Se inaugura hoy en el Cabildo una muestra fotográfica sobre la capital uruguaya. Titulada Montevideo, la exhbición recoge el trabajo de la fotógrafa franco-alemana Ann-Christine Wöhrl, editado en un libro homónimo, a través de Editorial Lariviere.
La fotógrafa explica el nacimiento de su libro: "Me encontraba en Buenos Aires y conocí por casualidad a los que dirigían la editorial. Ellos estaban buscando a un fotógrafo que pudiera encarar un proyecto como este, pensado como un homenaje a la ciudad y de largo aliento, tomándose el tiempo que sea necesario para retratar la ciudad y sus habitantes".
Con 28 años, Wöhrl ya va por su tercer libro de fotografías. "Los dos primeros trataron sobre la cultura del tabaco y las mujeres en Cuba, aunque también he hecho trabajos para revistas, como uno que hice sobre mujeres en Bogotá para una revista alemana", explica. Hija de madre francesa y padre alemán, Wöhrl se interesó desde muy temprano por la fotografía y cursó estudios en París y Nueva York. "Soy free-lance y tengo mi base en Munich, pero por trabajo viajo mucho", dice la fotógrafa en un fluido castellano, uno de los cuatro idiomas que habla: "El castellano lo aprendí viajando por los países de América Latina, en la calle. Me ha servido mucho en mi trabajo, porque me permite involucrarme. Cuando no me puedo comunicar, como cuando trabajé en India o en los Balcanes, mi trabajo es más testimonial".
De la capital uruguaya, Wöhrl opina que "es una ciudad abierta y con un alma cálida y poética. Supongo también que la cercanía al mar determina buena parte del ritmo de la ciudad, como que se acompasa al ritmo de las olas del Río de la Plata sobre la costa".
Wöhrl se radicó en Montevido durante varios meses en los años 1999 y 2000: "Estuve viviendo en el Barrio Sur y la Ciudad Vieja y eso probablemente haya hecho que ésos sean los barrios de Montevideo que más me atraen, pero también me gustó mucho el Prado y la Rambla. Más allá de eso, una de las cosas que más me gustaron de esta ciudad es que cada barrio tiene su identidad y que en Montevideo conviven muchas expresiones culturales y arquitectónicas. Es una ciudad compleja".
El el libro, Montevideo se exhibe a través de los ojos de Wöhrl y en blanco y negro, el lenguaje predilecto de la autora de las imágenes: "Estoy influida por el trabajo de David Turnley, uno de los reporteros gráficos más importantes de hoy. Su lenguaje me atrae mucho, al igual que el de Sebastiao Salgado y Cartier-Bresson, por supuesto. Todos ellos son maestros del blanco y negro, pero hace poco estuve en Buenos Aires y descubrí a partir de unas fotos que saqué medio por casualidad, me picó el bicho del color".
El libro fue prologado por el intendente Mariano Arana: "Lo conocí a través de la editorial y me dijo que quería hacer el prólogo del libro. Me pareció muy lindo lo que escribió", dice con diplomacia y sinceridad Wöhrl, quien define a Montevideo como una ciudad poética y abierta: "Voy a volver en enero, porque la muestra irá a Punta del Este. Además, existe la posibilidad de que luego la exhibición viaje por varios países latinoamericanos", concluye con entusiasmo.