ENTREVISTA

Andrea Rincón: "Hay que sumergirse en la oscuridad de cada uno para poder brillar"

La modelo, actriz y vedette habla de su rol como conductora de "Seres libres", el programa de Crónica TV donde los famosos hablan de sus adicciones

Andrea Rincón. Foto: Difusión
Andrea Rincón. Foto: Difusión

"Estoy feliz que exista un programa sí en televisión y que se pueda empezar a charlar de estos temas que por muchos años eran un tabú”, dice Andrea Rincón en referencia a Seres libres, viernes a las 22.00 por Crónica TV. En cada capítulo se abre un espacio para que famosos hablen de sus adicciones, para visibilizar que existe una salida y una recuperación.

Rincón fue una de las invitadas al ciclo que conduce Gastón Pauls, y cuando el actor se vino a Uruguay para filmar una producción, le pidió que ella tomara la posta.

Andrea Rincón. Foto: Difusión
Andrea Rincón. Foto: Difusión

"Acepté porque no lo pensé. Le dije que no lo podía hacer, y me respondió: ‘Andre, lo tenés que hacer vos’. Y hay personas a las que no le puedo decir que no. Puedo tratar de tranzar, pero a Gastón no le voy a decir que no, nunca”, dice la actriz, modelo y vedette.

Su preocupación se debía a su falta de experiencia como conductora. “Me preocupé que llegara el mensaje, era lo único importante. Sé que no es mi rubro, pero si el mensaje llega, ya está”.

Rincón dice y repite en la necesidad de que se profundice y se brinde información sobre las adicciones. “Está bueno que se ponga voz y luz a todos estos temas oscuros. Me parece que es de ayuda a mucha gente”, agrega.

Andrea Rincón. Foto: Difusión
Andrea Rincón. Foto: Difusión

—¿A qué se debe la falta de un programa como Seres libres?

—Me parece que se está dando un cambio de paradigma a nivel mundial, en todo. Y de la misma forma que está cambiando la cabeza en un montón de aspectos, esto también es un quiebre. Hay que sacar el estigma y hablarlo.

—¿Ese cambio implica dejar de tener un doble discurso?

—Hay que dejar de tenerlo, pero en todo. Antes podíamos prender la televisión y veías discriminación en todos los horarios. El tema era ver quién sufría más, y veías cómo eran denigradas algunas personas. Hoy, si bien ese doble discurso sigue existiendo, no es tan grosero como antes. Me parece que ese cambio que se está pidiendo a gritos es que tengamos más amor, empatía, compasión y misericordia.

Andrea Rincón. Foto: Difusión
Andrea Rincón. Foto: Difusión

—¿Pero no ha habido un cambio en la televisión en estos años?

—Sí, hay cambios. Hay cosas que antes eran normales y ahora ya no; y si las hacés o decís no creo que se perdonen como antes. Antes el conductor de televisión no tenía responsabilidad alguna, tiraba cualquier cosa sin conciencia y sin pensar en la persona que estaba del otro lado. Soy de las personas que considera que los medios de comunicación, educan y que una persona que está en ese lugar tiene una responsabilidad muy grande. La palabra tiene un peso, es acción y hay que hacerse responsable de lo que uno dice. Una palabra puede lastimar mucho el autoestima de una persona. Por eso hay que cuidarse en sus palabras. Sobre todo en un medio masivo.

—Has hablado mucho de tu vida y tus adicciones. ¿Cuando empezaste a ver la salida?

—Tuve que tocar fondo para darme cuenta. Perdí muchas cosas e hice mucho daño antes de entender lo que estaba haciendo. Antes de eso tuve que reconocerme que estaba en ese lugar, y pedí ayuda. De la manera que pude salir fue pidiendo ayuda y reconociéndome como una adicta y enferma.

—Parece un cliché, pero lo primero es reconocer que hay una enfermedad.

—Exacto. Pasa que en una sociedad donde uno está estigmatizado y se lo condena tanto, porque siempre hay alguien señalando hagas lo que hagas, es muy difícil moverse de ahí. Por eso está bueno que exista un programa como este, que se le ponga luz y voz a este tipo de cosas. Me parece que está bueno porque vivimos en una sociedad súper careta.

—¿Nadie se daba cuenta que estabas pidiendo ayuda?

—Muchos se daban cuenta, pero lo que hacían era señalar, condenar y hasta reírse o burlarse de esta enfermedad. Hasta hoy sigue pasando, y la gente que se rie de eso está enferma, lo tengo que ver así. Porque hay que estar muy mal para burlarse de las desgracias de otra persona, y si estás tan negado como para meterte dentro tuyo para mirar lo que le pasa a los demás, es porque hay algo demasiado oscuro y feo adentro tuyo, donde no te animás a meterte. Hay que predicar con el ejemplo y sobre todo hay que tener misericordia para el otro y con uno mismo.

—¿Cuesta mucho perdonarse?

—A mí me costó mucho perdonarme. Fue con trabajo. No existe la magia. Acá es todo a base de compromiso, responsabilidad y saber que uno quiere estar bien. Claramente se puede, pero hay que trabajarlo. La gente no entiende o no quiere meterse en esos lugares, y para mí es así, y hay que sumergirse en la oscuridad de cada uno para poder brillar y ver la luz.

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