Museo de la tradición judía, 36 Battery place, Nueva York. En poco menos de 24 horas, ocho solistas y un cuarteto de cuerdas estrenarán allí un repertorio de singular valor histórico: 13 obras hasta ahora inéditas de Felix Mendelssohn Bartholdy (3 para piano, 6 para voz solista o dúos acompañados de piano una sonata para violín y piano, un trío para violín, viola y piano, y dos cuartetos de cuerdas).
La expectativa ya está instalada. Muchos músicos, investigadores y melómanos, han recibido con gran entusiasmo la noticia. El motivo, muy simple: el próximo 3 de febrero se conmemora el bicentenario del nacimiento de Mendelssohn (1809-1847). Otros, en cambio, han mantenido una prudente (y crítica) cautela.
Para el maestro Stephen Somary, principal responsable del Proyecto Mendelssohn, este concierto "es un suceso extraordinario que reúne obras de su vida entera; no tiene precedentes". El entusiasmo de Somary es entendible, ya que estas partituras, recuperadas de distintos fondos documentales por el Proyecto Mendelssohn, son fuentes invalorables para conocer a profundidad el trabajo creativo del compositor alemán.
Mucho más cauto en la valoración fue Leon Botstein, director musical de la American Symphony Orchestra y rector de la Universidad Bard. "Yo prefiero ser muy, muy escéptico. Si el compositor deja una obra inconclusa o no la manda a publicar, hay que respetar sus deseos", afirmó Bard recientemente.
Este tipo de rescate histórico suele arrojar una luz nueva sobre muchos aspectos del hecho compositivo. Por ejemplo, es posible analizar los materiales y tratamientos descartados y/o modificados, y con ello hacer una reconstrucción estilística más acabada. En un plano más amplio, también permiten entender de qué forma gravitaron en las elecciones creativas las tendencias importantes en su época.
Desde otra perspectiva, la duda sobre el valor musical intrínseco de estas 13 piezas es real. Son apenas ensayos, búsquedas, borradores, que Mendelssohn seguramente maduró en otras obras que sí decidió considerar como parte de su repertorio.
Estos documentos que se estrenarán mañana, seguramente no cambiarán el lugar que Mendelssohn ocupa en el canon musical, ya que su vida y su música reúnen las condiciones ideales para alimentar el tan manido culto al "genio".