo con el humor, aunque he visto en el Teatro de Verano a los parodistas hacer Las Brujas de Salem; yo hice la obra en Costa Rica cuando vivía allá.

Pepe Vázquez. Foto: archivo El País
Pepe Vázquez. Foto: Archivo

—¿Y qué le causa gracia?

—Recuerdo a Peloduro. Él hablaba por radio y tenía dos personajes, uno que hacía él que era El Pulga que hacía comentarios internacionales, generalmente tomándole el pelo a la política; y estaba la esposa del personaje, la Porota que tenían cada salida. Me acuerdo que un día El Pulga no podía salir al aire y La Porota decía: “hoy amaneció con un dolor de espalda que empezaba en la nuca y seguía hasta abajo, donde Cerrito empieza a llamarse Paysandú”. Y El Pulga decía cosas muy divertidas.

—¿Todo está permitido sobre el escenario?

—Ni en el escenario ni en la vida está permitido mentir. Reconozco que en mis 81 años he cometido errores de caer en la mentira, pero lo fui subsanando. No es fácil decir siempre la verdad. Jorge Denevi, cuando ve un espectáculo, dice lo que piensa. A veces dice: “qué maravilla”, pero cuando está mal, también lo dice. Me acuerdo de un estreno al que fuimos juntos, de gente muy querida, cuando terminó, el elenco nos estaba esperando en el camerino, porque Jorge es uno de los mejores directores de intérpretes, es fantástico. Se abre la puerta, entramos y dice: “bueno, esto está muy mal”. Yo, eso lo paso también a la vida, el ser honesto.

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