SEBASTIÁN AUYANET
Martín Recto toca la batería en Danteinferno, una de las bandas que se ubica a sí misma dentro de la escena alternativa o "under", que él mismo intenta retratar en este documental sobre parte del ambiente musical subterráneo de la ciudad.
La estructura de Montevideo unde está dividida en tres: el primer capítulo presenta a Danteinferno y a las otras tres bandas sobre las que hace foco el documental: Hablan por la Espalda, Santacruz y La Hermana Menor. El segundo capítulo encuentra a esas bandas abordando el método creativo con el que encaran su música y un tercero se centra en las explicaciones de sus músicos acerca de su supervivencia y autogestión dentro de Montevideo, entre otros métodos que a grandes rasgos suelen compartir aunque los estilos musicales de cada uno sean diferentes.
Según Recto, la selección de las bandas, aunque arbitraria y deliberada, obedece también a cierto contexto geográfico que comparten: los locales donde tocan. En el documental, los músicos señalan los boliches Living y BJ por afinidad o Central en ocasiones por necesidad. Mediante entrevistas sin narrador ni entrevistador, las bandas construyen su biografía con anécdotas e ilustran el panorama local en el que se mueven mientras el director ubica algunos añadidos que distraen y se llevan algunos minutos: el seguimiento de un helicóptero que vigila la llegada de George Bush al país en plena nota con Santacruz y el proceso de desmorrugue de un porro, entre ellos.
"Somos las bandas tras el `premio remo`", explica uno de los músicos para definir el sentir de estos cuatro grupos: el 75% ha tenido que editar en el exterior (LHM es la única que hoy trabaja con un sello local) y su convocatoria no suele superar las 100 personas por show.
Dentro de la crítica y la autocrítica, en general poco ensayada a lo largo de la película, el pasaje más relevante es uno de los anexos del DVD. En él se incluyen unos 15 minutos de conversación con Tussi De Matteis, cantante de LHM y tótem del ambiente, que fuera de cualquier postura "esnob" ubica a la escena fuera de las coordenadas de la "explosión" masiva del rock local, a la vez que ensaya una autocrítica llamativa y poco frecuente de la escena alternativa ("existe una paranoia sobre casi todo lo que suene uruguayo o latino", explica entre otras bajadas de línea) y también del género "rock" en sí mismo. Si bien por momentos cae en el viejo juego de tirar a pegar sin explicitar a quien refiere -alguna alusión a la "mansión" en la calle Juan Paullier que mantiene No Te Va Gustar sin dar nombres-, hace lo que debería esperarse de cualquier músico, sin importar su procedencia o la escena que integre: ofrecer una crítica constructiva de la creación musical, pensar opciones para el desarrollo de géneros por fuera de las etiquetas previsibles y golpear analizando con fundamento, sin autocomplacencia. Aunque no abunda, existe un público montevideano que aún espera tales cosas de las bandas de rock.
Montevideo unde muestra otro ambiente ávido de expresarse entre las grietas y que se mueve con insistencia en las cercanías. Allí, como en los niveles "mainstream", hay cosas relevantes y de las otras. Esta película, entonces, permite ampliar la información sobre la creación musical montevideana desde esos márgenes.