Mondragón presentó en París su libro más reciente

Destacado. Salió en francés su novela "Pasión y olvido de Anastassia Lizavetta"

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AGENCIAS Y EL PAÍS

El escritor uruguayo Juan Carlos Mondragón presentó en París la traducción francesa de su novela "Pasión y olvido de Anastassia Lizavetta", publicada por la editorial Le Seuil.

El libro fue lanzado el miércoles en La Maison de l`Amérique Latine, y al día siguiente hubo una segunda presentación en la librería El Salón del Libro del parisino Barrio Latino, que ha sido definida como "el último reducto de la literatura iberoamericana en la capital francesa".

Mondragón nació en Montevideo en 1951, es egresado del IPA y de la Universidad de Barcelona, y doctor en Letras en la Sorbonne, París. Su obra incluye títulos como Nunca conocimos Praga, In memoriam Robert Ryan, Mariposas bajo anestesia, Montevideo sin Oriana, Night and day: espectros de la vida breve, Aperturas miniaturas finales, El Evangelio según San Juan y esta Pasión y olvido de Anastassia Lizavetta que sale ahora en francés. Ha sido profesor de Literatura en la universidad de Grenoble y actualmente ejerce la misma función en la de Lille III. También integra la Academia Nacional de Letras de Uruguay, como miembro correspondiente por Francia.

En El Salón del Libro, Mondragón habló durante más de una hora y media con el público, críticos y prensa, haciendo gala, según las agencias, "de su gran calidez y un mordaz sentido del humor", y en determinado momento definió a su ciudad natal como la "nostalgia creativa".

"Yo soy un uruguayo que vive en París, que vivió en Barcelona, y tal vez pueda vivir en Benarés (India) algún día, pero llevo mi ciudad y mi país adonde vaya", insistió el escritor. Abundando en la idea, sostuvo también que un literato tiene "la obligación de la pasión por su país y su gente, y también por la crítica, aunque suene extraño". Y repitió: "Tengo que asumirlo, Montevideo es para mí la nostalgia creativa".

En Pasión y olvido de Anastassia Lizavetta, que se publicó en castellano en 2004, Mondragón reconstruye doce horas de la vida de su protagonista, una treintañera uruguaya de clase media, que vaga por la ciudad luego de haber asesinado a su marido, al que acuchilló en la cama mientras dormía. La prensa francesa (publicaciones prestigiosas como el diario Le Monde se ocuparon ampliamente del lanzamiento) ha descrito al libro como "un texto audaz y complejo, por momentos alucinante, que podría definirse como una novela negra que rompe con la estructura y las reglas clásicas del género".

La salida del libro en París ha servido para plantear del debate de la brecha, al parecer creciente, existente hoy entre la literatura latinoamericana y su difusión europea. El `boom` de los sesenta (cuando en Barcelona o en París estaba de moda leer a García Márquez, a Vargas Llosa, a Cortázar, a Carlos Fuentes o a los más veteranos Borges y Onetti) parece haber quedado muy atrás. Es posible que hoy lean más bien a Isabel Allende y a Paulo Coelho.

Mondragón se refirió al fenómeno al destacar los seis años que separaron la edición castellana de su novela (que salió primero en Buenos Aires en 2004) de la francesa. Hoy resulta mucho más difícil que hace cuarenta años que un libro que transcurre en un país latinoamericano, y escrito y pensado en español, llegue a Europa, incluso cuando su autor vive y enseña en París.

Un editor y amigo

Mondragón atribuye el mérito de que su libro haya llegado a París al editor argentino Alberto Días, que es también un amigo. "Si ha salido en Francia y hoy estoy aquí presentándolo ha sido gracias a Alberto", dice. Fue él quien le abrió las puertas del universo editorial porteño, y a partir de ahí el libro pudo finalmente cruzar el Atlántico.

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