En un boliche céntrico, y hacia los años ochenta, cuando el país todavía esperaba conquistar la democracia, Tintabrava (el pseudónimo de Raúl Castro) convocaba a un grupo de amigos para formar lo que poco tiempo después se convertiría en un motor de cambios en el género murguero: la Falta y Resto, o simplemente La Falta.
Treinta años después, el grupo liderado por Castro porta una vida de cambios, altibajos, pero siempre con la consigna de mantener la apuesta por la murga. Ese grupo pionero de un nuevo lenguaje que se desmarcó de la tradición de la Unión, se erigió al mismo tiempo como una cantera de talentos que luego se diseminaron por otras agrupaciones y un puente con diversas manifestaciones de la música popular (Jaime Roos, Jorge Lazaroff, son dos de los ejemplos más notorios).
Hoy celebran este aniversario en el Teatro de Verano, emblema del Carnaval, presentando un nuevo espectáculo: El cuplé, junto al repaso obligado de sus creaciones más importantes. Este encuentro, que comenzará a las 21 horas, tendrá como valor agregado la participación de varios artistas invitados que fueron parte de estas tres décadas murgueras.