Hermanitos en carrera por poco

MATÍAS CASTRO

La historia de Marianela Mirra me sigue sorprendiendo. De hecho me sigue sorprendiendo todo el asunto surgido a raíz de las últimas ediciones de Gran hermano (exceptuando el que se centró en figuras supuestamente famosas). Es una sorpresa mezclada con cierta indignación, al comprobar que un grupo de muchachos que no sirven para nada pelean con uñas, dientes y sonrisas tontas, un lugar en el mundo del espectáculo, buscando dinero fácil y exposición. ¿Alguien es capaz de describir con precisión qué es lo que hace especial a Bam Bam, cuál es la virtud de Nadia Epstein o por qué se debe pagar una entrada para ver a Marianela Mirra haciendo teatro de revistas? Yo no lo sé.

Todo esto viene a cuento de que el martes se anunció que Marianela se pondrá a la cabeza de Las Primas. Mejor dicho, se pondrá a la cabeza de la nueva encarnación de las inmortales intérpretes de Sacá la mano Antonio, tema recordado hasta hoy por miles en el Río de la Plata. Otra cuestión que no me queda claro en todo esto es si el hecho de pasar a formar parte de Las Primas es un honor o simplemente, es lo que hay, o es, como se dice habitualmente, "prenderse hasta de un cable pelado".

En todo caso me parece bastante evidente que estos chicos tenían exactamente ese último plan tras su paso por Gran hermano. El programa, con el tiempo, ha probado que es una buena plataforma para saltar a la fama y meterse al mundo del espectáculo. Aunque en su mayoría, todos saltan a lugares secundarios o terciarios del ambiente, salvo unas pocas excepciones. La regla sigue siendo hasta hoy que son muy pocas las carreras instantáneas que perduran. Tal vez Wanda Nara (que no salió de Gran hermano pero que llamó la atención de la noche a la mañana) sea excepción. Veremos cuánto dura el "éxito" de Marianela y sus "hermanitos".

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar