GUILLERMO ZAPIOLA
Las primeras informaciones fueron que estaba "muy grave", pero las noticias se volvieron un tanto más optimistas a medida que las horas pasaban. Morgan Freeman tuvo un serio accidente de tránsito, pero al parecer estaría saliendo del trance.
El accidente ocurrió en la noche del domingo en el tramo de la autopista Mississippi del condado de Tallahatchie, en el estado norteamericano de Tennessee, a unos seis kilómetros de la ciudad de Charleston, cerca de la casa de Freeman. El auto conducido por el propio Freeman (71 años) dio varios vuelcos antes de salirse de la carretera y estrellarse en una cuneta. El actor viajaba con una mujer que fue identificada como Demaris Meyer, al parecer la dueña del Nissan Maxima Eastbound que el actor conducía. No hubo otros vehículos involucrados en el accidente.
El actor y su acompañante fueron trasladados en helicóptero desde el lugar del accidente hasta un hospital de Memphis. El editor del periódico Sun Sentinel de Charleston, Carl McFerrin, que llegó al lugar del accidente poco después de ocurrido, informó que hubo que emplear tenazas hidráulicas para sacar a Freeman del vehículo, y que estaba "lúcido y consciente". Incluso bromeó cuando un transeúnte comenzó a sacarle fotos con un celular, meneando las manos y diciendo: "Gratis nada". Los actores ya están absolutamente hartos de la gente que comercia con sus imágenes. Freeman también hizo algunas bromas con los policías que concurrieron a la escena del incidente.
De todos modos, el Sentinel afirmó que Freeman se encontraba "en estado crítico" cuando fue ingresado en el Memphis Regional Medical Center. La portavoz del hospital, Kathy Stringer, fue un poco más ponderada: "Todo lo que puedo decir es una palabra: su condición es seria". Freeman fue internado en el área dedicada a los casos de traumatismo más severos del hospital.
La portavoz Stringer hizo saber igualmente que el actor se quebró varias costillas y tiene una seria herida en la rodilla, pero nadie ha dicho que corra riesgo su vida. Él y su compañera de viaje tenían puestos los cinturones de seguridad, lo que tal vez los haya protegido de consecuencias más severas.
En las horas siguientes al accidente, las noticias parecen haberse vuelto sin embargo más alentadoras. Bill Luckett, amigo de Freeman y copropietario con él del restaurante Madidi, ha confirmado que la condición de Freeman ha ido mejorando con el paso de las horas, y lo encontró sentado en la cama y pudo conversar con él cuando lo visitó en el hospital. Por su parte, su compañera de infortunios Meyer sufrió heridas menores, pero se encuentra "en buenas condiciones".
El sargento Ben Williams, portavoz de la Patrulla de Carreteras de Mississippi, hizo saber a los medios por su parte que Freeman estuvo involucrado en un accidente, pero se negó a comentar algunos informes locales acerca de que el actor se habría dormido sobre el volante antes de perder el control. El policía se limitó a señalar que su departamento continuaba reuniendo información acerca de las causas del accidente, y que se sabría más en las próximas horas. Al parecer, Freeman se dirigía a su casa con Meyer cuando se produjo el accidente.
Una enorme carrera con un Oscar
Tiene a sus espaldas cuarenta y cuatro años de trayectoria cinematográfica (debutó en un pequeño papel no acreditado en El prestamista de Sidney Lumet en 1964), y paralelamente ha trabajado también en teatro y radio, pero la notoriedad de Morgan Freeman comenzó realmente con su actuación junto a Jessica Tandy en Conduciendo a Miss Daisy (1989), que le valió un premio en el Festival de Cine de Berlín y un Globo de Oro.
Llegó al Oscar como actor secundario por su labor en Million Dollar Baby (2004) de su amigo Clint Eastwood. Recientemente se lo vio en Batman: el caballero de la noche de Christopher Nolan, y se preparaba para encarnar a Nelson Mandela en The Human Factor, la próxima película de Eastwood.