CINE nacional

Tráilers a la uruguaya

Un informe sobre la realización de tráilers en la cinematografía local. La figura del trailero va tomando fuerza en el sector, y estos formatos de promoción son cada vez más importantes para atraer espectadores y vender las películas en el exterior.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Foto ilustrativa, perteneciente al rodaje del documental Caddies.

MARIÁNGEL SOLOMITA - FOTO: RODRIGO DÍAZ (CADDIES)

La realización de tráilers es una industria millonaria en las partes del mundo donde el cine es un buen negocio. El europeo y el de Hollywood coinciden cuando se trata de definir el objetivo que debe tener este formato audiovisual: ser un arma promocional que ayude a los productores a vender mejor la película.“El tráiler es un bicho de ventas”, opina Nicolás Ciganda, el más experimentado de los siete editores entrevistados en esta nota. Agrega, “tenés que pensar en el último espectador de la fila, en el tipo que no le gusta el cine. Hay que lograr un impulso. Es un ganchito del que vos vas tirando a lo largo de algunas semanas para que luego ese espectador lo vuelva a ver en la tele, otra vez comiendo pop en el cine, y que cuando elija qué película ver el viernes se acuerde de la tuya”.

La continuidad de la realización cinematográfica uruguaya está profesionalizando al sector, creando rubros específicos que hasta hace unos años eran impensados, entre ellos la figura del "trailero" va tomando forma. Hasta el momento la enseñanza de este tipo de montaje no es abarcada por los centros de estudio: los traileros del cine uruguayo se formaron en el camino. Lo más habitual es que se trate de montajistas o realizadores publicitarios y cinematográficos que fueron encontrando una brecha en este formato. Los más calificados cuentan con entre cuatro y siete experiencias.

Agustina Chiarino, productora ejecutiva de Mutante Cine y Micaela Solé, responsable de Cordón Films, señalan que la decisión de quién editará el tráiler se resuelve junto al director y el montajista de la película. "A veces la mirada fresca de un nuevo editor es buena para el tráiler, a mí me gusta la idea de trabajar con alguien diferente", dice Solé. "Me interesa una mirada externa que se pueda sorprender o encontrar ciertos momentos de la película que el editor y el director están ya cansados de ver. Casi siempre el tráiler se hace apenas terminás de editar la película por lo cual esa distancia temporal y desintoxicante casi nunca existe. Por lo general busco personas con un acercamiento distinto al audiovisual", refuerza su colega.

Pero el realizador local suele ser un cineasta completo que además de dirigir escribe el guión de su película, participa en la producción, muchas veces comparte créditos en el montaje y en varias ocasiones se encarga de editar su propio tráiler. Pablo Stoll por ejemplo, explicó que el de 25 Watts lo ideó con Juan Pablo Rebella y el productor y montajista Fernando Epstein, mientras que para Whisky se le ocurrió utilizar una escena emblemática de la película sin ningún corte. El tráiler de Hiroshima también lo hizo él y el de 3 quedó en manos del fotógrafo y director Arauco Hernández, quien además participó en la realización de otros tres: La vida útil (junto a Federico Veiroj), Rumor (documental de su autoría) y el de su primera ficción Los enemigos del dolor (junto a Pablo Riera).


Gustavo Hernández y Enrique Buchichio tomaron decisiones similares. Hernández fue el responsable de promocionar su debut en cine de género con La casa muda y además montó el trailer de El ingeniero (Diego Arsuaga), un film de personajes con mucho diálogo y naturaleza. Buchichio por su parte, editó las sinopsis de sus dos películas, El cuarto de Leo y Zanahoria. "Los hice por hobby, jugando con las imágenes. Los mostré, gustaron y quedaron así." Sin embargo creen que no se la ha dado la correspondiente importancia a este formato en el cine local "como lo que es: una pieza promocional para vender la película. Dios local, Mr. Kaplan me parece que hicieron un buen trabajo en este sentido, son piezas que me dieron ganas de ver las películas", detalla Buchichio."Yo veo que por lo general los tráilers son descuidados, como si no hubiera un interés", expresa Hernández. Dios local, su segunda película, es unos de los estrenos más esperados del 2015; sus coproductores exigieron que el avance se hiciera en Francia.


El cuento corto.

"Siento que el cine en general está debilitado en términos de audiencia y hoy más que nunca el tráiler es una herramienta fundamental porque sus dos minutos de duración se ajusta con lo que la gente consume hoy por internet, que es donde está la gente mirando." Entre los traileros más solicitados está Agustín Ferrando, reconocido por ser el creador de Tiranos temblad. Las piezas que presentaron por primera vez a Solo, Las flores de mi familia, Tanta agua y en pocos meses a Clever, las planeó en algunos días de encierro frente a su computadora. "Es un desafío sumamente interesante hacer tráilers primero por resumir una obra larga en un par de minutos y segundo porque hay que resolver cómo transmitir la esencia de la película sin contar qué sucede."

