Carlos y Diana llegan al cine con polémicas

| El cineasta acusa a la producción de manipular la historia que él ha filmado

LONDRES | EFE

El director de una película sobre la relación apasionada entre el príncipe Carlos de Inglaterra y Camilla Shand antes del matrimonio del heredero del trono con Diana de Gales ha repudiado su propio film por las manipulaciones efectuadas.

David Blair, autor de películas como Anna Karenina, pidió a la emisora británica ITV-Granada que retirara su nombre de los títulos de crédito del film, titu- lado Whatever love means (Si es que el amor significa algo), según informó ayer el diario The Times.

El título de la película alude a la frase pronunciada por Carlos en 1981 durante una entrevista en la que le preguntaron si estaba enamorado de su entonces prometida Diana de Gales.

Su respuesta resultó en cierto modo premonitoria de la evolución que iba a sufrir su relación con la princesa, fallecida el 31 de agosto de 1997 en un accidente de tráfico en París.

El realizador acusó a la emisora de haberle sometido a "un nivel inaceptable de interferencia" y de haber vuelto a montar algunas escenas sin contar con él.

Los responsables de ITV niegan que se hayan efectuado cambios importantes en la versión de setenta minutos que verán los telespectadores y que incluyen escenas íntimas entre Carlos, interpretado por el actor Laurecen Fox, y Camilla, a la que da vida Olivia Poulet.

No obstante, la película es una coproducción de ITV con el canal de cable estadounidense Women’s Entertainment y los telespectadores de aquel país verán una versión más larga, de noventa minutos, ajustada especialmente a aquella audiencia.

El realizador quería presentar el matrimonio entre Carlos y Diana como "una impostura desde el principio", un "acontecimiento claramente falso" con el que se entretuvo a la nación durante años.

La película comienza con el primer encuentro de Carlos y Camilla en un partido de polo en 1971 y termina la víspera de la boda del príncipe de Gales con Diana.

Presenta a Camilla como una joven cálida y divertida sin aspiraciones de convertirse un día en reina, pero dispuesta a ofrecer a Carlos de Inglaterra el solaz que necesita para olvidarse de vez en cuando de sus deberes oficiales.

En él, Camilla se refiere a sí misma como una mujer de moral fácil, cuya pérdida de virginidad la excluye como candidata a un matrimonio con el heredero del trono.

El primer esposo de Camilla, Andrew Parker Bowles, es retratado como un individuo vulgar, que engaña a Camilla pero que permite al mismo tiempo que ésta sirva de consuelo al príncipe de Gales.

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