ENTREVISTA

Vitorino Franco: cuando las ganas son el motor para seguir creciendo y ayudando

El comunicador uruguayo estrenó la segunda temporada de "Sarandiando", ahora con nuevos segmentos, un fin solidario y el mismo carisma y emoción

Vitorino Franco. Foto: Francisco Flores
Vitorino Franco. Foto: Francisco Flores

Luego de un accidente que casi termina con su vida, Vitorino Franco renació. En ese despertar empezó a pensar en lo que hoy se llama Sarandiando, programa de entrevistas que se emite cada martes en sus redes sociales y ya va por su segunda temporada. Este año, además de nuevos famosos que se animan a “sarandiar” por la peatonal de Ciudad Vieja, le sumó nuevos segmentos y un fin solidario, porque todo es un círculo en Franco, y hay que ayudar a quien ayuda. Desde su estreno, este comunicador y actor ha recibido mensajes de apoyo, sumado socios y ya no logra contener la felicidad que le da el ayudar.

El año pasado, Vitorino Franco decidió comenzar un ciclo de entrevistas donde no hay cortes ni tiempo para regrabar. Todo se realiza en una sola toma mientras entrevistador y entrevistado caminan por calle Sarandí, charlando sobre distintos temas con la franqueza de dos amigos que se conocen desde hace tiempo y se vuelven a ver, con un celular como testigo. Así nace Sarandiando, ciclo que cada martes sube a sus redes sociales (Youtube, Facebook e Instagram), y en poco más de 20 minutos, distintos famosos de Uruguay y la región, responden sin tapujos ante los temas más diversos.

Franco tiene una larga carrera en teatro y televisión en Uruguay. Además ha protagonizado comerciales, el que más se acuerda es el que trabajó junto a Hugh Jackman para una marca de té. Aunque desde 2008 se siente renacido. En ese año tuvo un accidente, “me atropelló un auto, estuve en coma y tuve como dos años para recuperarme”, cuenta. Desde entonces decidió hacer lo que más le gusta, aunque los canales de televisión no lo convoquen: comunicar.

Por este proyecto, el año pasado Franco no salía de su casa, salvo para trabajar y filmar Sarandiando este ciclo de entrevistas que estrenó hace pocas semanas su segunda temporada. Las razones para no salir se debían al trabajo que tenía que hacer para que su ciclo, hecho a pulmón y con ganas de hacer cosas, tuviera el estándar que éste actor y comunicador quería darle. Y él se encargaba de grabar, editar y compaginar las entrevistas (de ahí el nombre de su productora Tengo Que Hacer Todo Yo Producciones). Por este motivo, este año decidió redoblar la apuesta y sumó un equipo para que lo ayude. Así, cada edición de Sarandiando tiene cuatro cámaras, un dron, una productora y sonidista, y para la edición de Gala que realizó con Cristina Moran, se la fue a buscar a su casa, se le regaló un gran ramo de flores y se la trató como si se tratara de una gran producción de televisión. No solo porque la entrevistada lo vale, también era Franco quien quería demostrar que es posible hacer programas como el suyo. Solo hay que tener ganas y animarse a hacerlo.

Vitorino Franco. Foto: Francisco Flores
Vitorino Franco. Foto: Francisco Flores

Y si bien este año tiene ayuda, “sigo haciendo las notas largas y los avances también”, porque no puede dejar de meter cuchara en el asunto.

Otros invitados que han Sarandiado este año han sido el futbolsita José Luis Chilavert, la conductora Karina Vignola, la actriz Adriana da Silva, el actor y dramaturgo Marcel Sawchik, y también la educadora francesa Céline Hameury.

Cada programa comienza con Franco preguntándole al entrevistado qué canción quiére escuchar, y comienza la caminata, mientras se pasea por distintas secciones. Este año se le sumó una nueva: Lengua larga, que era un segmento que Franco había creado en 2015 para Me resbala (Canal 12), donde fue guionista y que nunca llegó a hacerse en el programa; el segmento consiste en el invitado, quien tiene que ir subiendo un caramelo a medida que habla. Franco recuerda entre risas el segmento con Chilavert, quien fue el primer invitado de el ciclo de este año.

Vitorino Franco. Foto: Francisco Flores
Vitorino Franco. Foto: Francisco Flores

Además, este segundo ciclo vino con novedades. Además de la entrevista se creó un fin solidario, que incluye instituciones y personas. Por ejemplo, a un librero que presta libros a personas en la calle le regalaron entradas para la Comedia Nacional y después lo invitaron a cenar, “no es lo material, es el gesto”, dice Franco que no puede ocultar la alegría de hacer este programa que tanto bien le hace.

En la primera temporada ya estaba pensando en la segunda y en lo que podía pasar. En ese momento “un montonazo de gente se acercó para ayudar”, dice, siempre apostando a un producto de calidad. “Porque que seas solidario no te tiene que temblar la cámara”, agrega. Y varias instituciones se acercaron para apoyar esta segunda temporada. “Queremos colaborar, apoyamos los valores que transmiten”, han sido los mensajes que recibió Franco de importantes instituciones que apoyan esta temporada. Además, pequeños locales en la calle Sarandí comenzaron a apoyar el programa.

Vitorino Franco. Foto: Francisco Flores
Vitorino Franco. Foto: Francisco Flores

“El fin solidario es para ayudar a los que ayudan. Porque así empezamos nosotros”, dice Franco, y agrega que lo hacen porque quieren compartir. Entre las instituciones que ayudan, hay refugios de animales, instituciones que llevar alimentos a personas necesitadas para repartirlas. “No es posar para la cámara, estoy todo el día en cada institución”, agrega Franco.

Si bien es una tarea con la que se siente feliz, sabe que este año, el programa no podría hacerse sin la ayuda de Silvana Benevento, productora ejecutiva de Sarandiando, quien lo ayuda para concretar las ayudas; y “estamos orgullosos, porque es un programa de calidad que tiene un lindo fin”.

Además, cada invitado tiene que realizar las pruebas que se sugieren en la página de Facebook, y, por ejemplo Cristina Morán, quien recién había salido de una operación se animó a caminar por Sarandí y tuvo que gritar un gol vestida como una fanática de Uruguay, y lo hizo. También en esa caminata se emocionó, le dijo que amaba a su hija y en el “Volviendo”, un segmento del programa lloró en vivo; y eso es algo que no se ve siempre, a una mujer de la televisión como ella, mostrarse vulnerable. En parte se debe a la empatía que genera Franco, quien espera que este programa siga creciendo, “esta linda aventura”, como la llama él. “Me gustaría que el año que viene crezca para poder retribuír algo a la gente que tanto ayuda”.

“Todos los programas lo hacemos con el mayor amor posible, y tenemos una buena reproducción”, dice Franco quien no puede ocultar su orgullo por el crecimiento que ha tenido el programa gracias al boca a boca.

“Yo sigo levantando la bandera que icé desde el primer momento: hacer lo que amas también depende de vos y tu lucha por lograrlo”, dice este comunicador que sigue diciendo que “algo nos mueve”. Así la consigna se ha vuelto una cadena de favores entre estas personas que ayudan. Porque “para que una persona comparta emociones, llore o cuente anécdotas que no ha dicho antes, porque es muy íntimo, se tiene que sentir bien”.

En cada programa los invitados se ríen, emocionan y respondiendo una última pregunta, ¿qué te motiva?

—¿Y a vos Vitorino, qué es lo que te motiva?

—Me mueve seguir siendo obstinado y creer en Uruguay. Soy licenciado en Comunicación y he tenido oportunidades de irme y sigo peleándola. Por eso surgió esta aventura que es una locura, pero creo a morir en esto. Ojalá que desemboque en buen puerto y que tenga un lindo final para que sea un lindo comienzo.

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