Guillermo Vázquez trabaja editando las "promos" de distintos programas televisivos. Le tocó hacer este trabajo con los unitarios que integraron la serie Adicciones y así conoció a Guillermo Casanova, editor, cineasta y productor que le encargó la edición del tráiler de la comedia ácida Flacas Vacas. Considera que "la dificultad más grande de este trabajo es ser objetivo, por eso tu primera mirada es la más importante." La estrategia que eligió fue contar casi toda la película en 60 segundos: "tomé todo lo llamativo, separé las partes de humor y me propuse ordenarlas de manera tal que tuvieran un toque de risa". Según Mauro Sarser, montajista del documental 3 Millones y autor de sus partes promocionales y de los de Maracaná, "los métodos de edición no varían mucho proyecto a proyecto ni formato a formato: el sistema más o menos es el mismo." El objetivo principal es encontrar la estructura de la historia que va a contar el tráiler. "Es una pequeña obra y como toda obra tiene que contar algo, tener un principio, un desarrollo y un final. Lo esencial es saber cuál es la información que vas a retener, que es lo que no le vas a contar al espectador", apunta.


Ciganda dice que su sistema empieza por ver la película hasta memorizarla. "La primera vez la veo sin cortes, luego hago una devolución, una bajada emotiva de lo que es la película y de vez en cuando anoto alguna referencia. La segunda vez que la veo ya es en la línea de tiempo del programa de edición y empiezo a marcar las tomas que me parecen que están buenas". Al igual que Hernández coincide en que es importante mostrar el valor de producción de la película: si hay escenas costosas o de realización destacable, lucirlas. Responsable de las primeros avances de El baño del Papa, La demora, Rincón de Darwin, Rambleras, Kamikaze, El padre de Gardel y próximamente de Spencer, asegura que la complicación mayor es negociar con los productores y directores: "si te mostrara la cantidad de mails intensos que genera discutir un tráiler te sorprenderías".

Los trucos.

Pablo Riera piensa que al tráiler también lo define el tipo de película que el director quiere y qué aspectos de esa película son las que el productor se propone vender. "Después de editar El lugar del hijo hice el tráiler, fue bastante simple porque yo quise transmitir lo que le pasaba al personaje protagónico entonces busqué los puntos altos de los conflictos dramáticos, aprendí que nunca podés contar la resolución de las escenas sino plantear el problema de la película y manipular, podés ir y venir, podés poner el plano final de la película y el espectador no lo va a saber. Con Los enemigos del dolor fue distinto. Para mí ese tráiler es casi un corto, no cuenta la película resumida, de hecho no cuenta nada de la película, vos ves a un alemán corriendo por Montevideo y tratando de escapar y se armó así porque ese era el sentimiento que Arauco Hernández quería que transmitiera el tráiler".


En el cine uruguayo priman las sinopsis climáticas, aquellas que buscan contener en un puñado de minutos, imágenes y sonidos, el tono emocional de la película. Todos los entrevistados citaron la importancia de la música como primer elemento para encarar el montaje, "es el que te da el espíritu", describe Sarser, mientras que Ferrando explica que es "una herramienta invisible que te puede hacer el relato más atractivo, vertiginoso y cargarte de emociones un plano. Me lleva tanto tiempo trabajar el sonido como las imágenes. Muchas veces suelo tener más claro cómo va a ser la estructura musical antes que el resto."

El colchón sonoro de La demora rescató a Ciganda cuando tuvo que construir el avance más complejo de su carrera, "mi primera experiencia fue con El baño del Papa que tenía música de Luciano Supervielle, imágenes poderosas y un personaje protagónico que trabajamos mucho, también tenía algunos momento de humor de los que me abracé. Tres años después me proponen La demora, que para mí es una de las mejores películas del cine nacional pero que no tenía música y es un drama social que tiene una sola vuelta de tuerca que sucede en la mitad de la cinta. Los tráilers tienen siempre una estructura: presentación de personajes, primer acto, segundo acto, luego mezclan momentos de la historia y al final te da el tono, si será comedia o drama...para La demora yo solo tenía la desaparición del viejo. Cuando pensé que era imposible empecé a probar con los sonidos y con Roxana Blanco, y sugerí todo el tiempo que ella iba a hacer algo mientras mostraba al viejo perdido."

De acuerdo a gustos estéticos hay traileros que priorizan la acción y otros que se inclinan por utilizar los planos mejor logrados. Ferrando empieza por seleccionar los planos "más lindos, porque parte de transmitir el lenguaje de la película incluye su lenguaje visual". No utiliza ni voz en off ni placas sobre impresas, dos herramientas comodines tradicionales. "Este formato te da la libertad de llevar la película a otros lenguajes, como que tenga un momentito final más clipero en el que se rompe el ritmo de montaje y se rompe con la estética de la película. Pero esos otros lenguajes se utilizan para condensar en pocos segundos una sensación de lo que va a pasar. Creo que está bien respetar el ritmo original de la película en el tráiler, pero también romperlo ".


Un bicho de ventas.

"El editor que hace tráilers tiene que transformarse en un ninja. Debe ser muy doloroso para un montajista ver cómo otro destruye su trabajo para convertirlo en un producto vendible. Y es que el tráiler es una entidad distinta a la película y que los directores lo entiendan es una de las cuestiones más difíciles: el tráiler no es de ellos, es del productor, la película sí. Yo tengo un proyecto como director y sé que voy a editar la película pero nunca podría hacer el tráiler", expone Ciganda, que agrega que él "miente como loco, cambio tanto el orden de las escenas que cuando me invitan al estreno no recuerdo en qué orden sucede la historia".

Mientras que en Estados Unidos el espectador recibe por lo menos dos teasers y dos tráilers por película, en Uruguay el presupuesto permite pagar un único tráiler. Hubo excepciones, Tanta agua probó con teasers (formato aún más corto), al igual que el documental Avant, que también se animó con intervenciones publicitarias alternativas. Un tráiler cuesta entre 500 y 4.000 dólares y por lo general los productores lo presupuestan cuando aplican al Fondo de Lanzamiento y Promoción que otorga el Instituto del Cine a casi todas las películas que se estrenan en circuito comercial y cultural (mediante aprobación de un jurado). El valor de este apoyo alterna entre los 5 y 15.000 dólares por film.

Es que para el productor el tráiler no solo cuesta lo que cobra el editor. Sobre el corte que éste entrega se trabajan sobreimpresos, postproducción de sonido y de imagen. Por eso, aunque la concreción de este corte consuma entre dos y 15 días variando el entrevistado, la tarea dura varias semanas más. Por un lado el trailero debe ajustar los cambios que solicitan productor y director y por otro estar al servicio de lo que se necesite la finalización de su postproducción. "Cuando vos hacés un tráiler te transformás en una especie de realizador de esa mini película sobre otra película. Sos responsable y tenés que seguir el proceso hasta el final para que no ocurra nada que tú no quieras", opina Sarser.

Ciganda recomienda aprender a no enamorarse del material y defender las ideas hasta un punto razonable. Para ser un mejor gestor él entrega tres cortes para que se seleccione uno sobre el que seguir perfeccionando la narración. "La primera es la mía, que es la que más me gusta, la segunda la llevo a un tono más definido de comedia o de drama, y a la tercera la llamo la divergente, pienso cómo haría si tuviera que armarlo de nuevo."


Adaptarse.

"En realidad tengo que decirte que a mí los tráilers no es lo que más me gusta, yo prefiero los tearsers", lanza Ciganda. Este formato aún más breve acostumbra ser un poco más autoral ya que la duración permite colocar apenas algunos planos. El teaser gana cada vez más fuerza en el cine de Hollywood, buscando retratar las imágenes más impactantes de la cinta que puedan capturar la curiosidad del espectador. Si el tráiler juega con el misterio, su hermano menor lo lleva al extremo. Para Ferrando será necesario cada vez más "quemar las naves en los tráilers del cine nacional para llegar a esos espectadores que no lo siguen. Y va a ser muy necesario que se adapten los métodos de comunicación cinematográficos a los cambios del mundo. Aunque parezca mentira, hoy dos minutos es mucho tiempo, los teasers y otras formas más fáciles de compartir serán fundamentales para que al cine no le pase lo que le pasó a la venta de discos por ejemplo." Ciganda cree que "más que nuevos productos habría que pensar dónde colocarlos. Hay que mejorar cómo vender películas. Hay que olvidarse de que este tráiler se va a ver solo en Uruguay porque lo bueno y lo malo del cine es que tenemos que competir con el mundo real en vez de contra nosotros mismos. Tenemos que salir a comer mercados. Por ejemplo, que los actores de cine empiecen a tener una presencia destacada y eso se use en la promoción es algo bueno, mirá que recién estamos empezando en el cine".


Costos del tráiler

Según los entrevistados su cachet varía de acuerdo al tipo de producción y alterna entre 500 y 4.000 dólares. Por otro lado se suman los gastos de prostproducción de imagen y sonido y el de los sobreimpresos. Los productores suelen aplicar al Fondo de Lanzamiento y Promoción para costearlo.

Actores: Nombres famosos

Poco a poco se generó un número de actores con presencia cinematográfica y que algunos traileros comenzaron a utilizar como un valor agregado de la cinta. Entre ellos se puede nombrar a César Troncoso, Roxana Blanco, Jorge Temponi y Néstor Guzzini.

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