FERNANDO MANFREDI
En pocos días más estará a la venta Jewish Standards, una propuesta en clave jazzistica de Diego Goldsztein. La originalidad de este CD es que toma muchas de las melodías más típicamente judías para procesarlas en una suerte de fusión donde se entremezclan líneas folklóricas argentinas y uruguayas sin descuidar el omnipresente candombe y algunos ritmos afro—brasileños.
En el anticipo resulta un disco singularmente atractivo, tanto por los arreglos, como por la calidad de los músicos involucrados, en este caso particular de ambas márgenes del Plata.
Goldsztein es un excelente y dúctil pianista que ha sabido rodearse de un equipo muy profesional donde entre otros figuran los nombres de Martín Ibarburu, Federico Righi, Sara Sabah u Oscar y Alejandro Giunta entre otros.
Lanzarse sobre las tradiciones puede ser un elemento difícil de dominar pero en este caso aunque con desigual resultado Goldsztein sale airoso y en ciertos temas consigue reformular la secuencia original para explayarse en variaciones de sugestiva belleza. Uno de estos casos es Tumbalalaika, por lejos una de las mejores pistas del compacto donde se redondea un trabajo de gran calidad.
Pero básicamente lo que importa es el balance general, más que aceptable, donde se conjugan el buen gusto y el respeto por los materiales empleados. Por otro lado esa mixtura a la que se hace referencia al comienzo de la nota funciona en todos los casos aunque en alguno en particular quede en lo epidérmico más por la estructura base que por el esfuerzo creativo a la hora de elegir nuevas armonizaciones.
Jewish Standars se disfruta de comienzo a fin y tiene un excelente trabajo de producción que parte de la base de una grabación bien balanceada hasta el masterizado realizado en Los Angeles.
Uno de los regalitos no esperados de este disco está constituido por la intervención de Leandro Upa Mendaro, una figura que supo estar presente en algunas de las mejores performances musicales a nivel popular de la década de los 60 del pasado siglo.