Si viene alguien desde Santa Inocencia y pregunta cuál es el argumento de Los Soprano, será necesario hacer un consejo de familia, llamar a amigos, reunir apuntes y pedir paciencia al preguntón, porque habría mucho que contar. En cuatro años se han juntado legiones de personajes, docenas de intrigas superpuestas, cabos sueltos que quedaron sin atar. No hay un argumento sino muchos.
Con buena memoria cabe recordar las peleas iniciales de Tony Soprano (James Gandolfini) con su madre, que era la actriz Nancy Marchand (n. 1928), pero esta ganó el Golden Globe en 1999 por este papel, falleció en junio 2000 y su fama internacional fue escasa. Otros recordarán un viaje a Italia de Tony y sus compinches, cuando apareció un romance frustrado con dama italiana. La utilidad de esa "vuelta a las raíces" fue arrancar al forzudo Furio de Nápoles y llevarlo a New Jersey para tareas de chofer y de verdugo, lo cual podrá tener una derivación alarmante. Todos los espectadores recordarán el toque de humor que fue llamar "Junior" al más anciano integrante de la banda (Dominic Chianese) o el toque original de poner a un Capo de Mafia en manos de una psicoanalista de voz ronca y acento italiano (Lorraine Bracco) que lo enjuicia y lo enoja. Y parece importante la inclusión del conflicto con la hija y el hijo, dos adolescentes a quienes duele admitir que su padre es un jefe de la Mafia. Pero acordarse de todo es más difícil. La abundancia de personajes y de tramas podría ser explicada por la presencia de Ocho Productores Ocho en los créditos iniciales. Cada uno debió tener su cuota.
En un episodio reciente, una joven que fue amante de Tony pasa a formar pareja con un lugarteniente de la banda. Esto fastidia a Tony, con irracionales celos retrospectivos, que lo llevan a castigar a su subordinado con una paliza de latigazos. Pero en el episodio inmediato, es Tony quien roba una amante a su subordinado Ralph, lo cual se concreta en una escena de Sexo Bastante Explícito con la tentadora Valentina. La venganza de Ralph es incendiar un establo y matar a la yegua de Tony. Por eso los hombres pelean, Ralph muere, Tony pide ayuda a su sobrino Chris y entre ambos serruchan el cadáver, hacen un pozo con una excavadora y entierran los restos de Ralph, cuyo intérprete David Proval desaparece del elenco. Esa larga operación es en cuatro años la escena más truculenta de toda la serie y documenta que Los Soprano no tienen límites para su material y que se ríen de toda campaña moralista.
Allá por 1930, cuando comenzaba el cine sonoro, Hollywood inauguraba el cine policial, con primeros títulos luego célebres (Pequeño César, Enemigo público N 1, Scarface), pero al mismo tiempo veía atadas sus manos por un Código de Producción que limitaba toda escena de sexo o violencia. Siete décadas después, los Soprano muestran altas cuotas de sexo y violencia, con un éxito público abrumador, que ha obligado a renovar y prolongar sus argumentos. Pero uno de sus resultados es la dispersión, más la ocasional incoherencia. Tras el laberinto familiar, el espectador recibe superficial noticia sobre la tarea de la que viven esos delincuentes. No están los comerciantes explotados por la "protección" de esos mafiosos. En la crónica del delito falta el propio cuerpo del delito, el origen de esos fajos de billetes que todos manejan, que Tony Soprano esconde de su mujer Carmela y que Carmela quiere y sabe robarle, en represalia de un adulterio. Hay mucha paliza, mucho humor procaz y masculino, más mucha interjección "shit" en los excelentes diálogos, pero está faltando un realismo más valioso, donde se muestre a las víctimas que estos mafiosos explotan.
Los cabos sueltos son una consecuencia de los laberintos que se acumulan en cada episodio. Hasta la semana pasada, las intrigas eran: 1) si el FBI consigue intervenir o no en la red mafiosa, donde ya consiguió introducir una delatora; 2) si Furio y Carmela se declararán o no sus contenidos amores, lo cual será una explosión, porque Tony sería el marido engañado; 3) si el sobrino Chris termina o no el tratamiento contra la heroína; 4) si la banda se entera o no de que Ralph fue muerto por Tony y que Chris sabe la verdad; 5) si Tony se entera o no de que el lugarteniente Pauly se guardó el cuadro de la yegua que el jefe ordenó quemar. No puede haber nada más interesante que esas dudas. Continuará.