ENTREVISTA

Yanibela Curbelo, la voz de todas las canchas

La comunicadora se unió al equipo de Radio El Espectador como locutora comercial y llamó la atención una voz femenina dentro de las transmisiones deportivas. 

Yanibela Curbelo
Yanibela Curbelo. Foto: Darwin Borrelli. 

—¿Cómo fueron tus comienzos en los medios?

—Estudié comunicación televisiva con Cristina Morán en el año 1997. Al mes de terminar el curso, comencé a trabajar en el noticiero de Tele Espectáculo que es un canal de cable de Pando. Allí estuve ocho años; en el Interior sos todo: conductora, notera y locutora. También estuve en las radios de Pando y comencé a descubrir el amor por ese medio.

—También estuviste en varias emisoras de Atlántida y Salinas, ¿sos la voz de la Costa de Oro?

—Bueno, más o menos. Estuve en varias radios de la zona, aunque en el año 2007 hice un alto porque fui madre y me dediqué principalmente a la maternidad. Luego empecé la Facultad de Psicología también. Pero de una forma u otra, siempre estuve vinculada a los medios.  

—¿De qué manera surgió la posibilidad de sumarte a El Espectador como locutora comercial en las transmisiones deportivas?

—Fue una propuesta de Guillermo Trasante, que es relator y locutor comercial. Al principio no le di mucha bolilla. Me pareció que era una locura de él que yo pudiera ser la locutora comercial de fútbol y básquetbol durante los partidos. Yo no tenía ninguna experiencia en ese tipo de trabajo y nunca se me hubiese ocurrido. Pero como me gustan los desafíos, acepté y en junio del año pasado hicimos el primer partido, que fue en el estadio Belvedere, con Lali Sonsol como relator.  

—¿Qué recordás de aquel debut?

—Fue tremendo. No tenía experiencia y Lali me dio una clase acelerada. En cuanto a leer rápido, me tenía fe. Pero fuera de eso no tenía la más mínima idea. Encima, no tuvimos mucho tiempo de practicar porque llegamos con atraso a la cancha de Belvedere, así que armamos y nos pusimos a transmitir. A través de señas, Lali me iba indicando cuándo tenía que entrar yo con los avisos. Me dio un curso acelerado en el momento.

—También estás en las transmisiones de básquetbol...

—Sí, son más exigentes. El ritmo del relato es más intenso, así que la locución tampoco da respiro. Dicen los locutores que si hacés un partido de básquetbol, luego podés hacer cualquier cosa. También hay avisos especiales, de empresas que presentan ciertas jugadas, disparadas por una palabra comodín que larga el relator. Hay que estar concentrado el 100% del tiempo.

—¿Te gustaba el deporte antes de llegar a El Espectador?

—De fútbol algo sabía porque mi padre había sido entrenador de un equipo en el Interior. Soy una fanática de la selección, como todos. Pero de básquetbol no tenía ni idea. Y la verdad es que me encantó. Hemos estado en varias canchas y me encantaron las transmisiones de básquetbol.

—¿Qué te gusta?

-Lo familiar del ambiente. La fiesta que se vive en cada una de las hinchadas. He llevado a mi hija de 11 años y me pareció muy lindo.

—No te ha tocado ningún lío...

—No, por suerte. Generalmente si dan los líos son a la hora de la salida. Y el locutor es el primero en llegar y el último en irse. Hacemos la previa, el partido y el postpartido. Estamos más de tres horas por lo general. Y al irnos, no nos encontramos con toda la gente a la salida.

—A más de seis meses del debut, ¿cómo analizás tu progreso en la locución comercial?

—Cada partido es diferente. No hay uno igual que el otro. Lo que sí me está pasando es que cada vez conozco más a los compañeros, a cada relator y a cada comentarista. El otro día hicimos Nacional - Colón y me tocó trabajar con Jorge Seré, que era un ídolo para mi papá. Un excelente compañero, al igual que el resto del equipo: Diego Sonsol, Juan Esmoris, Oscar Belo, Guillermo Trasante... Con todos estoy aprendiendo.

—Tuvo mucha repercusión tu desembarco en la locución comercial por ser, seguramente, el primer caso. ¿Cómo lo tomaste?

—No sería la primera mujer. Al parecer Mónica Wellington hizo algo en los años 80. Y en el Interior hay muchísimas radios, así que imagino que otras chicas pudieron haber cumplido esta función. Es verdad que tuvo mucha repercusión y me sorprendió. Muchas personas me escribieron por las redes sociales. La verdad es que yo no lo vi como algo excepcional por ser mujer, sino porque era la primera vez que hacía locución deportiva. Espero que dentro de un tiempo sea normal y se sumen más mujeres.

—Sucede que lo normal en las transmisiones deportivas son las voces masculinas...

—Es verdad. Todos estamos acostumbrados a eso, pero nunca pensé en esto en términos de género. Era un desafío personal por no haberlo hecho. Mis compañeros, además, nunca me han hecho sentir diferente por ser mujer. Al contrario: me tratan de igual a igual.

—¿Qué proyectos tenés para el año entrante?

—El arranque del año ha sido muy intenso, con el Sub 20 y los partidos de básquetbol. A veces tenemos hasta cinco partidos en la semana. Me encantaría continuar con la locución deportiva. Quisiera volver a la conducción de un programa radial, como lo venía haciendo en Salinas (Caverna FM) porque me defino más como conductora que como locutora. La Facultad de Psicología la tengo en pausa pero quizás la retome.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados